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sábado, 21 de mayo de 2016

El capitalismo del siglo XIX redujo la pobreza mundial


Uno de los tantos mitos sobre la revolución industrial es ese extendido por la izquierda y los malos historiadores (los que no buscan datos sino que usan únicamente retórica para basar sus afirmaciones) que dice que la pobreza aumentó considerablemente en ese periodo. Las imágenes estereotipadas de trabajadores, e incluso niños, sucios en fábricas suelen ser la "prueba" de ese relato. Pues veamos los mejores datos disponibles para comprobar si es cierto o no que la pobreza aumentó a lo largo del siglo XIX.

Morrisson y Bourguignon (2002) estiman la tasa de pobreza y pobreza extrema mundial para el periodo 1820-1992. A continuación está graficado 1820-1910:

Tasa de pobreza y pobreza extrema (absolutas) mundial, 1820-1910. 
El eje vertical no comienza en cero. Fuente: Morrisson y Bourguignon (2002)

No hay mucho para decir. Noten que tanto la tasa de pobreza como la de pobreza extrema mundiales descienden constantemente desde 1820 hasta 1910. Partiendo de valores muy altos pre-expansión de la revolución industrial en 1820, casi 95 % de pobreza y casi 85 % de pobreza extrema, ambas no paran de descender en todo el periodo hasta aproximadamente el 82 % y 66 % respectivamente en 1910. 

Nadie niega, por supuesto, que las condiciones de vida de muchos en cualquier año dado pudieron ser malas. Lo que se establece es que no tendieron a empeorar, sino al contrario las de muchos mejoraron con el paso de los años.

Iba a terminar este post acá, pero recordé algo.

Ante esta demoledora evidencia, los de izquierda tienen un escape al que típicamente apelan: “¿Qué pasó con la desigualdad?”. En varias ocasiones en que se presenta una prueba de mejora en el nivel de vida gracias al capitalismo, aparece el “As bajo la manga” de la desigualdad “inherente” al sistema capitalista. 

Como si fuera igual o más importante ver la diferencia en remuneraciones antes que aceptar el hecho de que mucha gente dejó de sufrir tanta carencia. Que poblaciones enteras logren amainar el flagelo de la escasez de forma sostenible (es decir, con una mayor abundancia de bienes y servicios útiles disponibles creados por su esfuerzo y acumulación de capital bien invertido), es siempre y en todo lugar algo bueno, independientemente de lo demás. 

Sin embargo, asumamos por un momento que aceptamos la retórica izquierdista. Pues veamos la desigualdad global según el índice Gini y el índice Theil (mejorados respecto al de Morrisson y Bourguignon) que muestra Milanovic (2009):

Indice Gini y Theil mundial, 1820-1913.
El eje vertical no comienza en cero. Fuente: Milanovic (2009)

Es claro que los índices Gini y Theil, la desigualdad mundial, han aumentado en 1820-1913. Pero antes de que el socialista pueda cantar victoria, debo decir que ese aumento de desigualdad no implica necesariamente que haya sido debido a que el capitalismo tiene una tendencia “inherente” a la inequidad. 

Previamente vimos que el Gini global basado en el promedio no ponderado de los Gini regionales mostraba una tendencia mundial decreciente. Pero este Gini (o Theil) global de Milanovic se calcula con la suma del Gini (o Theil) ajustado por población dentro de los países más el Gini (o Theil) entre los países. Es decir, la desigualdad dentro de Alemania, dentro de Francia, etc. más la desigualdad o distancia entre Alemania y Francia, etc. Por lo tanto, para saber si la desigualdad del siglo XIX se debe necesariamente al capitalismo debemos ver cómo se comportan por separado.

Indice de Gini mundial desagregado en desigualdad entre y dentro de los países.
El eje vertical no comienza en cero. Fuente: Milanovic (2009)

Indice de Theil mundial desagregado en desigualdad entre y dentro de los países.
Fuente: Milanovic (2009)

Como se observa, la desigualdad dentro de los países según el índice Gini no paró de caer a lo largo del siglo XIX mientras que en el caso del índice Theil aumentó un poco en 1870 pero volvió a caer luego. En ambos casos se observa una clara e indiscutible tendencia a la baja de la desigualdad dentro de los países.

Por ende, la razón por la cual la desigualdad en ambos índices globales aumentó es que la desigualdad entre países subió y lo hizo en mayor medida que la necesaria para compensar la caída de la desigualdad dentro de los países. En resumen, el incremento de la desigualdad en 1820-1913 se explica por la suba de la desigualdad entre los países.

