Luego de un periodo de relativa estabilidad de precios, la inflación en Argentina ha vuelto a ser un problema en la última década. Como era de esperar, el gobierno, además de mentir con los números que “miden” la suba de precios, ha hecho todo lo que puede para desligarse de la causa de la inflación. Para cumplir esta misión, los propagandistas gubernamentales han tenido que recurrir a teorías refutadas hace años. Dos de ellas son la teoría de la “Puja Distributiva” y la de la “Inflación Oligopólica”. En este largo post intentaré demostrar las falacias teóricas así como las pruebas empíricas que refutan ambas.
Falacias Teóricas
La "Puja Distributiva"
Esta teoría dice básicamente que el proceso inflacionario es resultado acumulativo de la puja entre empresarios y sindicatos de empleados por obtener una parte del ingreso generado. Es decir que ante un aumento de los salarios, el empresario (al ver elevado sus costos y disminuido sus beneficios o ingreso) aumentará el precio del bien que vende, pues se supone que tiene cierto control sobre él, para mantener su rentabilidad y descargar el aumento salarial sobre los consumidores. Los trabajadores (al ver elevado el precio de lo que compran y disminuidos su ingresos) para “recuperar” el poder adquisitivo perdido, pedirán nuevamente un aumento salarial. El proceso se reanudará y el resultado serán precios más altos. También se puede incluir que el empresario puje con los clientes el precio. Cada aumento agregadamente provocará e impulsará el proceso inflacionario. La teoría sin embargo tiene defectos fatales.
1) No se le "saca" a los empresarios necesariamente: La primera falacia es que en realidad no hay "puja" entre empleados y empleadores, sino que el conflicto le quita a los consumidores y a otros trabajadores. Al pedir un aumento de salarios, los sindicatos perjudican a otros trabajadores y "explotan" a los consumidores, no a los productores (Hutt, 1930). Los sindicatos no están "recuperando" (o "pujando por") algo que el empresario les "quitó", sino que están ganando a costa de otros "proletarios". Lo que los trabajadores "recuperan" no se lo quitan al empleador sino al consumidor y a otros asalariados. El problema es que la gran mayoría de los consumidores son trabajadores, por lo tanto la ganancia de los trabajadores sobre los consumidores, en realidad es una pérdida para ellos mismos.
Cualquier grupo de personas
propietarias de un factor de producción puede obtener un precio mayor manteniendo
fuera de oferta a otros propietarios de factores. En la medida que logran
excluir a otros que también ofrecen el factor, provocan que haya menos oferta
del bien que ayudan a producir (aun cuando su valor agregado podría no bajar).
La ganancia de ese grupo se debe a las pérdidas de a) los excluidos de cooperar
para producir más y de b) los que compran el bien pues deberán pagar un precio
mayor por unidad por la reducción de la oferta. Esto es precisamente lo que
hacen los sindicatos: Al querer obtener un mayor salario, usando variados métodos
en general violentos, provocan que los trabajadores menos productivos (los marginales,
los que no producen lo suficiente que justifique el aumentado salario) sean desplazados
o excluidos. Al reducirse la oferta (hay menos trabajadores pues muchos fueron
excluidos) un grupo privilegiado puede gozar de mayor salario. Como ha caído la
demanda de muchos trabajadores (marginales), también se desplomó la demanda de
muchos bienes complementarios (de capital) usados por ellos (por ejemplo una caída en la demanda
de cocineros en McDonald’s provocará una caída en la demanda de espátulas para
dar vuelta hamburguesas calientes), es decir que los capitalistas también pierden.
Al mismo tiempo al haber menos trabajadores produciendo de los que habría sin
el pedido de mayor salario del sindicato, la producción y oferta del bien se reduce y
por tanto el precio sube, con lo cual pierden los consumidores. En otras
palabras los sindicatos pueden ganar y obtener mayores salarios únicamente haciendo
perder a a) los trabajadores menos productivos al dejarlos fuera desempleados (perjudicando también a otros trabajadores de otras ramas pues estos desempleados harán bajar sus salarios),
b) a los capitalistas al disminuir la demanda de los bienes de capital complementarios que usan los
trabajadores despedidos y c) a los consumidores haciéndolos pagar un precio más
alto por la reducción de la oferta del bien (Hutt, 1930: 113-17).
Debe quedar claro que el hecho
que el precio del bien suba por la oferta disminuida no significa que haya inflación.
Hay trabajadores que fueron despedidos y que demandarán menos empujando los
precios hacia abajo o si los cesados se desplazaron a otros sectores
entonces bajarán los salarios en ellos haciendo que haya menos gasto y bajando
precios, el ingreso de algunos capitalistas también cayó y además los
consumidores al tener que pagar un precio más alto por el bien tendrán menos dinero disponible para
comprar otros bienes disminuyendo así sus precios (y si dejan de comprar el bien
por la suba de precio, entonces este ultimo bajará para poder venderse).
