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lunes, 16 de marzo de 2015

La expansión crediticia de los años 20


La Teoría Austriaca del Ciclo Económico requiere, como condición necesaria, una expansión crediticia (relativa a la que existiría en una economía no intervenida). Para poder explicar la causa del auge insostenible de los años 20s que terminó en lo que debió ser una recesión normal, pero que acabó siendo una Gran Depresión gracias a la interferencia del Estado; hay que demostrar que hubo una expansión del crédito durante la época del boom. Y, como veremos, la mayoría de las series históricas lo demuestran. El siguiente gráfico muestra la evolución de la oferta monetaria según diversos autores con junio de 1921 = 100.

Expansión monetaria durante los años 20 según autores, junio de 1921 = 100

Murray Rothbard (1963: 92, columna 7), para construir la oferta monetaria en el mejor estudio austriaco de la Gran Depresión que existe, utiliza los únicos datos disponibles de su época (los años 60s): los del Board of Governors (1943: 34). Cuyas cifras están limitadas a junio de cada año hasta 1923. Luego, aparecen disponibles también para diciembre. Por lo tanto, solo había números para dos meses al año. La oferta monetaria verdadera o austriaca de Rothbard muestra un incremento de 62 % entre 1921 y 1929.

Benjamin Anderson (1949: 134), en su excelente estudio del periodo, pone solo los datos de junio de 1922 y abril de 1928. Él nos informa que la oferta crediticia creció casi 44 % entre esos años.

Phillips; McManus y Nelson (1937: 105, columna 5) muestran sus números anuales y los puse en junio de cada año. Este es, junto con el de Anderson mencionado, el mejor estudio clásico de la Gran Depresión en Estados Unidos y concretamente muestra una expansión monetaria de 48 %. Como dato adicional, comentan que los depósitos de todos los bancos aumentaron 55 % entre junio de 1921 y diciembre de 1929, una tasa geométrica anual de 6 % (Phillips; McManus y Nelson, 1937: 83).  

Friedman y Schwartz (1963: 710-12, columna 9), usando diversos métodos de interpolación y estacionalidad, obtienen datos mensuales. Sin embargo, escogí los valores de su "M2" correspondientes a junio y diciembre respectivamente para cada año. Según el estudio clásico monetarista, la oferta monetaria aumentó 45 % en los años 20s.

Gordon (1986: 803-04) tiene datos trimestrales. Por ende, tomé el segundo y cuarto trimestre para el gráfico. Para este autor (junto con Balke), la oferta monetaria aumenta un 41 % desde 1921 hasta 1929.

En palabras simples, tomen la serie estadística que quieran, pero la expansión crediticia de los años 20s fue, como mínimo, de más de 40 %. Un crecimiento muy importante y más que suficiente para desencadenar un ciclo de auge y recesión económica como el explicado por la Escuela Austriaca.





Anderson, Benjamin M. (1949) Economics and the Public Welfare. Financial and Economic History of the United States. New Jersey: Van Nostrand. 

Board of Governors of the Federal Reserve System (U.S.) (1943), Banking and Monetary Statistics, 1914-1941. Washington, D.C. 

Friedman, Milton y Schwartz, Anna J. (1963) A Monetary History of the United States, 1867-1960. Princeton, NJ: Princeton University Press. 1993. 

Gordon, Robert J. (1986) The American Business Cycle: Continuity and Change. Chicago: University of Chicago Press. 

Phillips, Chester A.; McManus, Thomas F. y Nelson, Richard W. (1937) Banking and the Business Cycle: A Study of the Great Depression in the United States. New York: The MacMillan Company.

Rothbard, Murray N. (1963) America's Great Depression. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute. 2000.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Tu Borrachera de Anoche Puede Explicar la Crisis Mundial


¿Puede una noche de juerga enseñarnos algo sobre los ciclos económicos y la crisis mundial 2007-2013? Pues... si.
 