Como correctamente señala Daniel Fernández, el hecho de que la mayor parte del aumento de la desigualdad mundial se debe a la misma entre países es un indicador que la desigualdad no deriva del capitalismo. Sino que proviene la propagación de la industrialización y las instituciones de mercado en diferentes lugares en diferentes momentos. Si la mitad del mundo adopta instituciones de mercado y la otra mitad no lo hace, el evidente desarrollo a lo largo del tiempo de la mitad capitalista hará que la desigualdad mundial se eleve. Pero ese hecho no dice absolutamente nada sobre la desigualdad en el área que adoptó las instituciones de mercado. Por ende, observar a lo largo del tiempo solo el Gini o Theil mundiales, definidos como la suma de desigualdades intra y entre países, no prueba que el capitalismo tienda a ser “inherentemente desigual”.

Si el país A comienza a adoptar los métodos de producción de la revolución industrial en 1800 y el país B lo empieza a hacer recién en 1870, es más que evidente que el país A en 1870 llevará una ventaja de 70 años volviéndose progresivamente más rico respecto al país B. Consecuentemente, la desigualdad entre las naciones A y B será más grande de lo que sería si ambas hubieran adoptado la revolución industrial al mismo tiempo. Como es evidente para cualquiera que haga un análisis honesto, ello no tiene nada que ver con una “tendencia inherente” del capitalismo a la inequidad. Al contrario, esa desigualdad se debe a la falta de capitalismo en algunos lugares respecto a otros en un momento dado. El rezago del país B no se debe al capitalismo sino a la ausencia de él.

En conclusión, la moderna evidencia histórica demuestra que el capitalismo del siglo XIX redujo considerablemente la pobreza y la pobreza extrema a nivel planetario. Este monumental logro de la civilización humana no puede ser oscurecido ni siquiera adoptando el punto de vista izquierdista de concentrarse principalmente en la desigualdad. 










Milanovic, Branko (2009), “Global Inequality and the Global Inequality Extraction Ratio: The Story of the Past Two Centuries”. Policy Research Working Paper 5044. The World Bank Development Research Group Poverty and Inequality Team.

Morrisson, Christian y Bourguignon, François (2002), “Inequality among World Citizens: 1820-1992”. The American Economic Review. Vol. 92, No. 4, 727-744.

sábado, 2 de abril de 2016

Pobreza en Argentina (actualización al 2015 de la UCA)


La UCA ha publicado recientemente el porcentaje de pobreza para el año 2015, el último de gobierno de los Kirchner. No he encontrado actualizaciones para 2015 de otras instituciones, así que el gráfico de pobreza de argentina queda así:


El porcentaje de pobreza para el año 2015, según la UCA, es de 29 % de las personas en Argentina. Un leve incremento respecto del 28,7 % de 2014. Nuevamente, debo decirle al lector kirchnerista que, si lo desea, puede seguir el “camino amarillo” hacia el mundo de fantasía donde la pobreza es 4,7 %.


Observen que el promedio de tasas de pobreza del kirchnerismo (2003-2015), usando datos de la UCA, bajó levemente respecto al post anterior desde 31 % al 30,8 %, aun cuando la tasa de pobreza de 2015 es un poco superior al 2014. ¿Por qué ocurrió eso? Simple, en el último informe de la UCA de este año, que abarca 2010-2015, y desde 2015 el dato del año 2010 ha sido revisado a la baja desde 29,5 % a 28,2 %. Aun así, el promedio final de pobreza del kirchnerismo sigue siendo casi el mismo y no afecta para nada la conclusión.

El fracaso del relato del kirchnerismo es total en términos de pobreza. El promedio del periodo de los Kirchner es mayor que el de Menem y de la convertibilidad*. Además, no ha dejado de aumentar desde 2012.



* Es cierto que al tomar los datos desde el segundo semestre de 2003 para hacer el promedio para abarcar al kirchnerismo, se incluye un pico elevado (aunque no el más alto) de la pobreza. Pero no es menos cierto que tomar todo 1990 para abarcar al menemismo también incluye el primer semestre de ese año que es otro pico muy alto (tampoco el más alto). Además, según el relato K, empieza un supuesto "cambio" desde mayo de 2003, por lo que el segundo semestre de ese año entra dentro del kirchnerismo, según su propia retórica.

sábado, 31 de octubre de 2015

Pobreza en Argentina (actualización al 2014)


Esta es una pequeña actualización de un post del año pasado sobre tasa de pobreza de las personas en Argentina con datos que llegaban al 2013. 

Mientras tanto, el INDEC, que falsea los datos desde 2007 por ordenes del gobierno, dejó de publicar el índice de pobreza desde el segundo semestre de 2013 (también por ordenes del gobierno).


Como la vez anterior, el lector kirchnerista puede "seguir el camino amarillo" hacia el mundo de fantasía en donde en el primer semestre de 2013 la pobreza es solo 4,7 % y donde están esperándolo el espantapájaros, el hombre de hojalata y el león.