Otras falacias adicionales en las que se basa este argumento es el supuesto "conflicto" entre patrones y empleados, y la alegada "desventaja" de los trabajadores frente a los empleadores (Hutt, 1930: 21-75; 1973: 61-76).
2) Supuestos monetarios ocultos: Aun suponiendo que lo anterior no es así y que la puja entre empresarios y trabajadores es verdadera, ¿Pueden provocar inflación sin un impulso monetario? No. Supongamos que no se produce un
aumento del dinero y el crédito, ¿Pueden los empresarios comenzar un boom
inflacionario? No. Pero pensemos que lo intentan y todos suben sus precios. A medida que aumentan los precios de los bienes y las actividades de los
empresarios se expanden, estos últimos requerirán fondos adicionales para
continuar pues se incrementará la demanda sobre los factores de producción
complementarios que necesitan. La aumentada demanda sobre el mercado de
préstamos hará subir la tasa de interés, lo que pondrá fin al boom y
provocará una tendencia a la baja de los precios anteriormente subidos. Es a) la suba de la tasa de interés bruta
de mercado y b) la suba del precio de los factores necesarios para expandir la producción lo que pondrá fin a la aventura expansionista-inflacionista. Ambos efectos (de "credit crunch" y "real resource crunch") disminuyen el amplio margen entre el futuro precio superior esperado del bien y los costos. Esta es la forma en que el mercado evita y pone freno a todo intento de especulación excesiva y burbuja. Cualquier teoría que
diga que el boom (y la "espiral" precios-salarios) puede continuar, implícita y lógicamente esta asumiendo que hay
expansión crediticia para financiarlo y por lo tanto reconoce que la inflación tiene causa
monetaria (Mises, 1949: 551-52, 583 y Hayek, 1929: 36-38 de la edición 2008). Un buen ejemplo de ello fue la
burbuja de las punto com 1997-2000. En 1995 con la privatización de Internet,
comenzó a avecinarse la era tecnológica y la digital, los
empresarios se entusiasmaron y llenaron de optimismo notablemente comenzando a
expandir esos negocios. Sin expansión crediticia todos los valores de libros
contables inflados por el exagerado entusiasmo no se podrían haber realizado
por la inevitable fuerza que actuaría en dirección contraria: la tasa de interés
habría subido a medida que el boom se expandía reflejando la demanda aumentada
contra una cantidad escasa de fondos. Este es el freno natural que la economía
no intervenida por el gobierno pone a las aventuras especulativas demasiado optimistas,
es el poderoso incentivo a que los empresarios paren. Pero ello no fue así. El Banco
Central americano (la FED) no quería arruinar la fiesta tecnológica, por lo
cual expandió y facilitó el crédito manteniendo la tasa de interés relativamente baja para
financiar las aventuras empresariales y evitando el freno natural del mercado (Lewin, 2012). De esa forma, el Banco Central provocó la burbuja tecnológica.
Veamos ahora el otro lado. Suponiendo que no se produce un
aumento del dinero y el crédito ¿Pueden los sindicatos comenzar un boom
inflacionario? No. Si los sindicatos aumentan los salarios y los empleadores suben los precios a los consumidores para mantener sus márgenes de beneficios, mientras la oferta de dinero permanece igual, entonces algo tiene que ceder (Murphy, 2008). Supongamos que el sindicato en la industria A obtiene un
aumento de salario que lo ubica por encima del de mercado (es decir la demanda
de los productos de A y la productividad de los trabajadores de A). Las
empresas en la industria A suben los precios por la suba de costos. Ceteris
paribus esto eleva los precios en A y el nivel de los mismos. Pero inmediatamente
comienza a actuar una fuerza que tenderá a bajarlos. Como la demanda
de dinero no ha cambiado, el mayor nivel de precios hará que la gente necesite
más dinero para cubrir su cantidad deseada. La oferta de dinero tampoco se modificó, no hay dinero adicional, por lo tanto la única manera de obtenerlo es ofrecer más bienes y reducir los gastos. En otras palabras para incrementar sus tenencias de efectivo la gente deberá a) trabajar más (producir más bienes, aumentar la oferta) y b) disminuir sus compras (disminuir su demanda). Este aumento de la oferta de bienes y
baja de gasto hará bajar los precios de los bienes de otras industrias haciendo
que el nivel de precios baje a su altura previa al aumento salarial. Como las compras disminuyen porque la gente quiere hacerse de más dinero, los negocios verán bajar sus ventas y deberán reducir sus precios. En este ejemplo el nivel de
precios volverá a su antigua posición porque, como la oferta monetaria no cambió, es
el único que balancea la demanda de dinero con su oferta. Si la oferta y
demanda de dinero permanece igual, los precios aumentados en la industria A por
la suba de salarios se compensan con menores precios y salarios en otras
industrias, el sindicato de A solo provocó un cambio de precios relativos, pero
no un aumento del nivel de precios (Batten, 1981). La subida del nivel de precios disminuye el poder adquisitivo del dinero retenido (demanda de dinero) por la gente, esto será así incluso para los afortunados a los que se les aumentó el sueldo. A pesar que su situación financiera es mejor que antes, pueden encontrar que el dinero en sus bolsillos no es suficiente dado el aumento de precios.
