Mostrando entradas con la etiqueta intervencionismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta intervencionismo. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de agosto de 2015

Rothbard explica la situación de Venezuela... 53 años antes


En su fabuloso tratado de Economía de 1962 paginas 892-900 y 1075-1086, el economista de la Escuela Austriaca Murray Rothbard realiza un análisis sobre los controles estatales en los precios (precios máximos y mínimos). Por supuesto, su estudio ni fue el primero ni fue el único y, además, en sus conceptos básicos, era y es el análisis convencional. Pero es interesante cómo la realidad de Venezuela hoy en día encaja perfectamente con el análisis económico fundamental.

Para supuestamente "prevenir" o "combatir" la inflación, los gobiernos, a veces, imponen precios máximos a nivel general. El precio máximo es una prohibición de vender bienes o servicios por un precio superior al establecido previamente por la autoridad. El gobierno de Venezuela lo hace desde 2003.

Recuerden que el poder adquisitivo es el precio del dinero y también es la inversa de los precios. Es decir, si el precio de un chicle es $0,50, entonces el poder adquisitivo del dinero es la inversa de ese precio (1/0,50 = 2). Multiplicando eso por una cantidad cualquiera de dinero, podemos saber cuántos chicles compramos. Si tenemos $20 en el bolsillo, sabemos que obtenemos 40 chicles (20*1/0,50). Con $20 podemos adquirir (poder adquisitivo) 40 bienes particulares (chicles).

El precio de mercado de los chicles es $0,50, pero al gobierno le parece "excesivo". Por lo tanto, decide imponer un precio máximo: nadie puede vender los chicles por un precio mayor a $0,20.

Veamos la situación en uno de los gráficos que usa Rothbard (modificado por mí) donde se mide, en el eje vertical, el precio (de menor a mayor, empezando desde 0 hacia arriba) y, en el eje horizontal, la cantidad (de menor a mayor, empezando desde 0 hacia la derecha):


La figura es básicamente la usada para el análisis standard del precio máximo y muestra el mercado de bienes. Las rectas DD y SS son la demanda y la oferta respectivamente de un producto cualquiera. FP es el precio de mercado, mientras que 0C es el precio máximo establecido por el gobierno. Obviamente, el precio máximo 0C está por debajo del de mercado FP. Siguiendo con el caso del chicle, el precio de mercado FP es $0,50 y el precio ordenado por el gobierno 0C es $0,20. A ese precio artificialmente bajo, la cantidad demandada B es mayor que la cantidad ofrecida A. La cantidad o la "distancia" AB muestra la escasez artificialmente creada del producto.

Por otro lado, el precio del dinero (poder adquisitivo) aumenta artificialmente desde los 2 (1/0,50) anteriores hasta 5 (1/0,20). El poder adquisitivo, en términos de chicles, ahora está por encima del que existiría en un mercado libre sin la intervención estatal.

Una política de precios máximos sobre todos o la mayoría de los bienes importantes, mientras sea efectiva, equivale a imponer un precio mínimo al dinero (un mínimo al poder adquisitivo).

Un análisis similar al anterior se aplica al siguiente gráfico, también de Rothbard y modificado por mí, que muestra el mercado de dinero con el eje vertical midiendo el precio del dinero (poder adquisitivo) y el horizontal la cantidad de dinero:

 

La recta DmDm es la demanda de dinero y la recta SmSm es la oferta (o, mejor dicho, el stock) de dinero. Esta última es vertical porque, en cualquier momento dado, siempre hay una cantidad fija de dinero. La recta SmSm es equivalente a 0F y, por otro lado, FP es el poder adquisitivo que el mercado fija para la unidad monetaria. Luego de los precios máximos, el poder adquisitivo sube artificialmente hasta 0C. En ese valor, la cantidad de dinero excede la demandada y el exceso artificial de oferta se verifica en la distancia GH.

Dado el nuevo y "mayor" poder adquisitivo, el stock de dinero excede el demandado. Hay un excedente de dinero sin vender. Con $20 antes se compraban 40 chicles, ahora se pueden adquirir 100. Como su demanda de dinero no cambia, las personas tratarán de deshacerse de ese exceso de dinero vendiéndolo y adquiriendo bienes (chicles que ahora son baratos, por ejemplo).

La gente corre a comprar cosas y tratan de deshacerse de sus excedentes monetarios, pero no pueden pues no hay bienes. A esos precios más bajos se ofrecen menos productos. Los productores y vendedores marginales (los que operan con mayores costos) desaparecen. El dinero se vuelve inútil pues no se puede intercambiar, la función esencial del mismo. Todos tienen mucho dinero, pero no pueden comprar nada ¡Poéticamente irónico!

Dado que no se puede ajustar vía precios, ¿Que otras alternativas aparecen? Rothbard da algunos ejemplos:
  • Sobornos: se corrompe a la gente para obtener algo de lo que otros no tendrán. Venezuela es un caso de manual en sobornos para conseguir productos y los permisos. Incluso este término es incorrecto pues el "soborno" es simplemente el pago del precio de mercado por parte del comprador.
  • También podríamos incluir la violencia como otra alternativa de asignación. Casi no hay productos, estoy al final de la cola, no soy amigo y no tengo nada para sobornar; entonces le doy un golpe al dueño y me lo quedo.
Como correctamente explica Rothbard, todo ese dinero sobrante genera una presión importantísima para que surja el mercado "negro" (es decir, EL mercado) y hacia allí se canalice el dinero sobrante.

Observen como la equivalencia antes mencionada se cumple a la perfección para las intervenciones en los precios destinadas a todos o una parte importante de los bienes. Una política de precios máximos (por debajo de los de mercado) en el mercado de bienes necesariamente equivale a una política de precios mínimos (por encima de los de mercado) en el mercado de dinero.

sábado, 14 de marzo de 2015

La Gran Depresión en USA, 1930: Los efectos desconocidos de la Smoot-Hawley

Smoot y Hawley

"En las décadas recientes, en casi todos los países del mundo, se han llevado a cabo intentos de usar mayores tarifas protectoras para desarrollar la auto-suficiencia económica (autarquía) entre los dominios pequeños y medianos. Sumas enormes se invirtieron en plantas manufactureras para las cuales no había demanda económica. El resultado es que somos más ricos hoy en estructuras físicas cuyas instalaciones no pueden ser usadas completamente o incluso no ser utilizadas en absoluto. El producto de todos estos esfuerzos para anular las leyes que el mercado decreta para la economía capitalista es, en resumen, desempleo permanente de millones, pérdidas para la industria y la agricultura, así como fábricas ociosas." 