Fiesta, que fantástica, fantástica esta fiesta

Imaginemos que es viernes a la noche y nos invitan a una fiesta que promete ser inolvidable. Habrá todo tipo de alcoholes, bebidas energizantes, mujeres, etc. y además será ¡gratis! Una vez allí, decidimos aprovechar nuestra suerte y arrasar con todo lo consumible, en especial el alcohol. Podemos distinguir varias etapas de la futura borrachera que sentiremos:

1) Barra Libre: Recién llegados a las 23:00, comenzamos tomándo cuatro “Margaritas” con tequila seguidos, el efecto de esto será notable.

2) Boom: Inmediatamente comenzaremos a notar los efectos del alcohol en el organismo, nos sentiremos extasiados, capaces de cosas que nuestras inhibiciones en estado sobrio no permitirían. Experimentaremos un Boom: actividades que, en estado sobrio, difícilmente emprenderíamos, ahora parecen viables y realizables. Bailamos de forma descontrolada y errática, chistes que sobrios no nos causarían una mínima gracia ahora bajo los efectos del alcohol parecen sorprendentemente ingeniosos, creemos hablar correctamente y damos largas charlas de la vida cuando realmente estamos balbuceando, esa chica que en estado de sobriedad no nos parecía “tan linda” ahora con el cerebro afectado por la bebida se ve muy hermosa, demostramos mucho más afecto u enojo del normal al encontrarnos con alguien conocido o desconocido, etc. Estos “proyectos” (baile desenfrenado, malos chistes que parecen buenos, creer hablar correctamente, la chica que ahora parece linda, afecto exagerado, etc.) solo son posibles porque el cerebro experimenta una alteración que da la impresión de que se pueden llevar a cabo. Pero esto no es sostenible en el tiempo, solo podemos estar al 120% por un tiempo limitado. Llegan las 2:00 y los efectos del alcohol de las 23:00 comienzan a desaparecer, para dar lugar al proceso de curación del cuerpo. Hay dos opciones a) se puede dejar de consumir bebida y dejar trabajar al cuerpo o b) seguir tomando para contrarrestar el efecto. Supongamos que elegimos b), decidimos seguir con el Boom, es decir inyectar más alcohol al organismo. Volvemos a la Barra Libre, pero ahora ¿La misma cantidad de alcohol será suficiente? Claro que no. Deberemos tomar más de lo que tomamos anteriormente o alguna bebida "más fuerte". La misma cantidad de bebida no tendrá los mismos efectos, para seguir con el periodo de “auge” debemos aumentar la dosis. Es cierto que tal vez podremos volver a revivir el realce inicial, pero también es cierto que solo será temporal nuevamente. Finalmente llegan las 4:00 y nuevamente los efectos del “Margarita” comienzan a esfumarse. Una vez más se abre la posibilidad de dejar de tomar o tratar de reavivar el Boom. Pero ¿Puede la borrachera durar para siempre? Absolutamente no, necesariamente el alcohol terminará superando la capacidad del hígado y envenenando nuestro cuerpo, con lo cual terminaremos en un coma alcohólico o muertos. Por lo tanto, llegados a este punto, optaremos por la opción a), abandonando el consumo por esta noche.

3) Crisis: El fin del Boom alcohólico se caracterizará por una crisis, es el momento en que se pone de manifiesto que toda la exuberancia era artificial, inducida por el estimulante. El cuerpo comenzará el procedimiento de deshacerse del venenoso alcohol. Los síntomas son conocidos por todos: vómito y sueño. De esa forma el cuerpo se asegura que no ingeriremos más veneno y podrá trabajar tranquilo (si estamos dormidos o vomitando no podemos ingerir alcohol). Andaremos caminando sin sentido, tambaleando, medio-dormidos y regurgitando (síntomas de una profunda crisis) hasta caer dormidos.

4) Resaca: A la crisis le seguirá la detestada resaca: el hígado procesa el alcohol ingerido, mientras dormimos y al despertar. Los efectos indeseados siguen, ahora caracterizados por dolor de cabeza, mucha sed, dolor muscular y debilidad, más vómito, mareos, etc. Es el precio a pagar por el Boom (borrachera) anterior, el necesario proceso de ajuste del cuerpo para deshacerse del veneno que provocó el comportamiento desenfrenado. La resaca es inevitable, se puede tratar de llevar lo más suave posible (Alikal, jugo de limón, café), pero necesariamente habrá que pasar por ella.