Según los datos de la UCA, el porcentaje de personas pobres en 2014 alcanzó el 28,7 %, aumentando un 1,3 % respecto del número de 2013. Para el CIPPES la pobreza subió el primer semestre hasta el 31,5 % y cayó en el segundo al 29,3 %. El IPYPP muestra el valor más alto del gráfico para el cuarto trimestre de 2014 en 35,3 %. Por último, según la CGT, a fines de 2014 la pobreza era 28,5 %.

Algo que olvidé mencionar en el post anterior es que en el año 2003 hubo un cambio metodológico en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Por lo que, aún cuando no es una serie homogénea, a fines prácticos al índice de pobreza se lo suele presentar de forma continua.


Nuevamente acá está la pobreza promedio para 1990-99, 1991-2001, 2003-2014 y según el INDEC falseando datos (INDEK). El promedio de 2003-2014, solo toma los valores de diciembre del INDEC hasta 2006. Luego, a partir de 2007, los valores anuales de la UCA.

El kirchnerismo, en el promedio de su periodo de gobierno, tiene una pobreza mayor de el promedio de Menem (1990-99) y de la convertibilidad (1991-2001). El relato K, una vez más, se cae por sí mismo y solo puede ser creído por fanáticos que no ven la realidad.

jueves, 25 de junio de 2015

Las consecuencias no deseadas del plan del Papa


Ya vimos que el Papa ignora completamente el mecanismo interno del mercado que asegura la tendencia a la conservación de los recursos. Pero demos un paso más para ver lo erróneo del contenido económico de la encíclica de Bergoglio.

Incluso suponiendo que fuera cierto lo que dice el argentino, su plan para ayudar a los más necesitados se termina destruyendo y perjudicándolos enormemente. El Papa dice
De hecho, el deterioro del ambiente y el de la sociedad afectan de un modo especial a los más débiles del planeta: «Tanto la experiencia común de la vida ordinaria como la investigación científica demuestran que los más graves efectos de todas las agresiones ambientales los sufre la gente más pobre»... 
Por eso se ha vuelto urgente e imperioso el desarrollo de políticas para que en los próximos años la emisión de anhídrido carbónico y de otros gases altamente contaminantes sea reducida drásticamente, por ejemplo, reemplazando la utilización de combustibles fósiles y desarrollando fuentes de energía renovable.
Mark Perry ha publicado un genial post lleno de gráficos, entre los cuales destaca este:


En él se muestra la proporción del ingreso (luego de que se deducen los impuestos) que se gasta en consumo de energía según quintiles para el año 2013 en Estados Unidos. Un quintil es la quinta parte de una población estadística ordenada de menor a mayor, en este caso, según ingresos. De izquierda a derecha, primero está el 20 % de la población con menor ingreso (Lowest 20%) hasta la quinta porción que es el 20 % de mayor ingreso (Top 20%). Ese patrón de gasto en energía es de Estados Unidos. Pero en los países pobres, la proporción es aún mayor.

Observen que el 20 % de la población más pobre gasta más en energía, el 24 % de su ingreso luego de impuestos. Mientras que el 20 % más rico es el que menos gasta, solo el 5 % de su ingreso.

Perry también linkea este post de Diana Furchtgott-Roth. Ella explica que, a pesar de que el Papa dice que el deterioro del ambiente perjudica especialmente a los más pobres, seguir su agenda "verde" de abandonar los combustibles fósiles los perjudica mucho más.

La electricidad a partir de combustibles fósiles sigue siendo, en general, más barata respecto a las alternativas: se estima que el costo promedio de una planta de gas natural que entre en servicio en 2020 es $75 por hora de megawatt VS $125 de una planta solar y $101 de una de biomasa.

En palabras simples: si, para reducir la emisión de gases, se pasa hacia energías alternativas a los combustibles fósiles (que son más caras), los mayores afectados son los más pobres. 

Dado que 1) los más pobres son los que más gastan en energía y 2) la energía de fuentes fósiles es, en general, más barata que las alternativas; entonces pedir políticas para abandonar los relativamente baratos combustibles fósiles implica empobrecer todavía más a los más pobres.

El pedido del Papa para ayudar a los más pobres evitando los combustibles fósiles, termina empobreciéndolos aún más. Las consecuencias no deseadas de las acciones de su plan para reemplazar los combustibles fósiles atentan contra los objetivos del propio proyecto. 

