Observen parte de este discurso de Carlos Menem de 1990 sobre “Reforma del Estado y Privatizaciones”, en especial los segundos 03:45-04:05:
El ex presidente es muy claro:
No caigo en la simplificación de muchos que proclaman la exterminación del Estado, su desaparición de nuestra vida comunitaria. No caigo en la torpeza de muchos que pretenden hacernos retroceder al Estado del siglo diecinueve, totalmente ausente frente a la injusticia y la opresión.
Por lo tanto, jamás estuvo en la agenda de Menem volver a un auténtico Estado mínimo, nunca. Ni en las ideas ni en los hechos de los 90s alguna vez estuvo cerca de ser liberal clásico.
Cualquiera que diga que (1) Menem era liberal clásico, (2) aplicó medidas para un Estado mínimo o (3) era su objetivo volver a un tamaño del Estado como el del exitoso siglo XIX argentino, miente. Sin ignorar, claro, que ciertamente hubieron algunas privatizaciones y desregulaciones necesarias y exitosas. Mezclar menemismo en general con liberalismo clásico o con el siglo XIX es mostrar una ignorancia de las ideas y los hechos descomunal. Esa mezcla mentirosa solo se sostiene en la repetición absurda proveniente de ideologías vacías.
En el gráfico de abajo se puede observar la tasa compuesta de crecimiento anual del PBI real y del sector de la industria manufacturera real para diferentes periodos de la historia argentina usando los datos de Orlando Ferreres. Las series son las que usan el año base de 1993. Elegí la era relativamente liberal de 1880-1913 para compararla con algunos periodos emblemáticos posteriores. Empezando con el Perón que todo el mundo recuerda en sus dos presidencias de 1946-1955. Luego el periodo desde Frondizi hasta antes del tercer Perón 1958-1973. En el medio hubo varios presidentes y golpes militares, por lo que dividir por presidente y por militar sería tedioso. Además, muchos tuvieron tramos de gobierno de unos pocos años. Continuando con el muy conocido proceso militar 1976-1982. Y después las presidencias de Alfonsín, Menem y Kirchners. Como es patéticamente usual, el periodo K debe ser dividido usando los datos falseados del INDEC y las estimaciones más serias de otras fuentes. En este caso, la serie de PBI de Ariel Coremberg. Finalmente también tomo el periodo de "industrialización por sustitución de importaciones" (ISI) en su etapa 1930-1955 y las más prolongada 1930-1975, para ver cómo se comporta respecto al resto.
Lo primero que se nota es que, sin contar las mentiras del INDEK, ningún periodo de los vistos logra alcanzar las tasas anuales de crecimiento del PBI e industria reales del periodo liberal de 1880-1913. La industria manufacturera creció a una asombrosa tasa media de 8,1 %, convirtiéndola realmente en la era de mayor industrialización manufacturera de la historia registrada.
A pesar que el periodo Kirchner verdadero, usando los datos de Coremberg (ARKLEMS), está en segundo lugar; siempre hay que tener en cuenta que la era de relativo liberalismo tuvo esa tasa de crecimiento durante 33 años. Mientras que el periodo kirchnerista de solo 9 años presentado se caracteriza por la insostenibilidad de las medidas del gobierno, el consumo de capital y dependencia de los precios de las materias primas en ascenso casi continuo. Es extremadamente dudoso que eso se mantenga por mucho tiempo más.
El peronismo que pasó a la historia (1946-1955) no fue nada extraordinario. De hecho, su tasa de crecimiento es un poco menor que la del periodo post-peronista (pero imitador del peronismo) de 1958-1973.
En cuanto a la dictadura militar de 1976-1982, hay bastante razón en ese cliché de fanáticos insensatos de izquierda y adictos al gobierno kirchnerista de que "los militares desindustrializaron al país". La industria decrece a un asombroso 2,2 % anual durante el periodo y el crecimiento económico es un muy mediocre 0,4 %.
