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domingo, 29 de marzo de 2015

LA función del dinero


"El dinero se cambia por productos y servicios."

Homero Simpson (minutos 01:55 a 02:30 de este capítulo)



Como suele ser usual, la serie animada Los Simpsons dan una lección de sabiduría económica asombrosa. Observen que, para Homero, la función principal del dinero es la de ser un medio de intercambio generalmente aceptado. Como vamos a ver, él tiene mucha más razón de lo que podría imaginar.

Si tomamos cualquier libro de texto de macroeconomía o de economía en general y vamos a la parte donde se estudia el dinero, casi siempre suele haber un apartado llamado "Funciones del dinero". En él se listan, valga la redundancia, las numerosas funciones que se le atribuyen al mismo. Comúnmente son tres o cuatro: a) depósito de valor, b) unidad de cuenta o de valor, c) medio de intercambio o pago y, a veces, d) patrón de pagos diferidos. En ocasiones son más aún, siempre se le pueden encontrar funciones adicionales al dinero. Rara vez se les da un orden específico o algún grado de importancia. Sin embargo, como veremos, ello es un error. El dinero tiene una función única esencial y las demás son secundarias y derivadas de la primera.

Comencemos, una vez más, con la definición de dinero. El dinero es un medio de intercambio generalmente aceptado o comúnmente usadoLa definición, claramente, tiene dos partes: 1) medio de intercambio y 2) comúnmente usado o generalmente aceptado. Un medio de intercambio es un bien económico (es decir, escaso) que no se demanda ni para consumirlo directamente ni para usarlo en la producción. Se adquiere con la intención de cambiarlo ulteriormente por los bienes que realmente se quiere consumir o los que se desean usar en la producción.

Un bien solo puede cumplir su rol o función de unidad de cuenta cuando ya es un medio de cambio de aceptación general. Es decir, cuando ya es dinero. Debido a que el bien dinerario es un medio general para todos los intercambios, puede servir como unidad de cuenta para precios futuros o presentes. El dinero no puede ser una unidad de cuenta abstracta salvo mientras sea un medio de intercambio general. Es más, debido a que es un medio de intercambio general, se tiende a elegir como unidad de cuenta. Además, precisamente porque el dinero es un medio general, es el bien más aceptado y, debido a ello, puede ser almacenado para cambiarlo en el presente o futuro (es decir, ser usado como depósito de valor). Un medio de intercambio se elige entre bienes durables de valor estable y, por tanto, adecuados para ser depósito de valor. Tan pronto como la práctica de emplear cierto bien se transforma en general, la gente comienza a guardarlo en preferencia sobre otros bienes. La función de medio de cambio aceptado es la condición necesaria de las otras (Mises, 1912: 35; Rothbard, 1963: 11-12; Hülsmann, 2007: 216; Fillieule, 2012).

Para ser claro, nadie ha dicho que las demás funciones del dinero no existan. Sino que, el dinero solo tiene una única función importante y esencial para ser dinero: ser un medio de intercambio generalmente aceptado. Las restantes, son corolario, se deducen y son dependientes (en resumen, son secundarias) de esa función primordial.

Carl Menger, fundador de la Escuela Austriaca de Economía, dedica una sección entera de su revolucionario libro (Menger, 1871: 272-80) a las funciones de "medida de los precios" y depósito de valor y dice lo siguiente sobre las mismas (Menger, 1871: 280): 
Pero me parece a mí que las funciones de ser una "medida de valor" y un "depósito de valor" no deben ser atribuidas al dinero como tal, dado que estas funciones son de naturaleza meramente accidental y no son parte esencial del concepto de dinero.
Desde sus mismos inicios, la Escuela de Viena ha puesto la función de medio general de intercambio como principal y de la cual derivan las demás. Luego de Menger, la segunda generación de la Escuela Austriaca no dedica demasiado tiempo al estudio del dinero, concentrándose en temas referidos al capital, valor y precios. Ni Friedrich von Wieser ni Eugen Böhm-Bawerk escribieron mucho al respecto del dinero en sí. Ludwig von Mises es parte de la tercera generación que sí estudia en profundidad la materia monetaria y uno de los más grandes teóricos monetarios de todos los tiempos. Su primer libro importante es un tratado sobre el dinero (Mises, 1912). Para Mises (Hülsmann, 2007: 216; Gabriel, 2012; Fillieule, 2012), claramente LA función del dinero es ser un medio de intercambio generalmente aceptado. Las demás, son solo corolario de la misma. Mises (1912: 34-35) escribe: 
Sin embargo, ciertas tendencias en la literatura reciente sobre el dinero hacen recomendable examinar brevemente estas funciones secundarias (algunas de las cuales son unificadas con la función básica por muchos autores) y mostrar una vez más que todas ellas pueden ser deducidas de la función del dinero que es ser un medio común de intercambio.
Posteriormente, Mises (1949: 398) es aún más explícito: 
El dinero es el objeto que sirve como medio de cambio generalmente aceptado y comúnmente usado. Esta es su única función. Todas las demás funciones que la gente le adscribe son meramente aspectos particulares de su primaria y única función, la de ser medio de intercambio.
Posteriormente, el Premio Nobel de Economía, Friedrich von Hayek (1976: 55, 67) dice: 
Servir como el medio de cambio ampliamente aceptado es la única función que un objeto debe cumplir para calificar como dinero, a pesar de que un medio de intercambio generalmente aceptado, en general, va a adquirir además ulteriores funciones de unidad de cuenta, depósito de valor, estándar de pagos diferidos, etc… Tratar estos usos como diferentes "funciones" del dinero es común pero no realmente apropiado. Ellas son, en realidad, simplemente consecuencias de la función básica del dinero como un medio de intercambio...
Otro de los más grandes economistas monetarios de toda la Escuela Austriaca, Murray Rothbard (1963: 11), expresa claramente: 
Muchos libros de texto dicen que el dinero tiene varias funciones: medio de cambio, unidad de cuenta o "medida de valores", "depósito de valor", etc. Pero debe quedar claro que todas estas funciones son simplemente corolarios de la única gran función: el medio de intercambio.
Joseph T. Salerno es, por lejos, el mayor economista monetario vivo de la Escuela Austriaca hoy en día. Salerno (2010: 65-66, 592) comenta: 
Como el bien más generalmente vendible de la sociedad o "el medio general de intercambio", el dinero emerge paso a paso desde un proceso de mercado evolutivo impulsado por las acciones de individuos esforzándose conscientemente para obtener el máximo beneficio de su cooperación en los intercambios y la división del trabajo. Todas las demás funciones del dinero, es decir, "depósito de valor", "unidad de cuenta", "estándar de pago diferido"; son y deben permanecer como subsidiarias frente a la función primaria del dinero como medio de intercambio… Los austriacos, comenzando con Carl Menger en 1871, consideraban la función del depósito de valor del dinero como secundaria y derivada de su función primaria como medio de cambio general.
Esto no es recurrir a la falacia de autoridad, sino simplemente mostrar que hay consenso entre los mayores teóricos monetarios de la Escuela Austriaca sobre este tema.