Les doy un caso bien extremo para entender
mejor lo que ocurre. Supongamos que en Argentina todos los sindicatos se ponen
de acuerdo y logran algo sin precedentes: Que a todos los trabajadores
argentinos se les pague 1 millón de pesos* mensuales (U$S 104.000 a precio de dólar de mercado negro). Todos estarían contentos
con semejante “logro”, los trabajadores serian millonarios. Ahora bien, suponiendo
que no se produce un aumento en la cantidad de dinero, para poder pagar tan
bestiales salarios (y mantener su “malvado” margen de beneficio) cualquier
empresa, como por ejemplo un kiosco, debería cargar precios enormes por cada
bien, la coca-cola podría pasar a valer de $14 a $3500. Pero antes de poder
pagar los super-salarios, el kiosco debe primero vender a esos precios altísimos.
Si la gente no tiene más dinero en el bolsillo, ¿Cómo van a pagarlos? Es una
imposibilidad lógica, la gente no tiene más dinero para convalidar los precios altísimos
y poder con eso pagar los ultra-salarios (que necesitan para poder pagar los
precios inflados). Lo que en realidad ocurrirá, será que la inmensa mayoría de
las empresas del país se fundirán y el desempleo será astronómicamente alto. La
suba masiva de salarios solo provocará una caída del producto como jamás se ha
visto en la historia de un país y un desempleo del, digamos, 99% (piénsenlo,
¿Cuantos trabajos existen en el país que aguanten pagar $1 millón al mes de sueldo? Muy
pocos). Pero de ninguna manera habría inflación alta, los precios aumentados
miles de veces no tienen con que sustentarse, no subirán. Si nadie pone el
dinero y paga, los precios por las nubes no valen. De la misma manera que no causa
inflación si alguien pide $20 millones por un Fiat Duna usado modelo 97.
La política violenta e ineficiente de los
sindicatos no puede causar inflación, a menos que sea acompañada por aumento de
la cantidad de dinero y crédito. Los sindicatos
actuales (y desde hace décadas) provocan desempleo de parte de la mano de obra
para crear privilegios a algunos miembros al elevar el salario por encima de lo
que el mercado determinaría, bajan los salarios de otros trabajadores, usan métodos
violentos, incentivan malestar entre trabajadores y patrones para su provecho, envenenan ideológicamente a sus compañeros,
son corruptos, eliminan oportunidades de empleo, funden empresas, explotan a
los consumidores, retrasan o evitan la implementación de nuevas tecnologías y muchas
cosas más. Sin embargo no hace falta agregarles defectos que no poseen, ya tienen
suficientes, ellos no pueden provocar inflación ni “colaborar” en un proceso
inflacionario sin un aumento de la cantidad de dinero.
Un dato a tener en cuenta es que hoy en día en este país (Argentina) la teoría de que la suba de salarios debido a presiones sindicales puede causar inflación es tildada por la supuesta “heterodoxia” como una explicación ortodoxa/monetarista/neoliberal/clásica que culpa a los trabajadores y exculpa a los empresarios. La realidad sin embargo es que el principal exponente de la misma fue un reconocido heterodoxo (postkeynesiano): Nicholas Kaldor (1976: "I find the alternative explanation put forward by the O.E.C.D. and others which regards the basic cause as increased trade union militancy mainly attributable to the sharply rising deductions from the pay packet for payment of income tax and insurance contributions – more plausible." -las cursivas son mías). La explicación de Kaldor de que las "presiones inflacionarias" de los sindicatos en algunos países europeos pidiendo mayores salarios podían explicar, al menos una buena parte, de la inflación de 1968-70, fue un intento de salvar el barco keynesiano del hundimiento que había provocado la estanflación. De hecho la teoría de que la puja de salarios causa la inflación ¡Surgió como la alternativa a la explicación "ortodoxa" monetarista! (Gordon, 1977: "[T]wo major schools of thought, the "international monetarist" and the "wage push," have developed alternative explanations having radically different policy implications." -las cursivas son mías). Los "heterodoxos" que insisten que esta explicación es "ortodoxa" (por ejemplo acá y acá) solo demuestran su ignorancia sobre la "escuela" a la que supuestamente adscriben.