Aun asumiendo que Bergoglio tuviera razón (que no la tiene) en dudar del mercado, seguir su consejo de políticas de abandono de combustibles fósiles para "proteger el ambiente" y ayudar a los más desprotegidos solo termina haciéndolos más pobres. Un fracaso completo debido a la ignorancia sobre la Economía.

lunes, 12 de mayo de 2014

Mitos "Siniestros": Desigualdad en el Siglo XIX y Pobreza Mundial hoy


La izquierda, en general, repite el cuento de que con el capitalismo y la globalización desde el Siglo XIX, la desigualdad ha venido aumentando dada la intrínseca tendencia del mismo a hacerlo. La brecha entre ricos y pobres, suelen decir, se profundizó con respecto a los siglos anteriores gracias al comercio desenfrenado, la búsqueda de beneficios, la acumulación de capital, etc. No solo es lógicamente falso tal cuento de fantasía, ni siquiera los hechos empíricos lo comprueban. 

Este paper es un poco viejo, tiene 12 años, pero aun así es bueno. El mismo demuestra como la desigualdad en Inglaterra disminuyó la mayor parte del Siglo XIX gracias a la globalización y la industrialización.

Entre 1500 y 1815 el precio de los alimentos básicos, en general, siempre subía más que el de los bienes (de lujo) que los ricos consumían. Por consiguiente, le desigualdad real aumentó casi todo el periodo. Los pobres y los ricos dependían del intercambio de servicios entre ellos mucho más que hoy en día: Los pobres necesitaban productos tierra-intensivos (la tierra era propiedad de los ricos) como comida y casa, mientras que los ricos contrataban servicios laborales (servidumbre y artesanos) más que en la actualidad. Una caída en los salarios reales implicaba una baja del costo de vida de los ricos.

Sin embargo entre 1815 y 1914 ocurrió lo contrario: Los salarios reales crecieron por 1) mayor demanda de la industria (los sirvientes se volvieron más caros) y 2) la globalización que bajó el precio del grano relativo a otros bienes.

La insipiente industria necesitaba trabajadores, para atraerlos les ofrecían remuneraciones mayores que las que obtenían como siervos. Al mismo tiempo los ricos debían pagar más salarios para evitar que su servidumbre se fuera a las industrias. El servicio domestico bajó su participación en la fuerza laboral entre 1841 y 1851, y de nuevo luego de 1911. Esto refuerza la tesis de Mises sobre el origen del odio al capitalismo: 
"A pesar de todos sus beneficios el capitalismo ha sido furiosamente atacado y criticado. Es preciso que comprendamos el origen de esta antipatía. Es un hecho que el odio hacia el capitalismo no se originó en las masas, ni entre los propios trabajadores, sino en la aristocracia terrateniente – la alta burguesía, la nobleza – de Inglaterra y del continente europeo. Ellos culparon al capitalismo por algo que no era para ellos demasiado agradable: a principios del Siglo XIX los más altos salarios pagados por la industria a sus trabajadores forzó a la burguesía terrateniente a pagar igualmente altos sueldos a los trabajadores agrícolas. La aristocracia atacó la industria enjuiciando el nivel de vida de las masas de trabajadores."
La globalización y el libre comercio abarató enormemente el precio de los alimentos en el primer cuarto del Siglo XIX (luego de Waterloo) y en el ultimo tercio. En Francia, Alemania e Italia la desigualdad no disminuyó tanto como Inglaterra debido a las tarifas aduaneras.

Algo está muy claro: La era de la tendencia a la desigualdad fue previa a la revolución industrial y la globalización, es decir fue previa al capitalismo. La llegada del capitalismo redujo la (tendencia a la) desigualdad permanente entre ricos y pobres de toda la historia humana previa y elevó el nivel de vida de los trabajadores haciendo que dejaran de ser siervos de los terratenientes. En la época previa a la revolución industrial, el crecimiento poblacional era una de las razones para la caída de salarios reales y la desigualdad. La industria, el comercio libre y la acumulación de capital hicieron que, por primera vez en la historia, la población pudiera elevar el salario real al mismo tiempo que la población crecía.

Desigualdad en Inglaterra: En el eje vertical está el Costo de vida del 20 % más rico/Costo de vida del 40 % más pobre, ambos relativos a 1770. Cuando la línea sube hay más igualdad y cuando baja hay más desigualdad.
Volviendo a la actualidad, hasta 2010 los estudios científicos (acá, acá, acá, acá, acá y acá) habían demostrado que la pobreza mundial (pobreza en el mundo en desarrollo, gente que gana menos de 1 dólar al día) estaba en menos del 6 % en 2006 (hacia el 2000 estaba en 13 %) y que África estaba por bajar a la mitad la pobreza de 1990 para el año 2015. En 2010 un estudio del Banco Mundial reveló que, por el contrario, la pobreza en los países en desarrollo era del 25 % en 2005. Aunque venía bajando del 52 % en 1992, los investigadores del Banco Mundial además decían que el número de pobres (pero no la fracción de los mismos) aumentó y que los países en desarrollo que no fueran China, Africa especialmente, no iban a alcanzar las metas del Milenio de la ONU.