Pero no termina ahí. Cuando nos encontremos a nuestros amigos que estuvieron esa noche, posiblemente nos mostraran sus celulares con los registros de nuestras actividades. Nuestro baile ridículo, nuestros comentarios fuera de lugar, la chica con la que estuvimos, etc. Muchos nos agarraremos la cabeza y diremos lamentando “¿Qué estaba pensado?”, “¿Qué hice?”, “¡No puedo creer que me comí eso!”, "¡No tomo más!", etc. Hemos malinvertido energías en una chica en la cual sobrios jamás lo hubiéramos hecho, o en conversaciones ridículas, o saltando y arriesgándonos sin sentido, etc. Todas esas acciones de la noche anterior eran inviables e inimaginables estando sobrios, jamás las hubiéramos emprendido en estado normal, ese tipo de malas inversiones son típicas del estado distorsivo que el alcohol provoca.

El Ciclo Económico: El Boom y la Recesión

Sorprendentemente la narración anterior es un ciclo económico. Lo único que se debe suponer es que el cuerpo de uno es una economía entera. Los ciclos económicos modernos se caracterizan por una Expansión del Crédito (Barra Libre), un Boom, una Crisis y luego una Recesión (Resaca). Veamos cómo se comparan los casos:

1) Expansión Crediticia (Barra Libre): El Banco Central orquesta con los bancos privados una expansión de la cantidad de crédito a disposición de los empresarios. Para ello los bancos deben disminuir (relativamente) la tasa de interés y facilitar los requisitos de los créditos. Esto equivale a la Barra Libre de la fiesta, de repente nos encontramos con una cantidad enorme de alcohol (crédito) a nuestra disposición a un precio muy conveniente. El alcohol que entra en el cuerpo equivale al crédito inyectado en la economía de un país. Tanto Europa como USA aumentaron el credito (acohol) durante el periodo 2002-2007 y redujeron sus tasas de interes artificialmente.

2) Boom: la tasa de interés es uno de los precios (junto con los salarios y el precio de los bienes de capital como maquinas, edificios, etc.) que los empresarios siempre tienen en cuenta para ver si se meten o no en un proyecto de inversión. Como ahora la tasa bajó relativamente y hay disponibilidad de crédito, muchos proyectos que antes (a la tasa de interés más alta) no parecían rentables de repente lo son. Los empresarios se embarcan en ellos. Como son muchos los planes nuevos, la economía entra en fase de Boom, la actividad aumenta muchísimo. Muchas empresas nuevas surgen, produciendo bienes como casas, autos, astilleros, etc. Suben los salarios porque los empresarios tienen más crédito y dinero a su disposición, con la cual pueden pagar más, y como la cantidad de trabajadores no ha aumentado, muchos empresarios pujan por ellos. Como los trabajadores tienen más dinero a sus disposición, lo gastarán y eso hará aumentar los precios de los bienes y servicios. Los empresarios que los venden se forrarán. ¡Todos están contentos! Los empresarios tienen más negocios, los trabajadores y sindicatos obtienen salarios más altos sin mucho esfuerzo, los que venden bienes y servicios ven que suben sus precios y ventas. De la misma manera que uno está contento durante la borrachera, pues todo parece posible: bailar hábilmente, reírnos de chistes malos, parece que damos conferencias filosóficas, todas las chicas se ven más bellas, etc. Sin embargo acá tampoco “la alegría” puede durar para siempre. Los empresarios pronto se dan cuenta que los costos han subido (los salarios y precios de los bienes de capital son más altos), para poder sobrevivir y no entrar en pérdidas necesitaran más crédito (alcohol). Pero, al igual que en la borrachera, ¿La misma cantidad de crédito (alcohol) anterior será suficiente? No, porque los precios y salarios han aumentado, así que necesariamente deberán obtener una dosis más grande que la previa. Si el Banco Central se los otorga, solo revivirá el Boom, con lo que volverán a aumentar precios de bienes de capital y salarios, y luego los precios de los bienes y servicios de consumo. Pero, como pasó con la juerga, este Boom no puede durar para siempre. Seguir otorgando créditos (inyectando alcohol al organismo) solo hará que suban más y más los salarios y los bienes de consumo, llegará el momento que la gente se dará cuenta que los precios subirán para siempre y comenzaran a comprar de manera desenfrenada. Lo que llevará necesariamente a una hiperinflación, el equivalente a un coma alcohólico. Así como la mayoría nos detenemos antes de que nos dé un coma etílico, los Bancos Centrales y comerciales en general saben que deben detener su marcha en algún momento. Entonces se detiene la inyección de crédito a las empresas, lo que equivale a dejar de consumir las “margaritas”. Esto fue lo que ocurrió en la realidad: Un boom mundial sincronizado e insostenible durante el periodo 2002-2007 que colapsó cuando el crédito se detuvo.