Lamentablemente para ellos la "puja distributiva" lógica e
implícitamente reconoce que la inflación tiene una causa necesariamente
monetaria. Las subidas de salarios por encima del nivel de mercado por parte de
los sindicatos provocan desocupación o reducción salarial en otras ramas, pero
no inflación. Un incremento de precios por parte de los empresarios, si la
gente no tiene más dinero en el bolsillo, provocaría una baja de ventas (y la consiguiere
baja de precios), pero no inflación. Ninguna alternativa, ni combinación de las mismas, puede provocar un proceso inflacionario,
a menos que vayan acompañadas por un aumento de la oferta monetaria. Por ejemplo la suba de
salarios por encima del mercado provocará desempleo, y como el Estado va en
general detrás del objetivo keynesiano de “pleno empleo”, una de las formas de
combatirlo es aumentando la cantidad de dineno (Hazlitt, 1960: 8-9, 32-33, 127-29).
Para que la teoría de la "puja" sea cierta, es decir que haya inflacion por suba de precios y salarios, debe necesariamente aumentarse la cantidad de dinero. Lejos se distanciarse del monetarismo/clásico/neoliberal/ortodoxo, la explicación "heterodoxa" asume su validez implícitamente.
Incluso la supuesta “inercia inflacionaria” de este proceso no puede surgir sin aumentar la cantidad de dinero (o una reducción de la demanda del mismo). Las expectativas no surgen de la nada arbitrariamente en la gente, estas se deben al pasado cercano que los agentes experimentaron. La razón de la inflación “inercial” es inflación anterior o cambios muy bruscos en los precios pasados. No es que antes no había inflación y la gente empezó a dudar de la nada del gobierno y por ello empezó a tener expectativas inflacionarias sino que, debido a que en el pasado hubo inflación y no se espera que disminuya, la gente anticipa una ulterior subida de precios. La “inflación inercial” es consecuencia de la inflación (pasada) pero no su causa (Rothbard, 1983: 66-68). Además no hay una "conexión causal necesaria" entre los precios pasados y los presentes (sin incluir el dinero). Los precios se determinan a través de las valoraciones subjetivas de la gente, el que los precios hayan sido estables en tiempos pasados se debe a que esos determinantes no han cambiado demasiado ni muy de golpe. Los precios no se determinan por otros precios ni son empujados “inercialmente” por ellos, son determinados por las valoraciones subjetivas de los compradores. Factores institucionales pueden ciertamente influir en esas valoraciones de los individuos pero, invariada la cantidad de dinero, no podrían extenderse por el lapso requerido por la teoría de la inflación inercial (Mises, 1912: 112-13).
En cada inflación la oferta de dinero es en general un factor causal, ya sea activa o permisivamente, las “presiones” no pueden provocar inflación a menos que causen, induzcan o sean acompañadas por un incremento de la cantidad de circulante (Haberler, 1960: “It follows that in every inflation the quantity of money is a causal factor, either active or permissive, and none of the factors and policies mentioned above can produce serious inflation unless they cause or induce or are accompanied by an increase in that quantity. Sometimes the connection between anyone of these factors and the quantity of money is direct and noncontroversial. In other cases it is indirect and subtle.”). Ni los empresarios ni los sindicatos pueden causar inflación, si no se produce un aumento en la cantidad de dinero. El único que puede aumentar la masa monetaria es el Estado y orquestar una expansión con su grupo privilegiado, los bancos que operan con reserva fraccionaria.
3) Asume "formadores de precios": Finalmente, aun si todo lo
anterior no fuera cierto, el último pilar que tiene esta teoría es que se basa
en los “precios administrados” o "formadores de precios" (para una crítica ver acá y acá) o que las
empresas grandes ejercen alguna clase de control o poder sin rival sobre el precio
de tal forma que incluso pueden desafiar la Ley de oferta y demanda en la
determinación de los precios. Además supone que solo con poner el precio es
suficiente para que la gente lo pague. Solo diré que esta no
es una teoría de precios, no explica cómo se determinan los mismos, sino que
solo se limita a describir lo que se observa superficialmente, un "rule of thumb"
de comportamiento de las empresas. Es verdad que las empresas en el mundo real ponen el precio, pero
no lo determinan. La empresa puede pedir el precio que quiera, pero hasta que
los consumidores no lo paguen no hay precio que valga. Los que en última
instancia determinan los precios son los consumidores comprando o absteniéndose
de comprar, no las grandes empresas. En los intercambios libres nadie controla el precio pues nadie puede controlar que la otra parte esté
dispuesta a pagarlo, el precio surge por interacción de valoraciones de las
partes. Walmart y McDonald’s podrían restringir su producción y pedir precios super altos, pero ninguno puede controlar cuanto están dispuestos a pagar los
compradores. Ford podría haber pedido cientos de miles de dólares por su Ford T
y haber producido 3 al año, así como un granjero podría pedir 5 veces el precio de
mercado por su cosecha. El vendedor no puede controlar la disposición a pagar del comprador y,
mutatis mutandi, viceversa. Lo único que pueden controlar es el precio que
piden por el bien o servicio, pero es una imposibilidad controlar que la otra parte pague
lo que uno pide.