Ludwig von Mises (1931)



La Ley Smoot-Hawley fue una tarifa arancelaria impuesta a productos extranjeros aprobada en Estados Unidos en junio de 1930. Impulsada por los senadores Willis Hawley y Reed Smoot, se trataba de una de las medidas adoptadas para "combatir la recesión" que ya estaba en marcha. Esta es probablemente la medida más directa y puramente estatista de la Gran Depresión. Por sí sola, es suficiente como para refutar cualquier absurda declaración de que "el Estado no hizo nada" a principios de los años 30s

Herbert Hoover, en uno de sus primeros actos siendo Presidente (desde el 4 de marzo de 1929), convocó a una sesión especial del Congreso el 15 de abril para aumentar tarifas agrícolas. Hoover creía que las tarifas protectoras realmente ayudarían a los agricultores y una para ellos era una de sus promesas de campaña de 1928 (Rothbard, 1963: 241; O’Brien, 2001). Así que el Republicano Hoover era un proteccionista declarado. Él mismo firmó y convirtió en Ley la propuesta de los dos senadores el 16 de junio de 1930. 

Hasta 1995 había un consenso de que la Smoot-Hawley exacerbó la Gran Depresión: 60 % de los economistas y 64 % de los historiadores estaban de acuerdo (Whaples, 1995). Sin embargo, en los últimos años (como comenta Mankiw) la mayoría de los (macro)economistas, muchos de ellos keynesianos-proteccionistas-mercantilistas pero también el especializado en comercio internacional y defensor del librecambio Douglas Irwin así como el liberal y asimismo partidario del libre comercio Robert Lucas; han subestimado completamente el papel que jugó la tarifa Smoot-Hawley en la Gran Depresión. Al punto de darle un papel marginal y ni siquiera secundario. Es decir, la mayoría de los economistas dicen que fue una mala decisión imponer la tarifa, pero no entra como una causa importante de la magnitud de la Gran Depresión (Rustici; Phalan y Yazigi, 2012).

El gran error macro

Para comenzar a ver lo engañoso de analizar la tarifa desde el punto de vista agregado, empecemos con una pregunta: ¿De cuánto fue la tarifa? Irwin hace su análisis de la tarifa usando datos agregados y un macro-modelo de equilibrio general computado. Pero no usa un grado alto de descomposición. Bond; Crucini; Potter y Rodrigue (2012) sí lo hacen. Y demuestran que, a pesar de que la tarifa media fue ciertamente 45,7 % en su pico de 1933, el efecto de la estructura de la misma fue equivalente a una tarifa uniforme de 69,7 % en ese año. Aun así, a estos autores su análisis les da como resultado que, a nivel macro, el efecto es modesto.

¿Por qué razón los economistas modernos desprecian, en relación con otras fuerzas, el papel de la tarifa Smoot-Hawley en la Gran Depresión? Simple: el análisis macroeconómico, agregado y masivo no permite ver los efectos microeconómicos, concatenados y de relaciones entre sectores (Rustici; Phalan y Yazigi, 2012). Por ejemplo: dado que el comercio exterior solo representaba el 7 % del PBN, aun si asumiéramos que el mismo desapareció; ello no explicaría la caída de 36 % del PBN entre 1929 y 1933 (Rustici; Phalan y Yazigi, 2012). Obviamente, incluso un aumento descomunal como el Smoot-Hawley no puede hacer desaparecer el comercio exterior de un país por completo, aunque sí disminuirlo significativamente. 

Veamos algunas de las consecuencias microeconómicas.

Un efecto importante ignorado de la tarifa es su efecto financiero. El mercado secundario de valores, como la Bolsa de Nueva York, cayó dos veces en los últimos ocho meses legislativos de la tarifa hasta ser convertida en ley. Incluso un (market) monetarista como Scott Sumner reconoce que entre marzo y abril de 1930 había unos mínimos "brotes verdes" en la economía y que la Bolsa ya había recuperado mucho de lo que perdió en el crac del 29. Luego en mayo y junio todo se esfumó y la bolsa cayó de nuevo. ¿Qué ocurrió? Los titulares de las noticias hablaban del progreso de la tarifa Smoot-Hawley en el Congreso. En general, cada vez que caía un obstáculo que impedía que se sancionara, la bolsa se destruía. Finalmente todo quedó en manos del Presidente Hoover para firmarla y hacerla Ley, cosa que todos sabían que haría. Cerca del fin de semana antes que Hoover firmara y el mismo lunes 16 de junio, el Dow sufrió la mayor caída de un solo día de todo el año: mil millones en un día (Rustici; Phalan y Yazigi, 2012). 

Pero además, la tarifa Smoot-Hawley jugó un papel fundamental en la aparición de pánicos bancarios. Los keynesianos y monetaristas suelen solo ver el PBI derrumbarse en los años 30s. Pero no ven que las pérdidas del PBI no estuvieron distribuidas uniformemente a lo largo de la economía americana. Sino que estaban concentradas en determinados estados: los estados orientados a la exportación. Los demás países del mundo contraatacaron el proteccionismo norteamericano levantando sus propias barreras arancelarias. Es decir, la tarifa arruinó muchas de las exportaciones de Estados Unidos, cayendo desde 7 mil millones en 1929 a solo 2.4 mil millones en 1932 (Rustici; Phalan y Yazigi, 2012). La mayoría de esas exportaciones eran agrícolas. Debido a ello, los primeros en caer fueron (las empresas de) los estados que se especializaban en exportar y particularmente los del sector agrícola. Los ingresos de los granjeros cayeron brutalmente provocando que los primeros miles de bancos en caer fueran los rurales. Pero, además de la agricultura, también las exportaciones mineras colapsaron. Las exportaciones de hierro y acero se hundieron 85 % hacia 1932 (Rustici; Phalan y Yazigi, 2012). Por ende, los estados dedicados a la minería sufrieron una caída desmesurada de ingreso. Como resultado de ello, cayó la cadena de bancos Wingfield (un tercio de los bancos de Nevada con 65 % de los depósitos y 75 % de los préstamos comerciales). Con los autos pasó igual, las exportaciones cayeron 82 %. Debido a ello, el sistema bancario de Detroit (atado al destino de la industria automotriz) colapsó completamente (Rustici; Phalan y Yazigi, 2012).