3) Crisis: al cortar el crédito, como ocurrió en 2007, se pone de manifiesto que todas esas empresas nuevas que surgieron porque el interés estaba bajo y porque otorgaban todo el crédito que se necesitara, no eran rentables. Parecían serlo solo porque se inyectaba nuevo dinero, pero en realidad no lo eran. Ahora, como se cortó la canilla libre crediticia, los empresarios están en dificultades: sus costos han aumentado (salarios y el precio de los bienes de capital) pero no tienen más crédito necesario para seguir adelante, con lo cual irán desesperados al banco a pedir más, ofreciendo pagar, de ser necesario, una tasa de interés más alta aun, lo cual agravará el problema. Con costos y tasa de interés subiendo, la rentabilidad desaparece y comienza a haber pérdidas. Aparece la crisis financiera. Esta etapa revela cuales empresas deberán ser reestructuradas. Así como el cuerpo comenzaba a deshacerse del veneno en este momento, la economía comienza a mostrar las empresas que deberán reestructurarse o desaparecer, sale a la luz lo que se “expulsará” (vomitará).

4) Recesión (Resaca): finalmente las pérdidas harán que muchas de las empresas “nuevas” (que surgieron solo porque el crédito parecía más barato) tengan que cerrar. Comienza la etapa de recesión: cierran empresas o disminuyen de tamaño las plantas, se despiden trabajadores, los empresarios venden sus inventarios a precios cada vez menores, los precios y ventas de los bienes y servicios caen al no haber más demanda, a los bancos no se les devuelven muchos de sus préstamos, algunos quiebran y otros se vuelven muy renuentes a dar nuevos créditos por la mala situación, todo lo cual agrava aún más la recesión, etc. Al igual que con el borracho y la resaca, la recesión es el sano proceso que tiene el mercado de deshacerse de las empresas que no son necesarias desde el punto de vista de los verdaderos deseos de los consumidores. Las empresas (que nunca fueron rentables y por lo tanto no debían ser emprendidas) surgieron artificialmente por culpa de una política del Banco Central, de engañar a los empresarios haciéndoles creer que había más capital del que en realidad existía. Al manipular un indicador clave, la tasa de interés y la cantidad de crédito, el Banco Central engañó de manera masiva a los empresarios haciéndolos montar empresas que no sobrevivirían a la cantidad real de capital que había. Hizo que los empresarios inviertan mal (malinviertan) en empresas que no daban ganancia, solo parecía que lo darían bajo los efectos alcoholizantes del crédito barato. Esas empresas no pueden seguir porque los recursos necesarios para que se mantengan no existen (parecía que existían cuando se aumentaba el crédito). Acá también la recesión es el inevitable precio a pagar por el Boom anterior. Es el sano proceso por el cual la economía (como el cuerpo) se deshace de las empresas ya identificadas que no le sirven y le hacen daño (es decir usan recursos para bienes que nadie quiere, usan mal los recursos). Como en el caso de la resaca, la Recesión es inevitable y también se puede llevar lo más suave posible (sin sindicatos que pidan salarios más altos de lo que el mercado determina, sin subsidios a las empresas que deben quebrar, sin precios mínimos, etc.), pero se deberá caer en ella.