Lo que observamos
superficialmente en el mundo es el “rule of thumb” de las empresas de sumar los
costos y poner un markup, así aparentemente “fijan” los precios. ¡Pero eso no es
controlar el precio! Uno puede poner el precio y markup que quiera, pero
hasta que no venga alguien y suelte el billete, no vale nada. Si
pasan 5 semanas y no se vende el producto porque los consumidores lo encuentran más barato
en otro lado o porque no están dispuestos a pagarlo tan caro, entonces se
deberá bajar o seguir acumulándolo. Si el mundo fuera tan simple como para que la formula para el precio sea "costos + margen de beneficio (markup)" y luego vendiéramos, entonces todos seríamos empresarios. La realidad es que las empresas grandes o chicas permanentemente están tratando de
estimar, vía prueba y error, el precio que coincida con las valoraciones
subjetivas de las parejas marginales que determinan los precios. No solo este
proceso esta en total acuerdo con la soberanía del consumidor, las “sociedades
de un solo precio” (como los supermercados por ejemplo) son instituciones creadas para
evitar los enormes costos de negociación de los intercambios aislados (como un
bazar o zoco árabe, donde hay que negociar cada precio) y así facilitar
encontrar el precio determinado por las valuaciones de los participantes. Las
empresas del mundo real son "tomadoras de precios", pero no en el sentido
neoclásico de "competencia perfecta" (Shapiro, 1974: "Thus real-world firms are "price-takers" no less than firms in pure competition, the only difference being this: PC firms "take" their P from the market right from the start (they have perfect knowledge!), whereas real firms "take" their P only after trial-and-error search in the market. Irony of ironies: real firms are, in an ultimate sense, price-takers, too!").
Por último vale la pena señalar como el economista kirchnerista Alfredo Zaiat ("[E]xiste otra visión sobre las fuentes de tensión en los precios. Esta no considera que las políticas fiscales y monetarias hayan sido el origen de la inflación,
sino que la causa se encuentra en incrementos de costos ligados a la
puja distributiva y mecanismos de indexación..." -las cursivas son
mías), que dice ser "heterodoxo" y busca desligar como sea al gobierno
de la causa de la inflación, desconoce incluso que la modelación de la teoría
que él mismo apoya puede tener en cuenta que el gobierno contribuye a la
inflación (Agis, desconocido: "el modelo (1’)-(4) implica que tanto el salario real de equilibrio como la inflación son una función creciente de la tasa de crecimiento del gasto público..." -las cursivas son mías).
La "Inflación Oligopólica"
Básicamente dice que los “grupos concentrados” o grandes empresas (oligopólicos o monopólicos) de la economía pueden usar su posición para aumentar sus precios y así generar un proceso inflacionario. Como ocurrió con el caso anterior, esta explicación contiene los mismos 3 errores: Parte de una falacia, tiene un error teórico básico y además presupone implícitamente expansión monetaria.
1) Los "formadores de precios", de nuevo... : Como es de esperar esta teoría parte de lo que se ha criticado más arriba.
2) Confusión entre precios altos y precios en alza: Aun aceptando que los formadores de precios existen, ya sea un monopolio u oligopolio, la explicación contiene una falacia teórica muy grave. Los
partidarios de esta teoría sostienen que “la concentración oligopólica”
permite a las empresas producir inflación. Como se supone que los
precios son más altos en mercados mono/oligopólicos que en los
competitivos, de alguna manera se da el salto lógico por el cual pueden
elevar el precio continuamente. Por supuesto hay serios problemas con
esto. La teoría del monopolio asume que se enfrenta a la curva de
demanda de pendiente negativa (bastante inelástica), si eleva el precio
necesariamente la cantidad disminuirá y con ella los beneficios (si eleva el precio por encima de su "óptimo"). De
hecho precisamente al ser el exclusivo poseedor del bien, la única
manera de conseguir un precio más alto es restringiendo la oferta. Sin
embargo no puede pedir el precio que se le antoje.
Como los beneficios caerán si eleva el precio demasiado (disminuirá el
número de compradores y además puede crear incentivos a que entren
nuevas empresas), no existe ningún incentivo para que el monopolista incremente continuamente el precio. El monopolista puede pedir precios más altos que la empresa competitiva, pero eso no significa
que pueda subirlos constantemente periodo tras periodo. Ese salto
lógico es falso y malentiende la teoría elemental del monopolio. Y ni
siquiera es cierto que necesariamente el oligopolio cargue un precio más alto que la pequeña empresa competitiva.
Como bien explica Miguel Olivera,
la falacia implícita acá es confundir precios altos con precios en
alza. Veamos este otro caso extremo (sugerido por un profesor de Olivera
mientras comían pizza) para entender lo falsa que es esta teoría:
"Imaginate
que hay sólo una gran empresa, LA FORESTAL SA, que produce todo lo que
consumimos y que todos somos empleados de LA FORESTAL SA y consumimos lo
que nos vende y ni siquiera vale la soberanía del consumidor. Dada la
elasticidad de la curva de demanda (y bue... a los econ nos gusta la
consistencia pero pueden saltarse esto último), LA FORESTAL maximiza
beneficios y nos cobra los precios más altos que puede dada su función
de costos, de demanda, etc. Incluso imaginate que nos tiene en el límite
de la supervivencia. Aún así no hay inflación en este mundo y es un
monopolio... es un flor de monopolio".