El link es claro. La tarifa Smoot-Hawley provocó daños en determinados sectores de la economía: las industrias exportadoras (por ello la caída del PBI estaba concentrada en estados dependientes de exportaciones y no a lo largo de toda la economía de USA). Debido a las dificultades y caída de ingresos de las mismas, sus respectivos sistemas bancarios comenzaron a caer. El "efector contagio" de esas caídas comenzó a extenderse. Como resultado de la caída de los bancos, la oferta monetaria colapsó. En resumen, una mala política de comercio (la Smoot-Hawley) fue el detonante de los pánicos bancarios y de la contracción monetaria. El shock negativo de comercio impactó en la política monetaria (Rustici; Phalan y Yazigi, 2012). Esto, claramente, no es un canal de transmisión muy visible a niveles agregados.

Pero además, la teoría austriaca del capital juega un papel importante adicional. Al cerrar las exportaciones, muchos bienes de capital heterogéneos e inconvertibles en muchos grados quedaron ociosos y sin valor (silos vacíos, herramientas y maquinaria oxidadas, superficies sin plantar, etc.) La tarifa Smoot-Hawley creó malas inversiones adicionales (a las que hubieran existido sin la presencia de la tarifa) en la estructura productiva americana que ya necesitaba reajustarse a las distorsiones previas provocadas por la expansión crediticia de los años 20s. Ello provocó una severa e innecesaria liquidación y cierre de granjas y empresas agrícolas. Innecesaria porque, de no haber existido la absurda intervención proteccionista estatal, no habría ocurrido o lo habría hecho en menor grado. Todas concentradas en regiones particulares que sufrieron los primeros pánicos bancarios. Por ello los primeros bancos en caer eran, en su mayoría, aquellos con sucursales de estados rurales. Las dos cosas, 1) la inflación monetaria de los años 20s que provocó el auge artificial y la inevitable recesión en 1930 más 2) la restricción del comercio que implicó la tarifa; llevaron a una caída mucho mayor de lo que hubiera sido. La explicación coincide tanto para aclarar el patrón de caída de los bancos así como su distribución geográfica (Rustici; Phalan y Yazigi, 2012).

El creador de esta hipótesis, la cual demostró con abundante material de diarios de la época, fue el periodista Jude Wanniski en un artículo de 1977 (Wanniski, 1977) y en su libro de 1978 (Wanniski, 1978). Hoy en día, Thomas Rustici (2009; audio en inglés) es un defensor y desarrollador de la posición de Wanniski. Muy pocos economistas han tomado en cuenta estas conexiones microeconómicas, dejándose llevar por el análisis superficial macroeconómico. Hasta donde conozco, de habla española, Juan Ramón Rallo es uno de los pocos que lo notaron y advertía sobre esto en 2009.

Por último, vale la pena aclarar que la teoría Wanniski-Rustici es ampliamente compatible con la versión monetarista sobre que la contracción monetaria es la culpable de la severidad de la Gran Depresión. Como ya hemos visto, no es la contracción crediticia per se la culpable del cataclísmo. Sino la intervención estatal en los salarios y precios. Aun así, deben tenerse en cuenta, y esto es perfectamente compatible con el análisis austriaco también, los efectos invisibles (desde el punto de vista macroeconómico) de la tarifa en distorsionar adicionalmente la estructura productiva. La tarifa Smoot-Hawley es un gran ejemplo de una intervención estatal cuyos efectos nocivos no deseados fueron más importantes de lo que en general se cree en la ciencia económica.

No todo estaba perdido

Afortunadamente, en 1930 la Economía aún no estaba completamente afectada por las ideas neo-mercantilistas de Keynes. Todavía había una mínima chispa de economía sana heredada de los Clásicos y la Revolución Marginalista. Gracias a eso, en 1930 los economistas de todo Estados Unidos unánimemente firmaron una petición (Econ Journal Watch Eds, 2007; New York Times, 1930) pidiendo por favor que Hoover vetara la tarifa y que, lejos de ayudar a los productores agrícolas, sería muy perjudicial. La idea de, entre otros, Irving Fisher obtuvo una increíble aceptación. En solo 10 días ya tenían casi mil firmas, incluidos los economistas más importantes de todo Estados Unidos (Econ Journal Watch Eds, 2007). Al final, en uno de los actos más unánimes y conocidos de la historia de la ciencia económica, 1.028 economistas firmaron la petición.

Por supuesto, esto poco le importó a Herbert Hoover, quien terminó firmando la Ley Smoot-Hawley.






Bond, Eric W.; Crucini, Mario J. y Rodrigue, Tristan P. J. (2012) "Misallocation and Productivity Effects of the Smoot-Hawley Tariff". NBER Working Paper No. 18034.

Econ Journal Watch Eds. (2007) "Economists Against Smoot-Hawley". Econ Journal Watch. Vol. 4, No 3, 345-358.

Mises, Ludwig von (1931), "The Causes of the Economic Crisis: An Address". En Greaves, Percy L. Jr. Ed. (1978) The Causes of the Economic Crisis: And Other Essays Before and After the Great Depression. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute. 2006.

New York Times (1930), "1,028 Economists Ask Hoover to Veto Pending Tariff Bill".

O'Brien, Anthony. "Smoot-Hawley Tariff". EH.Net Encyclopedia, edited by Robert Whaples. August 14, 2001. URL http://eh.net/encyclopedia/smoot-hawley-tariff/ 

Rothbard, Murray N. (1963) America's Great Depression. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute. 2000.