Al igual que ocurrió en el caso de la borrachera, los empresarios y los agentes de la economía se preguntarán que les pasó durante la época de dinero barato “¿Qué estaba pensado?”, “¿Qué hice?”, “¡No puedo creer que emprendí este negocio!”, "¿Cómo pudimos construir 800 mil casas que nadie quiere en España?", "¿Como vamos a construir 10 mil casas que luego tendríamos que demoler en Detroit?", "¿En que pensabamos cuando hicimos torres estilo Dubai en Irlanda?"

martes, 20 de noviembre de 2012

Mitos sobre la Crisis

Los Dioses del Olimpo de la Mitología Griega (versión God of War 3)
Poseidón, Hermes, Zeus, Hades y Helios. 


Todos hemos oído de la crisis económica internacional, la crisis subprime, la crisis financiera, la gran recesión, el fin del capitalismo, la caída del Muro de Berlín financiero, y un etcétera equivalente a tantos otros nombres como hay autores y analistas. Pero cuando peguntamos: ¿Por qué ocurrió este desastre? Se viene una variedad de respuestas que nos dejan perplejos. Respuestas que son repetidas una y otra vez, y que muchas veces no tienen sustento científico alguno, pero nos “suenan bien”. A pesar de lo variado de sus temas, todas tienen una característica esencial común: La culpa es del capitalismo y del mercado libre. 

Pues bien, a continuación he hecho un listado no exhaustivo de algunas de ellas, es decir tome las explicaciones mas escuchadas (por mi) y las sometí a las evidencias. Los resultados son negativos para las cuatro, no se salva ninguna. Es un post más empírico que teórico (aunque algo de teoría linkeo) porque todas las afirmaciones que pongo abajo ya fueron refutadas teóricamente antes,  pero lo que verán es suficiente como para tirar al tacho mucha palabrería cuyo único sustento es la cantidad de veces dichas en los medios. Es por ello que, desde el punto de vista de este humilde servidor, se ha creado toda una Mitología sobre las causas de la Crisis.

En un principio pensé poner todo en un solo post, pero al ver que quedaba híper-largo decidí crear esta entrada que lleva a los 4 temas que se tratan. Aquí están 4 de las razones que más se citan como "causantes de la crisis":






lunes, 24 de septiembre de 2012

Inflacionistas, Inflacionistas Everywhere!

Advertencia: Este es un post largo, pero si tenés paciencia serás recompensado con que nadie te vuelva a mentir sobre este tema.



Desde que la Economía se empezó a estudiar con seriedad, los economistas han tratado de desenmascarar las falacias de los inflacionistas. Un inflacionista es alguien que cree que aumentando la cantidad de dinero en circulación o el crédito podrá solucionar algún problema, o a veces todos los problemas. Al principio parecía que los economistas habían ganado la batalla, a tal punto que los inflacionistas no merecían el nombre ni estatura de economistas sino que se los llamaba despectivamente “Maniáticos Monetarios” (Monetary Cranks) [1]. Sin embargo, y a pesar de haber sido refutados una y otra vez, el Siglo XX vio como no solo eran cada vez más admitidos seriamente sino que incluso llegaron a convertirse en parte influyente de la “ortodoxia” (aun cuando a ellos les gusta definirse como la “heterodoxia”). 

Muchos hoy en día con tal de justificar su doctrina inflacionaria se encargan de tratar de engañarnos incluso en el ámbito donde la mayoría de la gente, espontáneamente y sin conocimiento alguno de Economía, sabe que algo esta andando mal. Todos hemos sufrido la suba de precios de alguna u otra manera, todos sabemos que estaríamos mejor sin ella, pero hay gente que intentará engañarte al punto de incluso decirte que la inflación es buena para vos y la gente. Veamos uno de los tantos casos a favor de la inflación con la cual intentarán engañarte. 

Noah Smith pone el siguiente ejemplo en su crítica sobre que la inflación sea un “robo”:


Supongamos que: 

· el precio del litro de leche es $4 

· el precio de la gasolina es $4 

· el precio de una casa es $200 mil 

El Banco Central aumenta la oferta monetaria de tal forma que el peso vale la mitad, o sea los precios son el doble de antes: 

· el precio del litro de leche ahora es $8 

· el precio de la gasolina ahora es $8 

· el precio de una casa ahora es $400 mil 

Terrible ¿No?, ¡Los precios ahora se han duplicado! Sin embargo, el salario también aumentará: 

Antes de la inflación: 

· el salario era $40 mil al año 

Luego de la inflación: 

· el salario es $80 mil al año 

Eso sucede porque el salario es un precio más, al igual que el de los demás bienes (leche, gasolina, casa), con lo cual la inflación (aumento de los precios) lo terminara subiendo. 