¿A que se debía esa diferencia? Como es usual, a un problema metodológico: El Banco Mundial ancla la distribución del ingreso estimada de los países al ingreso medio obtenido de las encuestas que usan para computar consumo. Mientras que los otros la anclan al PBI per capita, reescalan la media de la distribución de cada país para que sea igual al PBI per capita usando las cuentas nacionales. La elección entre las encuestas o las cuentas nacionales es lo que explica semejante diferencia, la media de la distribución en las encuestas (en los países en desarrollo) es mucho más baja y crece menos que el PBI per capita de las cuentas nacionales. Obviamente si anclamos la distribución a un número más chico, la pobreza será mayor y si crece menos, la pobreza disminuirá más lentamente. No sabemos a ciencia cierta por qué, pero en los países en desarrollo los resultados de estimar el ingreso con encuestas o con cuentas nacionales varían mucho. Por ejemplo, en las cuentas nacionales India creció 100 % entre 1994 y 2010, pero según las encuestas solo lo hizo un 38 % en ese periodo.

Entonces, ¿Cómo hacemos para saber cual de los métodos usar? Sala-i-Martin y Pinkovskiy proveen un principio de solución: Para poder zanjar la diferencia de ambos criterios, necesitamos una tercera fuente de datos independiente que muestre la actividad económica. Cualquiera de los dos criterios que encaje mejor con eso, será la que más nos sirva para estimar el ingreso. ¿Cuál es la tercera fuente de datos? Las imágenes satelitales del planeta de noche que revelan nuestras luces artificiales, es decir esto y esto. La electricidad es un input extremadamente importante en la mayoría de los procesos productivos y el consumo. Pues bien, vean India de 1994 y la India de 2010. Mirando las luces, ¿Alguien cree que creció solo un 38 % y no un 100 %? 

Resultado: El testeo de las luces planetarias nocturnas se ajusta muchísimo mejor al PBI per capita que a las encuestas. Por lo tanto el Banco Mundial se equivoca. Gracias a la globalización y al comercio internacional relativamente libre, en la actualidad la pobreza mundial ha disminuido brutalmente del 26,8 % en 1970 a 5,4 % de la población mundial en 2006, el número de pobres bajó de 403 millones en 1970 a 152 millones en 2006 y la desigualdad mundial (entre países), usando cualquier coeficiente (Gini, Atkinson, Theil), ha bajado.

 




Hoffman, Philip T.; Jacks, David S.; Levin, Patricia A. Y Lindert, Peter H. (2002) "Real Inequality in Europe since 1500". Journal: Journal of Economic History. Vol. 62, No. 2, 322-55.

Sala-i-Martin, Xavier y Pinkovskiy, Maxim (2014), "Lights, Camera,... Income!: Estimating Poverty Using National Accounts, Survey Means, and Lights". NBER Working Paper No. 19831.

martes, 6 de mayo de 2014

Pobreza en Argentina. Te guste o no Camporista


Dicen que las comparaciones son odiosas y por lo tanto no hay que hacerlas, pero ¡Qué va! ¡Solo se vive una vez!

Hagamos un gráfico con esto: Fijémonos en las estadísticas de pobreza del INDEC. Veamos ahora los datos de la Universidad Católica Argentina (UCA). Las estimaciones de CIPPES. E incluso los números de Claudio Lozano (IPYPP) o los de la CGT, ambos con ideologías socialistas muy similares a la del gobierno (aun siendo opositores a él). Obtenemos algo así:


En azul está la serie original del INDEC hasta su intervención por parte del gobierno a principios de 2007. El fanático kirchnerista seguirá el "camino amarillo" hacia su mundo de fantasía donde la pobreza es solo el 4,7 % (primer semestre de 2013). Todas las demás personas razonables sabemos que la misma es mucho más alta y en el gráfico se puede ver la estimación de la UCA (rojo), del CIPPES (púrpura) y de IPYPP (turquesa). Como se observa, en términos de nivel de pobreza, los camporistas deben dar la bienvenida de nuevo a los "malvados" 90s. El único "combate contra la pobreza" realizado por el kirchnerismo fue esconder a los pobres debajo de la alfombra estadística.

Nótese que a pesar de que desde 1995 venía en subida, la pobreza estalló no debido a la convertibilidad, sino a su salida. Y antes que el camporista promedio salte y me acuse de "neoliberal" por decir eso, que vea el año (y semestre) preciso cuando la pobreza sube abruptamente (la devaluación fue en enero de 2002). 