Rustici, Thomas; Phalan, Theodore y Yazigi, Deema (2012), "The Smoot-Hawley Tariff and the Great Depression". Foundation for Economic Education: The Freeman.

Rustici, Thomas (2009) Lessons From The Great Depression. Capitalism Works Publishing.

Wanniski, Jude (1977), "The Crash of '29 -- A New View". The Wall Street Journal.

Wanniski, Jude (1978), The Way the World Works. Washington, DC: Regnery Publishing, Inc.

Whaples, Robert (1995) "Where Is There Consensus Among American Economic Historians? The Results of a Survey on Forty Propositions". Journal of Economic History. Vol. 55, No. 1, 139-154.

domingo, 1 de marzo de 2015

La Gran Depresión en USA, 1932: El colapso del primer New Deal

Hoover y Roosevelt. Fuente

"En todas partes, vemos la burocracia crecer en tamaño. Como resultado, los impuestos están subiendo en todos lados. En un momento cuando la necesidad de reducir los costos de producción es universalmente discutida, nuevos impuestos se están imponiendo sobre la producción. Por lo tanto, la crisis económica es, al mismo tiempo, una crisis en las finanzas públicas."

Ludwig von Mises (1931)



El New Deal fue un conjunto amplio de medidas gubernamentales para intervenir y planificar la economía. Por ejemplo, impulsar al alza salarios y precios, expansión del crédito, salvar empresas débiles, aumentar el gasto público, etc. (Rothbard, 1963: 186) En palabras simples, un mecanismo para estropear los mercados y prevenir el mecanismo de precios en favor de los intereses de clases especiales (Anderson, 1949: 115). Así fue denominado el programa de Franklin Roosevelt. Sin embargo, no fue una creación del gobierno del presidente demócrata. A pesar de que Anderson (1949: 115) dice que empieza en 1924 como un programa deliberado y consciente debido a la manipulación monetaria, lo cierto es que el New Deal comenzó con toda su fuerza en el gobierno previo de Herbert Hoover (Anderson, 1949: 219-26; Rothbard, 1963: 185-87, 209-10, 217-37, 285-320; Ohanian, 2009; Horwitz, 2011).

El año 1932 es particularmente importante. Debido a la profundización de la depresión en 1930 y 1931 y a que no se veía la más mínima señal de recuperación posible, el intervencionismo de Hoover se vuelve más drástico (Rothbard, 1963: 285-320). Dado su carácter intervencionista, las medidas de 1932 son el verdadero comienzo del New Deal en su máxima expresión.

Más intervención estatal

1) Por si todas las anteriores intervenciones estatales en la fijación de salarios fueran insuficientes, Hoover firma la Norris-La Guardia Act en marzo de 1932. Continuando, de esta manera, su política de cartelización previa. Hoover no se daba por vencido para seguir interviniendo la economía. Básicamente prohibía a las cortes realizar acciones contra los piquetes, huelgas o boicots y además también prohibía los contratos de "perro amarillo" así como exoneraba a los sindicatos de que se les apliquen leyes antitrust (Reynolds, 1982). Dándoles una inédita capacidad y ámbito de realizar sus actos violentos y agresivos. De hecho, luego de la Wagner Act, es la mayor legislación favorable para sindicatos de la historia de Estados Unidos. Ambas legislaciones pasadas para "combatir" una inexistente "falla de mercado" (Reynolds, 1982).

2) La intervención del mercado laboral continuó con la legalización por parte del Congreso de la prohibición ejecutiva de la inmigración y la restricción artificial de la oferta de trabajo que implica. La inmigración cae a mínimos históricos.

Homeland Security
3) Empeñado en evitar la liquidación a toda costa, Hoover impulsa, en enero de 1932, la creación de la Reconstruction Finance Corporation. A esta altura los keynesianos que lo suelen llamar "liquidacionista" demuestran que nunca revisaron la historia. Fue creada para otorgar préstamos y financiamiento con dinero de los contribuyentes a organizaciones que estaban a punto de quebrar. La mayor parte fue prestada a bancos y ferrocarriles (Rothbard, 1963: 296-300). Una vez más, se evitaba la liquidación de malas empresas que tenían pérdidas para usar sus recursos en cosas verdaderamente valoradas por la gente y salir de la depresión. De hecho, desde enero de 1932 hasta febrero de 1933, el organismo otorgó préstamos colateralizados de corto plazo a bancos en problemas. Está demostrado (Calomiris; Mason; Weidenmier y Bobroff, 2012) que los préstamos de la Reconstruction Finance Corporation no solo no evitaron las quiebras de los bancos, sino que hizo que sea más probable que quebraran. Luego, desde marzo de 1933, cambió su política a comprar acciones preferentes (preferred stock). Ello aumentó la probabilidad de supervivencia de los bancos a costa de que los contribuyentes soportaran el riesgo de sus quiebras.

4) En julio de 1932, Hoover pasa una ley para crear la Federal Home Land Banks. Era un sistema de 12 bancos que proveían financiación estable y de bajo costo (subsidiada) para que extendieran préstamos hipotecarios más accesibles a los americanos. En realidad, simplemente proveía ayuda al sector de la construcción. Interrumpiendo, aún más, el proceso de liquidación y purga de malas inversiones que la economía necesitaba.

5) Hoover crea, en 1932, la primer legislación federal para dar ayuda social a los desempleados, la Temporary Emergency Relief Administration. Eran préstamos directos a los gobiernos de los estados para gasto en ayuda social. Este fue uno de los programas claves de Roosevelt luego, al punto de que solo le cambió el nombre. Una vez más, se ve que el verdadero padre del New Deal fue Herbert Hoover. 

Ya en 1932 los empresarios, al ver que el país se seguía hundiendo y dado que la presión sobre los beneficios se hizo insoportable, deciden desacatar el plan de Hoover de mantener los salarios. Es por ello que recién en 1932 bajan considerablemente (Rothbard, 1963: 331-33; Vedder y Gallaway, 1987). Pero la baja de salarios se toparía con un obstáculo que, combinado con la caída brutal de productividad y toda la legislación favorable a los sindicatos, haría que la baja no fuera suficiente: la contracción monetaria.