Llegamos a la democracia con Alfonsín y nos encontramos con el peor resultado global de todos. El PBI real argentino decreció a una tasa del 0,8 % anual en el periodo alfonsinista 1983-1989. Y la industria a un 1,4 % anual. Lo más notable de esto es que los mismos que gritan que "los militares desindustrializaron el país" nunca dicen nada del periodo alfonsinista donde la industria también cayó de manera brutal. El doble rasero de la izquierda suele tan evidente como ridículo. Viendo estas cifras, me asombra que tantos le tengan algo de respeto al gobernante que con sus medidas provocó el peor periodo de esta serie (recuerden además la hiperinflación de 1989).
El periodo "neoliberal" menemista tiene una tasa de crecimiento de 4,7 % del PBI y 3,5 % en la industria manufacturera (un poco por debajo del 3,9 % de Perón en el mismo lapso de tiempo de 10 años) ¿Debo recordar que otro cliché de izquierda dice que Menem abrió la economía desindustrializando al país?
Finalmente la industrialización sustitutiva de importaciones (ISI) es un fracaso en comparación con el periodo de relativamente bajos y puntuales aranceles de fines del siglo XIX. La ISI no fue, ni de cerca, el periodo de mayor industrialización de Argentina.
¿Cuantas veces has oído o leído que el expresidente norteamericano George W. Bush (2001-2008) fue "neoliberal" o "liberal", "desregulador" y contrario a la intervención del Estado?
En una entrevista hecha por el director de cine Oliver Stone al fallecido (sospechado de corrupción y estatista) expresidente de Argentina, Nestor Kirchner, se oye una confesión asombrosa. Presten atención porque probablemente esta haya sido la única vez en que Kirchner no mintió al 100 % en una declaración pública:
Claramente se desprende que Bush era partidario de lo que se llama Keynesianismo Militar (Military Keynesianism). Una variante del keynesianismo que boga por la expansión del gasto público, en particular del militar, para mantener el crecimiento de la economía alto y estable en circunstancias normales o para contrarrestar una recesión. Sus partidarios no son monstruos que aman las guerras y la sangre, para ellos solo basta con mantener el gasto público alto, si es posible sin matar a nadie. Keynesianos, y no tanto, como el premio Nobel Paul Krugman han sido y son partidarios de esta variante. Según Paul gran parte de la expansión 2003-2007 en USA se debió a la guerra de Irak y toma una guerra (falsa) contra los aliens como alternativa definitiva para terminar con la crisis actual.
Afortunadamente la ciencia económica sana se ha cansado de demostrar que las guerras (y el gasto en las mismas) ni son buenas para el crecimiento sostenible de la economía ni nos sacan o sacaron de grandes recesiones. Y cuando digo "cansado" quiero decir esto, esto, esto, esto, esto, esto, esto, esto, esto y esto aunque hay más...
La DoctoraAna Lucia Grondona escribió hace un año una
nota en Pagina/12 en relación con la reunión de la Mont Pelerin Society. Sin
embargo, y sin querer defender a los participantes de dicha reunión, al leerla
noté una gran cantidad de errores. Me voy a circunscribir solo a los referidos a Ludwig von Mises, sin embargo en toda la
nota hay muchos mas que requerirán posteriores análisis.
En el inicio de la nota habla sobre el acontecimiento de
Mises en Argentinay dice:
“Las conferencias de Von Mises fueron
difundidas y reseñadas ampliamente por el periódico La Prensa. Estas crónicas
insistían en el papel que el neoliberalísimo otorgaba al crecimiento de la
“inflación” en la economía local, supuestamente
causada por la protección social del trabajo y el intervencionismo estatal,
obstáculos para el crecimiento económico. Estos beneficios artificiales
resultaban distorsivos y debían erradicarse en favor de un marco legal que
permitiera una libre competencia de fuerzas naturalmente desiguales.” (las
cursivas son mías)
Ahora bien, si uno realmente lee la conferencia que Mises dio sobre inflaciónnotará que el jamás dijo que la inflación esta “supuestamente causada por la
protección social del trabajo”:
“cuando un gobierno incrementa la cantidad de papel moneda, el
resultado es que el poder de compra de la unidad de moneda
comienza a caer, y los precios a subir. Esto es denominado inflación.” (Las cursivas
son mías) [1]
Lo que esta diciendo es que la inflación es causada por
aumentar la cantidad de dinero, sin absolutamente ninguna alusión a la
“protección social del trabajo”, ni acá ni en ninguna de las conferencias.