Ahora bien, a menos que uno tenga una clase especial de bono (algún TIPS por ejemplo), la inflación no aumentará el tamaño de la cuenta del banco. 

Antes de la inflación: 

· los ahorros [2] en el banco eran $80 mil 

Luego de la inflación: 

· los ahorros en el banco son $80 mil 

Mientras los precios y el salario subieron el doble, los ahorros no. El ahorrador se ha empobrecido: 

Antes de la inflación: 

· los ahorros compraban 20.000 litros de gasolina ($80 mil/$4) 

Luego de la inflación: 

· los ahorros compran 10.000 litros de gasolina ($80 mil /$8) 

La inflación le ha robado dinero al ahorrista. Aún los inflacionistas aceptan el hecho evidente de que la inflación es un robo hacia el sector tenedor de efectivo e ingresos fijos. 

Acá es donde entra la justificación inflacionista: 

¿Que pasa si alguien tiene una deuda? Si alguien ya compro una casa (antes de la inflación) y esta pagando una hipoteca. ¿Que le ocurre a esa deuda cuando hay inflación? Al igual que con la cuenta de ahorro del banco la deuda permanece igual: 

Antes de la inflación: 

· la deuda de la hipoteca era $160 mil 

Luego de la inflación: 

· la deuda de la hipoteca es $160 mil 

Sin embargo el salario se ha duplicado, con lo cual pagar la hipoteca será mucho más fácil: 

Antes de la inflación: 

· la hipoteca se pagaba con 4 años de salarios ($160 mil/$40 mil) 

Luego de la inflación: 

· la hipoteca se paga con 2 años de salarios ($160 mil/$80 mil) 

Con lo cual es verdad que este trabajador ha perdido $40 mil de sus tenencias de efectivo, pero también es verdad que ha ganado al mismo tiempo $80 mil que no tiene que pagar de hipoteca, mientras su salario permaneció igual. 

Es decir que este trabajador gana los mismo en términos reales (los precios aumentaron el doble, lo mismo que su salario), perdió $40 mil de su cuenta bancaria y gano $80 mil de no pago de su hipoteca. Evidentemente hay una ganancia neta de $40 mil para el. ¡El trabajador se ha enriquecido gracias a la inflación! La inflación daña a los que tienen más ahorros que deuda y ayuda a los que tienen más deuda que ahorros. 

Los que tienen mas ahorros que deuda son los ricos y la gente mayor. La gente mayor, al estar al final de su vida, no tiene una hipoteca de la que preocuparse pues en general ya la han terminado de pagar a esa altura, así como su auto, etc. Los que tienen más deuda que ahorro son los pobres y la gente joven que trabaja. Los trabajadores jóvenes están mas próximos a estar endeudados para acceder a una casa, auto o estudios superiores, recién están empezando a pagar esa deuda. 

La lección inflacionista es: la inflación daña a las personas que ahorran y beneficia a los que están endeudados, o la frase más corta y conocida: beneficia a los deudores a costa de perjudicar a los acreedores. Supuestamente hay una gran mayoría que tiene mas deuda que ahorros, con lo cual con inflación se esta ayudando a la mayoría. 

El slogan político diría algo así: “¡Trabajador no te quejes de ella, es una incomprendida, la inflación es tu amiga!” 

Hasta acá parece convincente, pero veremos que esa “defensa” tiene numerosas falacias.