Ahora veamos un gráfico más:


Acá podemos ver la pobreza promedio para la presidencia de Menem (1990-1999 -los 5 meses adicionales de 1989 no los tomo en cuenta porque eran en realidad de Alfonsin), los diez años de la convertibilidad (1991-2001), los Kirchner (2003-2013) según el mundo fantástico del INDEC intervenido (INDEK) y por último el mismo periodo pero usando los datos de la UCA desde 2007. Noten que aun tomando los datos falsos del INDEC manipulado por el gobierno, la pobreza promedio durante el kirchnerismo no se redujo sustancialmente con respecto a lo anterior. Solo bajó "2 puntitos".

Noten además que he sido bueno y arbitrario: Así como estoy comparando el periodo de la convertibilidad, debería haber comparado también el de no-convertibilidad; es decir debería haber tomado a partir de 2002 y no desde el 2003. El salto bestial de la pobreza en 2002 elevaría aun más el promedio (el 22,6 % pasaría a 25,2 %). Pero solo me quería enfocar en el kirchnerismo dado que sus propagandistas nos cuentan que la "Epopeya" comenzó con "EL" en 2003.

Dejo al lector la conclusión al ver el promedio de la pobreza tomando datos mucho más confiables como los de la UCA a partir de 2007. 

Y ya que estamos hablando de la UCA, y para no terminar tan bajoneado este post, les dejo una foto de su mejor alumna...

lunes, 2 de diciembre de 2013

Sí, el Papa es Socialista...

Fuente

Mises, 1957:  
Las iglesias y sectas cristianas no lucharon contra el socialismo. Paso a paso, aceptaron sus ideas políticas y sociales esenciales. Hoy en día, con muy pocas excepciones, rechazan abiertamente el capitalismo y defienden ya sea el socialismo o políticas intervencionistas que deben inevitablemente terminar en el establecimiento del socialismo. Pero, por supuesto, ninguna iglesia cristiana puede consentir el tipo de socialismo que es hostil al cristianismo y apunta a su supresión. Las iglesias son implacablemente opuestas a los aspectos anticristianos del marxismo. Tratan de distinguir entre su propio programa de reforma social y el programa marxista.
Aclaración: este post lo empecé ayer a la noche y por un tema de internet lento (amo a los muchachos de Speedy...) no lo terminé. Hoy justo antes de subirlo me pasan este post del día de Nicolás Cachanosky que usa las mismas fuentes que yo. Solo vi los gráficos, el resto del artículo no lo leí, por lo tanto cualquier parecido es pura coincidencia. 

Finalmente tenemos la palabra oficial del nuevo Papa argentino (¡como yo!) sobre varios temas y es donde podemos fijarnos qué posición adopta, especialmente el económico. Lo bueno de esto es que no es un discurso, una homilía al azar o una entrevista donde estaba incómodo; esto es Francisco escribiendo en directo y tranquilo. Desafortunadamente para los creyentes católicos que también son liberales toda la evidencia demuestra que Bergoglio no ha cambiado un ápice de su socialismo de derecha que tenía como cardenal. Por supuesto muchos salieron al cruce, los muchachos de "Libre Mercado" lo atendieron el mismo día, Gregory Mankiw cortito y al pie lanza 3 puntos durísimos, Robert Wenzel lo llama el "odiador del mercado libre" y en la CNN le dan una medalla de cartón.

¿Cómo salvarían lo liberales católicos al Papa después de esto? Una posible táctica que pensé que usarían (y que en parte usaron) sería:

1) Describir el mundo (“orden”) actual muy intervenido por el Estado (lo cual es totalmente cierto)

2) Alegar que el Papa ataca al mundo actual

3) Por lo tanto el Papa está condenando (los resultados de) el intervencionismo, no al capitalismo 

Sin embargo esta estrategia solo funcionaria en el caso de que el atacante (el Papa) tuviera o hubiera dejado claro que 1) se está refiriendo a un orden económico enormemente intervenido por el gobierno y 2) que un mercado sin esa intervención no daría los malos resultados que critica. ¿Cómo sabemos si Francisco está atacando (los resultados de) el sistema económico actual consiente de que es un sistema intervenido o simplemente lo ataca porque él piensa que el actual sistema intervenido es un mercado libre? 

El hecho de que el Papa ataque el sistema actual muy intervenido por el Estado no implica para nada que condene el intervencionismo. Esa conclusión no puede desprenderse. Y la demostración está en que en varias ocasiones pide más intervención estatal e incluso tiene loas hacia el Estado.

Veamos lo que dice respecto al estado actual del mundo económico: 
"En este contexto, algunos todavía defienden las teorías del « derrame », que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo. Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismos sacralizados del sistema económico imperante. Mientras tanto, los excluidos siguen esperando."
¿Jamás? ¿¿JAMAS?? Los más actuales y la mayoría de los datos demuestran como el mundo ha mejorado en cuanto a distribución de riqueza y reducción de la pobreza desde 1970. Pero además esta demostrada la correlación entre libertad economica y mayo nivel de ingreso en cada país. Y también que la probreza disminuye en todos lados con el crecimiento económico, somos más ricos que nunca hoy en día. 