No solo en todas
las 6 lecturas no dice lo que ella supone
que dijo, sino que incluso en un momento él supone lo que ella falazmente
quiere hacer creer a los lectores que el atribuía como causa de la suba de
precios. Es decir, ¿Que pasa cuando se incrementan
los salarios por vía coactiva estatal o sindical?
“Los sindicatos establecen
salarios y luego hacen una huelga para ponerlos en práctica en la misma manera
en que el gobierno puede decretar un nivel de salario mínimo. No discutiré
ahora la cuestión de los sindicatos, lo haré después. Sólo deseo dejar
establecido que es la política de los sindicatos incrementar los salarios a
niveles por encima de los niveles que tendrían en un mercado
libre, sin trabas. Como resultado, una parte considerable de la potencial
fuerza laboral puede ser empleada solamente por gente o industrias que estén
dispuestas a sufrir pérdidas. Y, dado que los negocios no pueden mantenerse
sufriendo pérdidas, cierran sus puertas y los empleados se convierten en
desempleados. El establecer
niveles de salarios por arriba del nivel que tendrían en un mercado libre y sin
trabas resulta siempre en el desempleo de una parte considerable de la
potencial fuerza laboral.” (Las cursivas
son mías) [2]
En otras palabras, la suba de salarios o
de la “la protección social del trabajo” (que equivalga a encarecer el
empleo) por encima del nivel que se determina en el mercado en esas
circunstancias causa desocupación, no inflación. Los sindicatos, afortunadamente, no tienen la máquina
de imprimir que tiene el gobierno. Asique no pueden provocar inflación, solo
dejaran una cantidad de gente en la calle subiendo los salarios, eso queda muy
claro en la explicación.
De hecho si se lee la conferencia en la
parte de cómo se desarrolla el proceso inflacionario, se sabría que muchos
salarios aumentan porque se aumentó la cantidad de dinero, la
suba general de precios es consecuencia de haber incrementado
el circulante, no a causa de subir salarios. De hecho uno de
los puntos centrales es que en esa época (y también ahora) muchos abogaban por
la inflación para combatir el
desempleo.
Su ignorancia es notoria dado que Mises
y susseguidorescombatieron siempre el mito de la “Inflación de Costos y
Salarios”, y no hace falta ir sus textos mas complejos para corroborarlo, sino
leer por ejemplo las lecturas sobre inflación y dinero que dio en los 60’s.
“And the government elaborates “guidelines” for those who do not wish to
be in wrong with the government. Then, it adds that this is due to
“inflationary pressures.” They have
invented many other terms also which I cannot remember, such silly terms, to describe this situation—“cost-push inflation,” “inflationary pressures,” and the like. Nobody knows what an
“inflationary pressure”
is; it has never been defined.What
is
clear
is what inflation is.” [3]
Irónicamente ese mito fue construido por
los (posiblemente mucho mejor ponderados por la autora) keynesianos e
intervencionistas para exorcizar al gobierno de su responsabilidad
inflacionaria, aumentando el dinero/crédito, y culpar a los sindicatos.
Volviendo a la nota además dice:
“Pocos días después de la visita de Von Mises
y de su repercusión en La Prensa asumía como ministro de Economía uno de sus
admiradores confesos, Alvaro Alsogaray…”
Eso no es verdad. Acá hay una confesión de admiración por parte del
político:
“Nosotros defendemos una Teoría que se llama Economía Social
de Mercado. Cuyo líder mas conocido en el mundo, que salvo a la civilización
Occidental, que salvo a Alemania, se llama Ludwig Erhard.”