1. Los supuestos: Esa historia solo puede funcionar bajo los supuestos que él plantea, el problema del ejemplo de Noah no es que sea “simple” sino los supuestos que usa. Si la pregunta es: ¿La inflación beneficia a los deudores? La respuesta es que eso es incierto [3]. Depende de: 1) Que el deudor tenga un préstamo de tasa variable o fija y 2) de las expectativas de inflación actual e inflación esperada. Si el deudor tiene un préstamo a tasa fija y si la inflación actual es mayor que la esperada, entonces se beneficia. Si el que tiene que pagar la hipoteca paga 8% a tasa fija cuando se espera que la inflación sea 3%, entonces esta pagando una tasa de interés real del 5%. Si la inflación real es 6% en lugar de 3%, la tasa de interés real será solo 2% en lugar de 5%. La inflación beneficia a los deudores cuando: 1) la deuda tiene una tasa nominal fija 2) la inflación actual es mayor que la esperada [4]. 

2. La neutralidad: Los precios no aumentan ni simultánea ni proporcionalmente. Esta es la falacia básica de todo su ejemplo. Si algo sabe y ha demostrado fuera de toda duda razonable la Teoría Austriaca del Dinero [5] es que el dinero no es neutral, no puede serlo. Cuando se aumenta la cantidad de dinero, los precios suben desigualmente: primero unos, luego otros, después los siguientes, etc. Suponer que los precios suben e instantáneamente lo hacen los salarios proporcionalmente esta fuera del alcance humano porque no es posible el ajuste instantáneo cuando el dinero se inyecta por determinados canales, es un supuesto demasiado irreal, solo útil para el entendimiento pero inaplicable en el mundo. Precisamente esa forma desigual de subir los precios en diferentes proporciones y momentos, es la fuente del robo al que son sometidos los ciudadanos. Unos pocos (los que reciben primero el nuevo dinero) tienen el enorme privilegio de comprar a precios que todavía no suben, tienen mas dinero y los precios son los mismos que los de ayer cuando no se disponía de ese efectivo. Al comprar sacan una enorme cantidad de bienes de mercado y eso provoca un tendencia a la suba de sus precios (a la demanda antigua con el dinero antiguo se le suma la demanda nueva con dinero nuevo). Todos los demás, la inmensa mayoría, que no han recibido el dinero nuevo aun están en la horrible situación de comprar a precios subidos con los mismos ingresos. Unos pocos (los que tienen el dinero nuevo) se han beneficiado (comprado bienes y servicios) a costa de la mayoría que ahora debe comprar menos pues sus ingresos todavía no aumentan mientras los precios si lo hacen.


3. Los ricos no son necesariamente los acreedores: Los ricos que tienen muchos ahorros, ¡Los tienen invertidos en algo! Bill Gates no puede comerse 1.000 filetes al día, a pesar que su situación económica se lo permite, tiene que guardar. Lo que ahorra esta invertido en algo: plantas, bodegas, casas, acciones, etc., los ricos son deudores mas que acreedores.  Los pobres en cambio son más acreedores que deudores. De hecho ¿Cuál es el “patrimonio” de una persona muy pobre? El efectivo que tiene en mano, nada más. No tiene casa ni auto, solo el efectivo que lleva en el bolsillo, y la inflación actuara exactamente sobre ese “patrimonio” (dinero). Además los ahorros de los trabajadores no solo son el dinero en banco o en su colchón, también han ahorrado para la seguridad social o seguro de vida anteriormente, si sumamos eso difícilmente haya una “ganancia neta” de $40 mil luego de la inflación. La idea de que los acreedores son los ricos y los deudores los pobres tiene raíz en que esa era situación en la Edad Media, pero desde el Siglo XIX esto ya no es así. En la época en que la gente que era rica lo era por poseer tierras, los desafortunados que no las tenían eran pobres, muy pobres, solo de vez en cuando podían juntar algo de dinero pero no podían acumular nada. En esas circunstancias los pobres no ahorraban nada, solo escondían unas monedas contra robos o para futuro, no prestaban a interés, solo los ricos podían ahorrar y prestar. Durante el Siglo XIX eso cambio totalmente. Desde entonces los que antes eran muy pobres ahora son comparativamente mucho más ricos, pueden darse el lujo de ahorrar. Esos ahorros son canalizados a ser invertidos indirectamente en  negocios. Los ricos son los dueños de las acciones de las empresas pero esas empresas para financiarse muchas veces han emitido bonos o emplean dinero de bancos y lo deben, amabas formas de financiamiento vienen de los ahorros de los trabajadores. Pero además los trabajadores ahorran sistemáticamente (vía seguros de vida, depositando en banco, llegando a acuerdos con sus jefes, etc.) para su futuro por ejemplo. Si los trabajadores llevan años ahorrando para jubilarse, esos ahorros acumulados podrían superar lo que vale la hipoteca y claramente muchos no estarán de acuerdo en sacrificar su futura jubilación para terminar de pagarla pudiendo hacerlo sin perder su retiro al mismo tiempo. Los trabajadores siguen siendo los que mas sufren por la inflación. Decir que los trabajadores se benefician de la inflación es un completo non sequitur. Lo contrario es más probable en el mundo moderno: Un grupo reducido de deudores ricos [6] se beneficiara reduciendo sus deudas y además ellos, al tener más recursos, tienen más margen de maniobra y asesoramiento sobre como defenderse contra la inflación.