Tasa de Pobreza Mundial (1 dolar al día)
Coeficientes de Gini y Atkinson mundiales
*Descargar para ver mejor* Relación entre probreza (1 dolar al día, azul) y pbi per cápita (rojo) para Africa sub-sahariana, el este de Asia, el sur de Asia, Latinoamerica, Europa del este y la URSS-Rusia (la URSS tenía pobreza cero porque se decretó por Ley que el índice debia ser cero)
PBI per cápita (PPP) de acuerdo a mayor (izquierda) o menor (derecha) grado de Libertad Económica
PBI per cápita (PPP) de acuerdo a si los países dentro de cada región son más (azul) o menos (gris) libres económicamente


Pero alguien me dirá: "el PBI per cápita por sí mismo no mide el bienestar". Ok, entonces veamos a continuación todos estos indicadores de 1970 y el año 2000. De izquierda a derecha: esperanza de vida, mortalidad infantil, ingesta de calorías per cápita (tercer mundo), fracción de la población hambrienta, tasa de alfabetismo, tasa de inscripción en escuela primaria, tasa de inscripción en escuela secundaria, acceso al agua y salarios (tercer mundo).

*Descargar para ver mejor* Indicadores sociales mundiales en 1970 y 2000

Calidad de vida (salud, ingreso per cápita, educación y medioambiente) según el puntaje (de 0 a 100) de Liberta Económica
Según Sala i Martin en su paper de 2009 desde 1970 al año 2006, la cantidad de pobres (los que ganan 1 dólar al día) en el mundo se redujo en 617 millones de personas. Y la pobreza en términos de 2 dólares al día se redujo en 780 millones. ¿No es eso inclusión? 

¿Cuál fue la causa de esa reducción? ¿Fue el aumento de la intervención estatal en el mundo? ¡¡NO!!

Como decía el autor en 2002: 
"El número de pobres hasta 1980 aumentaba, pero cuando comienza la llamada “globalización neoliberal salvaje” y cuando China liberaliza su economía, introduce el mercado como pilar de su sistema económico y se abre al exterior, la pobreza baja de 1.200 millones a menos de 800 millones de habitantes. 

¿Cómo lo hemos conseguido? ¿Con la “tasa Tobin”, con la renta básica, con la caridad del 0,7%, con la condonación de la deuda, con la antiglobalización? La respuesta es no. La respuesta es que lo hemos conseguido con la economía capitalista de mercado. Así es como lo hemos conseguido nosotros, así es como lo ha conseguido China y así es como lo conseguirán los africanos. Abriendo las fronteras a la globalización que todavía no ha llegado."
Todo el progreso conseguido ha sido a pesar del Estado y no gracias a él. El "jamás" del Papa argentino está totalmente injustificado y es falso, hay gran cantidad de datos.

Bergoglio continúa:
"Mientras las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz. Este desequilibrio proviene de ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera. De ahí que nieguen el derecho de control de los Es­tados, encargados de velar por el bien común... A todo ello se añade una corrupción ramificada y una evasión fiscal egoísta, que han asumido dimensiones mundiales."
El solo hecho que las frases "Estado que vela por el bien común" y "evasión fiscal egoísta" estén en el mismo párrafo demuestra fuera de toda duda razonable que el Papa cree que al menos uno de los encargados del bien común, es el Estado (tengo que insistir en estas obviedades porque siempre habrá alguien tratando de forzar alguna interpretación "liberal" de las palabras de Bergoglio). Evadir los impuestos es "egoísta" debido a que no se está contribuyendo al encargado del "bienestar general". No hay otra interpretación posible, el Papa cree que el Estado puede realizar (¡y es su deber!) el "bien común", los que evaden impuestos lo hacen por beneficio propio a costa del bienestar social. ¿Cuántas veces hemos oído cosas similares por parte de los estatistas, socialistas y políticos?

Se pone mucho peor...:
"En este sistema, que tiende a fagocitarlo todo en orden a acrecentar beneficios, cualquier cosa que sea frágil, como el medio ambiente, queda indefensa ante los intereses del mercado divinizado, convertidos en regla absoluta."