La FED: Ni pasiva ni deliberadamente contractiva

La FED consistentemente intentó reinflar el crédito durante el periodo 1929-33. De hecho, lo hizo de manera desesperada desde la primera etapa de la Gran Depresión. La Reserva Federal trató desesperadamente de reinflar el crédito incrementando todo lo que estaba bajo su control (Salerno, 1999; Herbener, 2014; Rothbard, 1963: 214-16, 239-41, 260-63; 2002: 274-78). 

Esto no es una idea únicamente austriaca. En la actualidad, incluso un monetarista respetado como Allan Meltzer, en el que se conoce como el mejor libro sobre la historia de la Reserva Federal, reconoce que: "[L]a Reserva Federal no fue enteramente pasiva en los tres años y medio del declive. Más de una vez compró títulos o bajó la tasa de descuento." (Meltzer, 2003: 273). Incluso pone en duda la tesis de Friedman de que si Benjamin Strong, el presidente de la FED desde que se puso en marcha en 1914, no hubiera muerto en 1928; el banco central hubiera tenido una política más consistentemente expansiva (inflacionaria): "[L]os oficiales de la Reserva Federal se comportaron consistentemente en los declives de 1923-24, 1926-27 y 1929-33." (Meltzer, 2003: 274).

Rothbard (1963) y Friedman y Schwartz (1963)
Como se observa en el gráfico, tomando los valores de diciembre de cada año (con diciembre de 1929 igual a 100), tanto la oferta monetaria de Rothbard (1963: 240, 302, 325; Salerno, 1999) como el M1 y M2 de Friedman y Schwartz (1963: 712-14) se contraen desde 1930 hasta 1933. Nadie niega que ocurrió una contracción monetaria importante en 1930-1933, aunque la oferta monetaria austriaca cae mucho menos que la monetarista. Pero no es cierto que la misma fue causada deliberadamente por o debido a la inacción de la Reserva Federal. La deflación o contracción de la oferta monetaria se debió a hechos totalmente fuera del control del órgano monetario.

La FED fue derrotada. El banco central, aun siendo una institución legalmente privilegiada y distorsionadora, no es omnipotente. Puede ser superado si la gente pierde la confianza en el sistema bancario. La autoridad monetaria actuó consistentemente inflando el crédito y aumentando las reservas de los bancos. A partir del segundo trimestre de 1932 surgió el fenómeno de las reservas excedentes (reservas por encima del mínimo legal), como se ve en el gráfico basado en Board of Governors (1943: 396). 
Así es como surgió la primera Flexibilización Cuantitativa (Quantitative Easing).

Board of Governors (1943: 396)
La contracción de la oferta monetaria se debió a factores fuera del control de la FED: 1) La pérdida de confianza de los inversores internos (cambiando sus depósitos a dólares papel) y externos (reclamando su oro) en el pseudo-patrón oro (que no era el Patrón oro Clásico) manejado por el banco central. Lo que supuso un incremento del efectivo en manos de la gente y una caída de reservas de oro de la FED, provocando la declinación de las reservas de los bancos. 2) Los bancos comerciales, actuando prudentemente, trataban de salvarse a ellos mismos y sus depositantes restringiendo préstamos a empresas en ruina y usando esos fondos para repagar las deudas con la FED. Dando otro impulso a la disminución de reservas bancarias. 3) El ya mencionado incremento de las reservas excedentes a partir del segundo trimestre de 1932 (Salerno, 1999; Rothbard, 1963: 304-05).

La deflación monetaria de 1930-33 no fue causada por la Reserva Federal, quien intentó todo cuanto pudo para combatirla. Sino que se debió a los agentes privados internos y externos tenedores de dólares y oro que intentaban reclamar sus justos derechos de propiedad contra un sistema financiero con un banco central que había estafado su confianza con sus manipulaciones inflacionarias del pseudo-patrón oro vigente (Salerno, 1999). No hay nada de malo ni ninguna "falla" de mercado en ese comportamiento. Las corridas bancarias son una forma de deflación crediticia bancaria (bank credit deflation) y ayuda a acelerar el proceso para deshacer las distorsiones de la inflación previa (Salerno, 2003). La deflación de la oferta monetaria bancaria es benigna y purgatoria como cualquier otro proceso de mercado. Los bancos deben caer así como también cae cualquier empresa de otro sector que realice malas maniobras y pierda la confianza de sus consumidores (Salerno, 2003). Lo que provocó y profundizó la depresión no fue la contracción monetaria en sí, sino mantener los precios más altos de lo que hubieran sido sin intervención estatal. Ya sea por la vía gubernamental de mantener salarios y precios o inyectando dinero. De hecho, Rothbard (1963: 304-05) cree que la considerable deflación de julio de 1931 hasta julio de 1932 fue responsable del repunte de actividad de mitad de 1932.

La gran subida de impuestos

Fiscalmente, Hoover tampoco fue completamente contractivo. Como señalan los de The American Presidency Project, antes de 1977 el año fiscal empezaba el 1 de julio y terminaba el 30 de junio. Hay que recordar que Calvin Coolidge fue presidente hasta marzo de 1929. Hoover asumió ese mes del mismo año. Para ese momento, el presupuesto del año fiscal 1930 fue preparado por Coolidge.

Casa Blanca y FRED II
Casa Blanca
Casa Blanca
En primer lugar es importante observar el gasto público real. Es verdad que en el año fiscal de 1933 hubo una baja nominal mínima. Pero debido a la mucho mayor deflación de precios, el efecto real sobre la economía nunca decreció. Tanto el gasto público como el déficit fiscal en porcentaje del PBI muestran una tendencia creciente todo el periodo de la Gran Depresión. De hecho, ambos porcentajes son mucho más grandes que los de Roosevelt en tiempos de paz (antes de prepararse para la Segunda Guerra Mundial en 1941).