Ni
siquiera en este caso del “Monopolio Definitivo” es válida la
“oligo-inflación”. La conclusión de Olivera es impecable: “Sí aún así no
estás convencido que la inflación es un problema macro y no de
morfología de mercados entonces la economía no es lo tuyo: te lo digo
ahora que tenés tiempo de dedicarte a cualquier otra cosa (pensalo
Mecha, aún estás a tiempo, creeme).” Y la PD es imperdible: “Estuve
tentado de llamar a esta apostilla "el test para saber si sos un econ
macro o un chanta" pero me quedé con otro.”
Algunos incluso asumen que el crecimiento
de una economía es inflacionaria. La expansión hace que suban los precios y
esto es aprovechado por los “oligopolios” para subir los precios. Pero eso es
falso. El proceso de crecimiento sano (financiado con ahorro) de una economía, con la oferta de dinero
constante, provoca una constante tendencia a la baja de los precios de los bienes a lo largo del
tiempo.
3) Supuestos monetarios, ¡Otra vez!: Como bien explica Nicolás Cachanosky, aun suponiendo que oligopolios propician o participan en el proceso inflacionario y suben los precios un cierto porcentaje al año, ¿De dónde sale el dinero para pagarlos? Como en el caso de la “puja”, la teoría oligopólica supone sin decirlo un aumento en la cantidad de circulante, pues si la cantidad de dinero no crece el nivel de precios difícilmente suba.
La ironía final de los que culpan a “los monopolios” por la suba sostenida de precios, es que su teoría sirve para ignorar precisamente al monopolio que verdaderamente causa la inflación: el Banco Central. Una auto-contradicción que resulta, como mínimo, graciosa.
Fracaso empírico
Ambas teorías tienen mucha evidencia empírica en contra.
La Inflación por "Puja Distributiva"
1) La evidencia demuestra que la misma asume una expansion de dinero (Andersen y Karnosky, 1977: "Thus, according to the model, the so-called cost-push phenomenon is to a considerable extent a reflection of the economy's adjustment to changes in the rate of money growth.")
2) Además confunde causa con efecto. Mayores salarios no llevan a mayores precios, sino que mayores precios llevan a mayores salarios y que la causalidad (Granger) va desde la oferta monetaria hacia los precios, por ejemplo durante el periodo luego de la Segunda Guerra Mundial (Barth y Bennett, 1975: “there is evidence of unidirectional causality that runs from consumer prices to wages.”). Con anterioridad ya se había encontrado que la dirección de la causalidad va del dinero hacia el ingreso y no viceversa (Sims, 1972: “The main empirical finding is that the hypothesis that causality is unidirectional from money to income agrees with the postwar U.S. data, whereas the hypothesis that causality is unidirectional from income to money is rejected. It follows that the practice of making causal interpretations of distributed lag regressions of income on money is not invalidated (on the basis of this evidence) by the existence of "feedback" from income to money.”)
3) La teoría de la espiral salarios precios o la puja de salarios, a los sumo podría explicar (muy mal) la tasa de salarios, pero no es una teoría de la inflación (Gordon, 1977: "The wage-push hypothesis
appears to be alive and well as an explanation of wage rates, but not as a
theory of inflation or of monetary growth... Nicholas Kaldor prefers to attribute the acceleration of world inflation
to a wage push caused by trade-union militancy. The results here provide little
support for this wage-push interpretation.").
4) Entre 1981 y 1984 se encuentra evidencia muy debil de ello en USA (Gordon, 1985: “There is only very weak evidence of "cost-push" in U.S. wage and price setting, in the sense of unidentified upward pressure on the inflation rate that cannot be linked to particular variables”).
5) Recientemente se ha demostrado que en un país en desarrollo donde este fenómeno podría ocurrir con seguridad como China durante el periodo 2000-07, no ha habido “inflación por puja” (Zhiyong, 2009: “No supportive evidence has been found for the claim that excess wage induces high inflation. Inflation has no strong pull effect on excess wage either. So from the year of 2000 to 2007, there was no wage-inflation vicious spiral, and money supply is still the dominant factor for inflation. Theoretical researches indicate that the growth in excess wage or primary product price is neither the necessary nor sufficient condition for inflation.” -las cursivas son mías)
La "Inflación Oligopólica"
1) Siguiendo a Batten (1981) podemos intentar replicar el mismo gráfico para Argentina. Usando datos de PBI real trimestrales oficiales (si, ya se. A partir de 2007 esos datos son una mentira, pero ahora los usaré como estan) y datos de IPC decentes, como los de Natalio Ruiz por ejemplo (para hacerlos trimestrales hice un promedio cada tres meses), obtenemos este gráfico. En él podemos ver la comparación de la tendencia (media movil de 20 periodos) de la inflación anual (variación % anual del IPC trimestral, eje derecho) y del crecimeinto (variación % anual del PBI real trimestral, eje izquierdo). Debe quedar absolutamente claro que la tendencia del crecimiento de la producción de Argentina no presenta un decrecimiento continuo como la "inflación-oligopólica" requiere para que suban los precios. La "oligopolización" implica que la producción se reduce más y más cara periodo. Hay que aclarar que el "salto" inflacionario de 2002 al mismo tiempo que caía la producción brutalmente no apoya la tesis oligopólica. La subida repentina del indice de precios se debió a la devaluación del peso, inmediatamente luego de ella la inflación bajó, y la caída del output no fue porque los productores se pusieron de acuerdo ese año para restringir la producción, el desplome de actividad fue consecuencia también de la devaluación.