"Tampoco podemos ignorar que en las úl­timas décadas se ha producido una ruptura en la transmisión generacional de la fe cristiana en el pueblo católico… Algunas causas de esta ruptu­ra son: la falta de espacios de diálogo familiar, la influencia de los medios de comunicación, el subjetivismo relativista, el consumismo desenfre­nado que alienta el mercado, la falta de acompa­ñamiento pastoral a los más pobres, la ausencia de una acogida cordial en nuestras instituciones, y nuestra dificultad para recrear la adhesión mís­tica de la fe en un escenario religioso plural."
¿Que el medio ambiente sufre por causa de la busqueda de malvados beneficios del mercado? ¿Consumismo desenfrenado alentado por el mercado? ¿Alguien puede dudar que esta estereotipación superficial y sin fundamentos no podría encontrarse en cualquier blog socialista de la red o novela de Galeano? Realmente no hace falta comentar nada acá, cualquiera puede googlear como la preservación ambiental es infinitamente mayor y a un costo mucho menor gracias a los derechos de propiedad en el mercado, o sea Capitalismo.

Además dice el Papa:
"Los planes asistenciales, que atienden ciertas urgencias, sólo deberían pensarse como respuestas pasajeras. Mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres, renunciando a la autonomía absoluta de los mercados y de la especulación financiera y atacando las causas estructurales de la inequidad, no se resolverán los problemas del mundo y en definitiva ningún problema. La inequidad es raíz de los males sociales."
Precisamente porque se crean de manera pasajera, provocando incentivos perversos vía los malos resultados electorales o de popularidad para el que se atreva a quitarlos, es que continúan luego y se vuelven permanentes. Es decir el solo hecho de que esos planes son creados de manera pasajera hace que quien los tenga que quitar (cuando pase la situación de "urgencia") tenga que pagar el costo, con lo cual el propio hecho de crear los planes temporales crea los incentivos para que se vuelvan permanentes. Lo que dice el Papa "suena bien", pero es una contradicción.
"¡Cuántas palabras se han vuelto molestas para este sistema! Molesta que se hable de ética, molesta que se hable de solidaridad mundial, molesta que se hable de distribución de los bienes, molesta que se hable de preservar las fuentes de trabajo, molesta que se hable de la dignidad de los débiles, molesta que se hable de un Dios que exige un compromiso por la justicia."
"Ya no podemos confiar en las fuerzas ciegas y en la mano invisible del mercado. El crecimiento en equidad exige algo más que el crecimiento económico, aunque lo supone, requiere decisiones, programas, mecanismos y procesos específicamente orientados a una mejor distribución del ingreso, a una creación de fuentes de trabajo, a una promoción integral de los pobres que supere el mero asistencialismo."
A esta altura ya todos sabríamos el lado oscuro intervencionista de Bergoglio, sin embargo acá es donde usa la táctica favorita de la derecha socialista (y del progesismo "moderado") para diferenciarse de la izquierda y no parecer (tan) extremista: dar toda una serie de comentarios prejuiciosos (sin base sólida) contra el mercado libre y justificaciones para intervenciones en el mismo pero aclarando que no son socialistas/intervencionistas.
"Estoy lejos de proponer un populismo irresponsable, pero la economía ya no puede recurrir a remedios que son un nuevo veneno, como cuando se pretende aumentar la rentabilidad reduciendo el mercado laboral y creando así nuevos excluidos."
Ahora viene la que posiblemente sea la frase más anti-liberal de todas:
"Al Estado compete el cuidado y la promoción del bien común de la sociedad."
Bajo esa excusa es posible justificar TODAS las intervenciones concebibles, absolutamente todas. Incluidas TODAS aquellas que llevarán inexorablemente a instaurar el socialismo y populismo al que el Papa dice no adherir.

Claramente el Estado es visto por él como promotor del "bien común" de la sociedad aun cuando critica a los políticos y dirigentes por no realizarlo. Para Bergoglio el Estado puede lograrlo, el problema es la gente que lo compone, no son lo suficientemente "buenos" (¿cristianos?). En contraste el mercado es visto como especulación, incentivador del consumo desenfrenado, excluidor de los pobres, buscador de beneficios a costa del ambiente y gobernado por fuerzas ciegas que no se preocupan los pobres. 

La evidencia es contundente. El Papa solo ha repetido uno a uno todos los clichés que usa el ala izquierda y el ala derecha del socialismo en contra del mercado y a favor del gobierno. Al igual que el socialismo conservador y el progresista confunde *mercado* con los resultados ineficientes y trágicos de la intervención en el mismo por parte del Estado. Si esto no fuera así, habría hecho una mínima matización general sobre el rol esencial que hizo del aparato estatal. Pero al caracterizarlo como "promotor del bien común" lo elevó al pedestal donde solo los intervencionistas y socialistas lo tienen.

Veces en que Bergoglio habló bien del mercado (nombrándolo explicitamente) : CERO

Veces en que Bergoglio dijo que el Estado promueve, busca o debe bucar el bien común: CUATRO

Está todo dicho...