Rothbard (1963: 347)
El peso fiscal del gobierno sobre la economía es lo que depreda, del producto nacional del sector privado (calculado como el Producto Bruto Privado o PBP), el sector público total con su gasto. El cociente de la depredación fiscal (gasto público) sobre el producto privado, da el peso fiscal del gobierno sobre la economía (Rothbard, 1963: 253-54, 339-48). El mismo crece todo el periodo de la Gran Depresión (Rothbard, 1963: 253-56, 263-64, 289, 347) desde el 14,3 % del PBP en 1929 hasta el 24,8 % en 1932. El Estado jamás redujo su tamaño real en toda la crisis. Muy al contrario, aumentó sin cesar su depredación del sector privado profundizando la depresión.

Por supuesto, la única excusa de los keynesianos ante esto es que "los déficits y gasto público de Hoover, así como los de Roosevelt, no fueron suficientemente grandes" y por eso no funcionaron. Sin embargo, eso es falso. Gene Smiley (1987) demuestra que una política fiscal más expansiva no hubiera acelerado la recuperación debido a que 1) el análisis keynesiano no toma en cuenta efectos expulsión y 2) incrementos en el gasto neto vía gasto público no alteran los precios relativos de manera que promuevan coordinación a mayores niveles de producción y empleo sostenibles.

Como consecuencia de sus propios déficits fiscales, aparece finalmente el último clavo en el ataúd para terminar de hundir la economía. En 1932, el Presidente Hoover subió los impuestos de manera descomunal. No se salvó nadie, ni los ricos ni los pobres. Todos sufrieron la brutal rapiña del Estado. Comparen solo las tasas marginales de impuestos de 1931 contra las de 1932:

Tax Foundation
Tax Foundation
Los pobres, los que ganaban entre $0 y $4.000, pasaron de pagar 1,5 % en 1931 a que les quiten 4 % en 1932. Un aumento de 167 % en solo un año. Pero es peor aún. Los tramos de escala se redujeron. Los que ganaban entre $4.000 y $8.000 antes de 1932 pagaban 3 %. En 1932 los que tenían ingresos entre $4.000 y $6.000 pagaban ahora 8 %. Entre $8.000 y $10.000 tenían tasa de 5 % en 1931. Para 1932, entre $6.000 y $10.000 pagaban 9 %. Y por si todo lo anterior fuera poco, se amplió el alcance de los impuestos. En 1931, si se ganaba por encima de $100.000, se pagaba 25 % cualquiera sea la suma. A partir de 1932 el máximo se corrió, subiendo la tasa progresivamente hasta el millón. Si se ganaba más de $1.000.000, se pagaba un enorme 63 %. El impuesto máximo subió de 25 % a 63 %, un 152 %. Para los que ganaban un poco más de $100.000 (hasta $150.000) y que en 1931 pagaban 25 %, la carga les subió hasta 56 %. Un aumento de 124 %. Todo esto de un año para el otro.

Y esas son solo las tasas marginales, muchos más impuestos se incrementaron. Incluso se revivieron "impuestos de guerra" de la Primera Guerra Mundial. Se pusieron impuestos de venta a la gasolina, neumáticos, autos, energía eléctrica, artículos de tocador, pieles, joyas, etc. Se aumentaron los de transferencias de acciones, se crearon nuevos impuestos a los cheques, transferencias de bonos, teléfono, telégrafo, mensajes de radio, etc. Incremento las tasas de ingresos corporativos y la exención a los pequeños negocios fue eliminada y mucho más (Rothbard, 1963: 286-88). 

Todo el intervencionismo anterior terminó en el año de mayor colapso de la Gran Depresión. Su propio desastre le costó la presidencia a Hoover. Las elecciones de 1932 fueron una catástrofe. Hoover perdió su re-elección "por goleada" un 57 % a 39 % y en prácticamente todos los estados. Mientras que Roosevelt obtuvo la mayor victoria de la historia para un candidato que se presentaba por primera vez con 472 votos electorales.




Anderson, Benjamin M. (1949) Economics and the Public Welfare. Financial and Economic History of the United States. New Jersey: Van Nostrand.

Board of Governors of the Federal Reserve System (U.S.) (1943), Banking and Monetary Statistics, 1914-1941. Washington, D.C.

Calomiris, Charles W.; Mason, Joseph R.; Weidenmier, Marc y Bobroff, Katherine (2012), "The Effects of Reconstruction Finance Corporation Assistance on Michigan's Banks' Survival in the 1930s". NBER Working Paper No. 18427.

Friedman, Milton y Schwartz, Anna J. (1963) A Monetary History of the United States, 1867-1960. Princeton, NJ: Princeton University Press. 1993.


Herbener, Jeffrey (2014), "Fed Policy Errors of the Great Depression". En Salerno, Joseph T. y Howden, David Eds. (2014) The Fed at One Hundred: A Critical View on the Federal Reserve System. New York: Springer International Publishing Switzerland. 43-54.


Horwitz, Steven (2011), "Herbert Hoover: Father of the New Deal". Cato Institute Briefing Papers. No. 122.

Meltzer, Allan H. (2003) A History of the Federal Reserve, Volume 1: 1913-1951. Chicago: The University of Chicago Press.

Mises, Ludwig von (1931), "The Causes of the Economic Crisis: An Address". En Greaves, Percy L. Jr. Ed. (1978) The Causes of the Economic Crisis: And Other Essays Before and After the Great Depression. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute. 2006.

Ohanian, Lee E. (2009) "What - or who - started the great depression?". Journal of Economic Theory. Vol. 144, No. 6, 2310-2335.

Reynolds, Morgan O. (1982) "An Economic Analysis of the Norris-LaGuardia Act, the Wagner Act, and the Labor Representation Industry". Journal of Libertarian Studies. Vol. 6, No. 3, 227-66.

Rothbard, Murray N. (1963) America’s Great Depression. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute. 2000.

Rothbard, Murray N. [Salerno, Joseph T. Ed.] (2002) A History of Money and Banking in the United States: The Colonial Era to World War II. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute.

Salerno, Joseph T. (1999) "Money and Gold in the 1920s and 1930s: An Austrian View". The Freeman: Ideas on Liberty. No. 49. En Salerno, Joseph T. (2010) Money, Sound and Unsound. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute. 421-39.