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| Tendencia de crecimiento (eje izquierdo) y de inflación (eje derecho) en Argentina |
2) Para
que nos demos una idea de lo falsa y vieja que es esta teoría, encontré al
menos 2 estudios de los 70’s que lo prueban. Cagan (1975), y tambien Lustgarten
(1975), demuestra que, para el periodo de alta inflación 1967-1973, precisamente las industrias concentradas y las grandes empresas
no, repito no, causan la inflación sino que de hecho retrasan la transmisión de
"presiones inflacionarias". Las empresas concentradas y grandes en general suben
los precios menos y más lento que otras industrias “competitivas”. Las
industrias concentradas "pasan" la "presión inflacionaria" pero no la originan (Cagan, 1975: "The weight of this evidence
is that, contrary to widespread popular opinion, concentrated industries pass
along inflationary movements and do not originate them, even though because of
lags these industries can be observed to continue raising prices in a
catching-up process after demand has slackened."). Incluso hay casos mas viejos aun. Las investigaciones de los 60' demostraban que la correlación entre cambio de precios y concentración (medida por el índice Herfindahl), en el periodo 1953-59, era mínima (DePodwin y Selden, 1963). A pesar de no estar totalmente convencido, Ruggles llegó a la conclusión de que, al menos en el periodo que estudió (1929-31), el comportamiento de precios se puede explicar por otros factores que no son la concentración (Ruggles, 1955: “The major patterns of price behavior in the economy can be adequately explained in terms of factors other than industrial concentration.”).
3) En cuanto a los “precios administrados” no hay evidencia empírica concluyente sobre si es cierta, no existe una demostración definitiva. Lo único que hay es mucha evidencia contradictoria, por cada paper a favor podemos encontrar otro en contra (Sawyer, 1981: “There is a considerable amount of conflicting and mainly American evidence on the “administered price” controversy.”). Una buena revisión de la bibliografía y análisis del debate, en especial ver la refutación de Stigler y Kindahl, está en el libro de Sawyer.
4) La teoría ni siquiera puede explicar el fenómeno en el mismo país en diferentes periodos ni en diferentes países en el mismo periodo. Brasil en la misma época, con básicamente los mismos "formadores de precios", con similar historia hiperinflacionaria y con un crecimiento a "tasas chinas" tuvo mucha menos inflación que en Argentina. ¿Por qué si casi toda Latinoamérica creció muchísimo durante la década del 2000 (excepto en 2009), teniendo todos los países por ejemplo “grupos concentrados de grandes supermercados formadores de precios”, solo Argentina (y Venezuela) tiene inflación alta? ¿Son más buenos los empresarios en todos los demás países y no “abusan”?
¿Por qué en el mismo país (Argentina) cuando el PBI (Meloni, 1999) crecía a la “tasa china” de 8.5% anual entre 1990 y 1994, y se hacían las reformas “corporativas neoliberales que concentraban el mercado en manos de unos pocos, bla bla bla”, la inflación se aplastó? ¿Por qué el gobierno de Menem, que “era favorable a las corporaciones, les dejaba que hagan y cobren lo que quieran, bla bla bla”, no tuvo inflación de 2 dígitos? ¿Por qué el gobierno actual de los Kirchner, que “están del lado del pueblo, luchan para que las corporaciones no abusen de la gente, bla, bla ,bla”, deja que ellas causen semejante suba de precios? Y no solo eso, ¿Por qué los mismos empresarios y grupos no le causaron una inflación alta a Nestor en los primeros años 2003 y 2004? En esa época estábamos en plena super-expansión saliendo del subsuelo, podrían haber aprovechado el momento.
Partiendo del supuesto de que los empresarios quieren ganar todo lo que puedan “subiendo los precios”, ¿Por qué se detienen subiéndolos solo 25% al año? ¿Por qué no 50%? ¿O 360%? ¿O 1000%? El hecho de que nadie puede explicar esto suponiendo la "avaricia empresarial", demuestra la incoherencia lógica de la teoría. Y peor aun, ¿Por qué la mayoría de los países del mundo tiene inflación más baja que Argentina si también en ellos hay empresarios que quieren ganar todo lo que pueden? ¿Por qué no suben los precios? En otros lugares también hay “industrias concentradas”, pero no aumentan los precios en el porcentaje anual de acá.