En todo caso Alsogaray “confesó” admirar a Ludwig Erhard (no a Ludwig von Mises) y su “Economía
Social de Mercado”
Las medidas que “salvaron a Alemania y a la Civilización
Occidental” fueron puestas en práctica el domingo 20 de Junio de 1948. ¿Por qué
un domingo? Porque ese era el día de descanso de los militares y autoridades
que habían ocupado Alemania luego de la Segunda Guerra Mundial y que se oponían
totalmente a liberalizar la economía (asesorados por el keynesiano J. K.
Galbraith, ¿Cuándo no?), mientras estuvieran en sus casas de fin de semana no
se opondrían. De hecho Erhard (que era el director
de la administración económica de las fuerzas ocupantes
Británico-Estadounidenses) tomo la decisión sin consultarlos en nada. Las
medidas simplemente abolían los controles de precios, eliminaban el (curso
forzoso del) antiguo Marco (Reichsmark) y se insertaba
el nuevo (Deutsche Mark) que duraría hasta el
Euro. Desde entonces comenzó a regir en Alemania la Economía Social
de Mercado.
¿Estaba Mises de acuerdo con la “Economía Social de
Mercado”? Categóricamente no. Posiblemente él hubiera estado de acuerdo con la
liberalización que se impulso al principio
y que era absolutamente necesaria, pero no con la filosofía
intervencionista que vendría luego.
“The interventionist doctrinaires repeat
again and again that they do not plan the abolition of private ownership of the
means of production, of entrepreneurial activities, and of market exchange.
Also the supporters of the most recent variety of interventionism, the German soziale Marktwirtschaft [Economía Social de Mercado], stress that they consider the market
economy to be the best possible and most desirable system of society’s economic
organization, and that they are opposed to the government omnipotence of
socialism. But, of course, all these advocates of a middle-of-the-road policy
emphasize with the same vigor that they reject Manchesterism and laissez-faire
liberalism. It is necessary, they say, that the state interfere with the market
phenomena whenever and wherever the “free play of the economic forces” results
in conditions that appear as “socially” undesirable… If it is in the jurisdiction of the
government to decide whether or not definite conditions of the economy justify
its intervention, no sphere of operation is left to the market. Then it is no
longer the consumers who ultimately determine what should be produced, in what
quantity, of what quality, by whom, where, and how—but it is the government...
That means the market is free as long as it does precisely what the government
wants it to do.” [4]
Esta es la opinión de Mises en la edición revisada de 1963
de su mayor libro Human Action. En la
edición de 1949 esto no aparece debido, obviamente, a que las medidas se
acababan de implementar en Alemania en 1948 por Erhard. Además Mises todavía no
conocía a Erhard lo suficiente. [5]
Claramente Mises no
estaba de acuerdo con la “Economía Social de Mercado” de Erhard. Alsogaray si
lo estaba. Con lo cual es absurdo decir que Alsogaray era admirador de Mises, cuando
claramente no lo era, y si de Ludwig Erhard. Posiblemente (seguramente) haya
tomado algunas ideas de Mises y estaba muy de acuerdo con el, sin embargo no he visto una “confesión de
admiración” que lo pruebe.
La facilidad con la que pueden ser reconocidos estos errores
demuestra que, según mi humilde opinión, la Doctora ha sido deshonestaintelectualmente. Por no decir que directamente les mintió a sus lectores. Simplemente escribió
lo que ella supuso que diría un autor
que ella califica como “neoliberal” sobre un tema en cuestión, y lo puso en boca de Mises.
Su Tesis de Doctorado también tiene enormes errores sobre
este tema, que cualquier investigación no sesgada por el prejuicio revelaría,
sin embargo su análisis quedara para otra ocasión.
Leer esta nota me hizo siempre acordar las sabias
palabras de Discépolo: "¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón! ¡Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón..."