Salerno, Joseph T. (2003) "An Austrian Taxonomy of Deflation-With Applications to the U.S." Quarterly Journal of Austrian Economics. Vol. 6, No. 4, 81-109. En Salerno, Joseph T. (2010) Money, Sound and Unsound. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute. 267-314.

Smiley, Gene (1987), "Some Austrian Perspectives on Keynesian Fiscal Policy and the Recovery in the Thirties". The Review of Austrian Economics. Vol. 1, No. 1, 145-80.

Vedder, Richard K. y Gallaway, Lowell E. (1987) "Wages, Prices, and Employment: von Mises and the Progressives". Review of Austrian Economics. Vol. 1, No. 1, 33-80.

miércoles, 18 de febrero de 2015

La Gran Depresión en USA, 1930-31: La cartelización de la economía

Hoover en 1929. Fuente

"[E]l rasgo característico de los gobiernos modernos es que se han rendido ante los sindicatos. Los sindicatos ahora tienen el poder para elevar los salarios por encima de los que serían en un mercado sin intervención… A las tasas de salarios establecidas por los sindicatos, una parte substancial de los trabajadores no puede encontrar ningún trabajo."

Ludwig von Mises (1931)



El intervencionismo estatal del Presidente Herbert Hoover fue atroz. Siendo Secretario de Comercio (1921-1928) así como Presidente (1929-1933), realizó un enorme esfuerzo para provocar, por vía gubernamental, la cartelización en muchas áreas clave de la industria (Rothbard, 1963: 188-308, especialmente 222-24; Ohanian, 2009; 2014; Cole y Ohanian, 2013).

Cartelización es el proceso por el que unas empresas llegan a un acuerdo o cooperan para reducir la competencia (excluir la entrada de nuevos competidores), producción y venta con el objetivo de influenciar precios en un mercado. La política de cartelización son las acciones deliberadas y sistemáticas para provocar o incentivar cartelización. En un mercado libre, un cartel no provoca problemas dada su naturaleza inherentemente inestable (Rothbard, 1962: 651-53). Pero con la intervención del Estado, puede aparecer y perdurar.

No solo el Presidente Hoover estaba bajo la influencia de la falaz teoría del poder adquisitivo. Como en toda época de crisis, se suele recurrir a todo tipo de explicaciones falsas adicionales. En este caso, otra de las razones para explicar el cataclismo era que la "competencia despiadada" del mercado estaba haciendo bajar los precios y arruinando industrias (Ohanian, 2009).

Hoover Secretario de Comercio

Desde que era Secretario de Comercio (1921-28), Hoover ayudó a crear asociaciones comerciales para la cooperación (que incluía compartir datos de costos, producción y precios) y así evitar la "competencia destructiva". Además promovía, por vía estatal, la estandarización de productos (Ohanian, 2009). Las asociaciones comerciales, incentivadas por el gobierno, facilitaron la colusión que caracterizó a la gran industria de los 20s. Las decisiones de la corte también ayudaron (Ohanian, 2009). El número de asociaciones nacionales pasó de casi 700 en 1919 a 2000 en 1929 (Hawley, 1974). Y también, en sus ocho años de Secretario de Comercio, Hoover realizó 1200 conferencias instando a los empresarios a adoptar practicas comunes y estandar. Abarcando desde somieres hasta botellas de leche (Leuchtenburg, 2009: 55).

Por ejemplo, en el sector de la construcción, Hoover junto con Roosevelt, formaron el American Construction Council en 1922. Un consejo para ayudar a su cartelización, planificar, estabilizar y organizar la industria (Rothbard, 1963: 195). 

Hoover también apoyaba a los sindicatos interviniendo en las relaciones de las empresas y trabajadores sobre condiciones laborales y duración de jornadas. Dos actos de intervencionismo estatal a favor de los sindicatos fueron claves: 

1) La más evidente de ellas fue la guerra contra la industria del acero. La misma operaba en jornadas de 12 horas. Luego de que los sindicatos intentaran sin existo reducir la jornada laboral, Hoover en 1923 como Secretario de Comercio convenció, con una campaña propagandística habilidosa, al Presidente Harding para atacar la industria, presionar y bajarla a 8 horas. La industria se resistió, pero terminó cediendo a las presiones del Presidente y el Secretario (Rothbard, 1963: 200; Ohanian, 2009). Esta batalla exitosa contra la industria del acero hizo mucho más fácil "persuadir" luego a los demás empresarios en 1929. Dejó el precedente de que no se debe ir ni luchar contra las ordenes y presiones del gobierno (Rothbard, 1963: 200-03).

2) El segundo acto principal favorable a los sindicatos fue la sindicalización compulsiva impulsada en la industria ferroviaria. La primera intromisión permanente del gobierno en la relación empresa-trabajo (Rothbard, 1963: 203). Durante la Primera Guerra Mundial, el gobierno de Estados Unidos se apoderó y nacionalizó temporalmente los trenes (usándolos para transportar tropas, municiones, etc.). En 1920 volvieron a manos privadas, pero ya el gobierno hizo la primera intervención favorable a los sindicatos con la Railroad Labor Board. Durante la recesión de 1920-21 hicieron huelga para no rebajar salarios amenazando con hacerla general. El Ministro de Justicia falló en contra de ellos, pero Hoover hizo que el Presidente Harding removiera la orden. Habiendo fracasado la huelga, a pesar de la ayuda de Hoover, los sindicatos fueron por la ley. En 1926 se firma la Railway Labor Act, cuyo mayor autor era Hoover, que garantizaba la sindicalización y arbitraje compulsivos (negociación colectiva para todos). Un paso gigante a la colectivización de las relaciones laborales (Rothbard, 1963: 203-04) y en incorporar a los sindicatos para cartelizar aún más la industria. Observen como las industrias podían y solían lidiar y mantener a raya muchas veces a los sindicatos. Solo empezaron a perder contra ellos con la ayuda de la intervención estatal.