4. Castiga a los futuros tomadores de deuda: El argumento inflacionista no toma en cuenta que los futuros préstamos serán más onerosos para los futuros tomadores. Es verdad que la inflación podría ayudar a reducir la deuda de lo que ya estaban endeudados, perjudicando a sus acreedores. Pero esa “ayuda” también es a costa de los futuros tomadores de deuda, que deberán pagar mayores intereses. El interés de mercado subirá, luego de la expropiación inflacionaria, debido a que los acreedores no querrán ser embaucados de nuevo, sube a cargo de que se produzca de nuevo una medida confiscatoria similar. La inflación solo beneficia a los que están endeudados ahora, al momento de la inflación, pero perjudica a los que luego quieran endeudarse. Con la inflacion los ya endeudados obtienen dinero quitándoselo, vía mayores intereses, también a lo próximos en querer endeudarse. Si, como en el ejemplo, queremos aplicarle la quita y la obtención de dinero a la misma persona: ella gana dinero al reducirse su deuda que ya tiene, pero pierde cuando desee endeudarse luego al pagar mayores intereses producidos por obtener dinero vía virtual impago de su deuda. Aun cuando al trabajador se le subió salario al doble, al interés se le aplico una prima de inflación del doble también, además de esa prima de inflación doble se le suma el aumento por riesgo de futuras expropiaciones con lo cual el interés será mas. La inflación no hace mas barato endeudarse, al contrario, lo hace mas caro en el futuro.

5. Es un sistema inviable: Llevar el argumento inflacionista a sus últimas consecuencias terminaría con el merado de préstamos. Cuando se aplica la anterior medida de devaluación monetaria, los políticos deben convencer que nunca jamás se volverá a repetir. Si se dejara ver que el robo a los acreedores es algo que se seguirá repitiendo, los préstamos desaparecerían. El que los préstamos existan depende de la expectativa de que el robo no será sistemático y decretado. El robo a los acreedores no es viable, de la misma manera que no es viable cualquier economía basada en robo sistemático: Si la persona A vive de robar lo que produce B en cada periodo, ese “sistema” durará hasta que B deje de producir o se vaya fuera del alcance de A. No es sostenible un sistema donde uno gana lo que otro pierde, solo es viable un sistema en que al menos se tienda a que ganen ambos en un acuerdo voluntario. La inflación llevada a sus últimas consecuencias solo logrará hacer desaparecer el mercado de préstamos.

6. Stefan Karlsson [7] demuestra que, para que la inflación ayude a los deudores, se necesitan determinadas circunstancias precisas de precios, a saber: solo si aumenta la renta nominal de los deudores más de lo que aumenta el costo nominal de los pagos que no son para cancelar esa deuda.


7. Consumo de Capital: La inflación lleva a una tendencia a consumir el capital [8] con lo que se provocará una tendencia a la baja de los salarios reales de los trabajadores, lo que los empobrecerá y definitivamente empeorará su situación para pagar sus deudas. Para aumentar la cantidad de capital per cápita la condición sine qua non es ahorro, la inflación desalienta el ahorro.


Como se ve [9], no hay defensa lógica posible de la inflación. Aumentar la cantidad de dinero no resolverá los problemas de deuda, ni ningún otro problema. Homero tiene mucha razón en llorar…