Las incoherencias son tan obvias que las mentiras del gobierno deberían quedar claras ya.
5) Algunos afirman que precisamente porque se crece, hay margen para que los empresarios aprovechen a subir los precios. Eso asume que mientras más grande sea el boom mayor podria ser el margen para aumentarlos, además más empleo y más salarios obtienen los trabajadores. Por lo tanto el mayor periodo de inflación debería haber sido el de máximo boom. Este último ocurrió en el periodo 2002-2007 cuando la economia crecía al 8% anual ("tasa chinas"). El problema es que la inflación era mucho más baja que durante los años 2007-2012 cuando se creció a 3%. Y no temina ahí, la historia del Siglo XIX demuestra además que es falso creer que al crecer habra inflación, la economía se puede expandir y la industria prosperar sin subida de precios.
6) La
teoría de la inflación oligopólica es tan insostenible que ni siquiera
entre la (supuesta) "heterodoxia" se acepta totalmente (¡¡¡Ni siquiera
los marxistas la aprueban!!!). Cuando Manzanelli y Schorr la sacaron a la luz, Crespo y Fiorito tuvieron que salir a destruirla. La refutación fue tan demoledora que ni siquiera su posterior respuesta necesitó mucha réplica. Por supuesto Crespo y Fiorito demolieron una total falacia para dar entrada a la suya propia: La "puja distributiva".
7) El último golpazo dejaré que lo de otro economista "heterodoxo", Claudio Scaletta lo explica bien:
"Si es cierto que los malos entre los malos, por su poder de mercado, se estarían beneficiando del actual proceso inflacionario, a la vez que generándolo; es decir, si existiese una cosa tal como la “inflación oligopólica”, sus márgenes de ganancia deberían estar aumentando contante o consistentemente... El último informe de Estudio Bein presenta una serie de indicadores aproximados (“proxi”) de los “márgenes unitarios” de la industria para los últimos diez años,... Su resultado puede ser sorprendente para quienes defienden la existencia de una inflación oligopólica. Lo que se observa es un crecimiento de los márgenes en 2003, una caída constante hasta 2007, luego una leve recuperación, con altibajos, hasta 2010 y una caía posterior hasta 2012, precisamente en años de alta inflación. La caída punta a punta, entre 2002 y 2012, fue de alrededor del diez por ciento. La conclusión es que no fueron los malos los causantes de la inflación, sino que éstos perdieron en la puja distributiva; aunque no todos hayan perdido por igual." (las cursivas son mías)
Y tiene razón (en lo de la caída de márgenes, porque luego lanza la falaz teoría de la "puja" como el buen heterodoxo que es). Los márgenes de
ganancia unitarios vienen bajando hace 4 años, y en todos hubo inflación alta, además cayeron incluso durante el periodo 2004-2007 cuando debieron aumentar por la enorme expansión económica. ¿Donde están los oligopolios aprovechando la inflación? Así se le da un
golpe mortal a la teoría inflacionaria-oligopólica.
Ya sabiendo esto, la estupidez absoluta de los ministros del gobierno no deberia impresionarnos.
Conclusión
Parece sorprendente (y vergonzoso) pero no solo los economistas afines al gobierno, sino que incluso el Banco Central acepta estas pseudo-teorías (BCRA, 2012: "Políticas monetarias contractivas o fuertes apreciaciones cambiarias nominales no resuelven las causas primigenias de los fenómenos inflacionarios en países en desarrollo como la Argentina. Éstas están más relacionadas con la presencia de desequilibrios en la estructura productiva, los “cuellos de botella” en determinados sectores, la puja distributiva, la formación oligopólica de precios y los shocks exógenos de los precios internacionales para cuya superación definitiva no existe otro camino que el desarrollo productivo con inclusión social." -las cursivas son mías). Posiblemente esto no debería extrañar a nadie, el BCRA intentará hacer lo que sea para convencer que no es el principal causante de la inflación. Incluso la Reserva Federal americana hace algo similar, culpando a otros por la inflación (Bernanke, 2008: "Inflation has remained high, largely reflecting sharp increases in the prices of globally traded commodities... Rapidly rising prices for globally traded commodities have been the
major source of the relatively high rates of inflation we have
experienced in recent years..."). Sin embargo a los que esperamos un mínimo de seriedad de un órgano responsable, nos sigue sorprendiendo tanta chantada.
*Al momento de escribir esto (octubre de 2013) y a pesar de la alta inflación, 1 millón de pesos sigue siendo una cifra muy alta pues en términos relativos una coca-cola, por ejemplo, vale $14. Seria graciosamente irónico que en unos años alguien lea esto y ese millón no compre ni una trincha de pan.
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