Hoover Presidente

En junio de 1929 Hoover, ya presidente, crea la Federal Farm Board (FFB) para cartelizar actividades del campo. Podía controlar excesos de producción, hacer prestamos con fondos del gobierno y "estabilizar" (elevar) precios agrícolas con "corporaciones estabilizadoras" (Rothbard, 1963: 227-28). Por supuesto que ello agravó las cosas. Por ejemplo, la FFB logró elevar los precios del trigo por un tiempo. Debido a ese "éxito", los agricultores aumentaron la producción y el problema del excedente agrícola empeoró. Y además la FFB hizo que no se exportara más trigo (descontando que, gracias a eso, USA perdió muchos mercados en el exterior). Como consecuencia, la brutal producción terminó reduciendo los precios enormemente (Rothbard, 1963: 229). Muy lejos de disminuir el problema, la intervención estatal lo profundizó.

No contenta con haber destruido el trigo, la FFB siguió con el algodón. Hizo enormes préstamos a los algodoneros para ayudarlos por la baja de sus precios, pero no sirvió. Luego la FFB creo la corporación Cotton Stabilization Corporation para comprar excedentes y mantener los precios altos. Por supuesto ello incentivó a producir más, aumentando el problema de los excedentes, una vez más (Rothbard, 1963: 231-32). Los estados petroleros realizaron tareas legales para cartelizar la producción de petróleo y asegurar cuotas y precios altos. Hoover, por supuesto, no estuvo ajeno. Antes de la depresión, el Presidente cancelaba permisos de excavación para restringir la oferta. Aprobó, además, "leyes de conservación". En nombre de la "conservación" se restringía la producción de petroleo. En 1932 se incluye en el presupuesto federal un impuesto a importaciones de crudo y productos petrolíferos para favorecer el cartel (Rothbard, 1963: 283-84).

Pero antes de la FFB, en 1921, subsidiaba gubernamentalmente cooperativas agrícolas para cartelizar el campo. En 1921 a través de la War Finance Corporation  y la Federal Farm Loan Act prestaba dinero directamente a las cooperativas (Rothbard, 1963: 219-20).

No solo entre industrias se facilitaba la cartelización. Como ya se mostró, Hoover era un gran partidario de los sindicatos y los salarios altos. El Presidente republicano fue fundamental para el incremento de la sindicalización con sus múltiples incentivos como la ley Davis-Bacon en 1931 y Norris-Laguardia en 1932. Esta última es la segunda mas importante legislación sindical luego de la National Labor Relations Act (Ohanian, 2009).

En 1929 la Corte Suprema confirma la Railway Labor Act. Lo cual cambiaba la forma de en que se interpretaba la Clayton Act que se había usado anteriormente para limitar la sindicalización pues era considerada restricción del comercio. Las empresas podían entonces defenderse de los piquetes y los sindicatos, limitando sus pedidos de aumentos de salario. Sin embargo, las reglas cambian permanentemente a favor de los sindicatos en 1929 por esa decisión de la Corte Suprema (Ohanian, 2014). Una vez más, esto explica por qué las empresas eran tan temerosas de sus acciones y por qué aceptaron la propuesta de Hoover de no bajar salarios a cambio de que el Presidente los mantenga a raya.

Ohanian (2014) muestra que las políticas de cartelización y rigidez salarial por vía estatal son las principales causas de por qué la Gran Depresión empezó siendo severa antes de los pánicos bancarios y de la contracción importante de la masa monetaria (a diferencia de 1920-21). Ello, además, explica que la contracción monetaria amplia posterior tuvo tan devastadores efectos. La reducción de la competencia (cartelización) tanto en el mercado de productos como en el laboral para mantener sus precios artificialmente altos fue un factor clave.

De hecho, Ohanian (2014) llega a conclusiones extremadamente austriacas. En su análisis encuentra que "las deflaciones per se no son tan depresivas como comúnmente se cree, y que la deflación de los 30s fue singularmente depresiva debido a la fijación de salarios por parte del gobierno y sus políticas de cartel." (Ohanian, 2014). Además aclara "Mi investigación sugiere que la deflación fue depresiva en los 30s, pero solo debido al evento único de políticas de cartelización y fijación de salarios." (Ohanian, 2014). 

Dado que la Gran Depresión no fue solo americana y afectó al mundo, deberíamos buscar evidencia de cartelización y fijación de salarios por vía estatal a nivel internacional. Eso es lo que hacen Ohanian y Cole (2013). Usando datos de panel de 18 países, demuestran que la Gran Depresión fue mucho más severa, en su mayor parte, en países que adoptaron amplias políticas cartelizadoras como Estados Unidos, Alemania, Italia y Australia. Mientras que los países con menos cartelización, tuvieron menor depresión. El modelo que crean explica en promedio más del 80 % de los cambios observados en el producto, consumo, empleo, inversión, oferta monetaria y productividad. En total, las políticas de cartelización causaron el 60 % del cambio en el empleo y el 40 % en la producción (Ohanian y Cole, 2013).

La cartelización y la inflexibilidad creadas por vía estatal de los salarios y precios fue una de las causas fundamentales de la Gran Depresión a nivel internacional. Incluidos los Estados Unidos.






Hawley, Ellis W. (1974) "Herbert Hoover, the Commerce Secretariat, and the Vision of an 'Associative State,' 1921-1928". The Journal of American History. Vol. 61, No. 1, 116-140.

Leuchtenburg, William E. (2009) Herbert Hoover: The American Presidents Series: The 31st President, 1929-1933. New York: Henry Holt and Company, LLC.

Mises, Ludwig von (1931), "The Causes of the Economic Crisis: An Address". En Greaves, Percy L. Jr. Ed. (1978) The Causes of the Economic Crisis: And Other Essays Before and After the Great Depression. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute. 2006.

Ohanian, Lee E. (2009) "What - or who - started the great depression?". Journal of Economic Theory. Vol. 144, No. 6, 2310-2335.


Ohanian, Lee E. (2014) "Monetary Policy in the Midst of Big Shocks". Hoover Institution, UCLA, & Arizona State University.

Ohanian, Lee E. y Cole, Harold L. (2013) "The Impact of Cartelization, Money, and Productivity Shocks on the International Great Depression". NBER Working Paper No. 18823.

Rothbard, Murray N. (1962) Man, Economy, and State, with Power and Market. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute. 2005.

Rothbard, Murray N. (1963) America’s Great Depression. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute. 2000.