Homero Simpson tiene toda la razón.





Fillieule, Renaud (2012), "The Monetary Theory of Current Textbooks in Light of The Theory of Money and Credit". En Hülsmann, Jörg G. Ed. (2012) Theory of Money and Fiduciary Media. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute.

Gabriel, Amadeus (2012), "Why was the Reception of the First Edition of Mises’s Theory of Money and Credit so Lukewarm?". En Hülsmann, Jörg G. Ed. (2012) Theory of Money and Fiduciary Media. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute.


Hayek, Friedrich A. von (1976) Denationalisation of Money -The Argument Refined. Institute of Economic Affairs. 1990.

Hülsmann, Jörg G. (2007) Mises: The Last Knight of Liberalism. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute.

Menger, Carl (1871), Principles of Economics. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute. 2007.

Mises, Ludwig von (1912), The Theory of Money and Credit. New Haven: Yale University Press. 1953.

Mises, Ludwig von (1949), Human Action. The Scholar's Edition. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute. 1998.

Rothbard, Murray N. (1963) What Has Government Done to Our Money? Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute. 2010.

Salerno, Joseph T. (2010) Money, Sound and Unsound. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute.

jueves, 17 de octubre de 2013

Los Errores de los "Nuevos Austriacos" (II): Barbas en Remojo


Él sí es un real Bills
Ya vimos que las acusaciones de “errores” contra la Escuela Austriaca y Mises no eran tales y a veces estaban infundadas. Hoy continuo, y espero terminar, con las incriminaciones adicionales a los austriacos por parte del feketiano Guillermo Barba. Los partidarios de Antal Fekete en general defienden la Real Bills Doctrine (Doctrina de las Letras Reales), aunque tal vez no sean todos los casos. 

Barba comienza diciendo que: 
"Los economistas post Mises fallaron al no desarrollar una auténtica teoría “mengeriana” del interés, a pesar de que las pistas se encontraban desde la explicación que dio el propio Menger en El Origen del Dinero."
Sin embargo no fueron los austriacos “post Mises” los que rechazaron algunos planteos de Menger en este tema. Fue el maestro de Mises y seguidor de Menger, Böhm-Bawerk (1884: 260-63), el que con anterioridad demolió parte de su teoría del interés. En absoluto eso es algo exclusivo de los sucesores de Mises, viene al menos desde la segunda generación de la Escuela Austriaca.  Pero en cuanto a teoría del capital, Mises estaba definitivamente siguiendo la tradicion de Menger y alejandose de Bawerk (Kirzner, 1976: "On the definition of capital: Böhm-Bawerk defined capital as the aggregate of intermediate products (i.e., of produced means of production) and in so doing was criticized by Menger. Menger sought "to rehabilitate the abstract concept of capital as the money value of the property devoted to acquisitive purposes against the Smithian concept of the 'produced means of production.'" As early as his work on Socialism (1923), Mises emphatically endorsed the Mengerian definition. In Human Action he pursued the question even more thoroughly through without making it explicit that he was objecting to Böhm-Bawerk's definition." y también ver Garrison, 1990). 

El error advertido por Mises (1949: 401) es evidente en este párrafo de Barba: 
“El oro es la sustancia cuya utilidad marginal es tan alta –la mayor de todas, que para todos los fines prácticos es constante. El apetito por el rey de los metales, es casi insaciable, seguido de la plata que tiene el segundo puesto en esta materia.”
El problema acá es que, a menos que hablemos de un super-avaro como el Tío Rico*, el Rey no demanda el oro en sí, sino que demanda los recursos que puede obtener con el. Esta es la diferencia esencial. Si el Rey quiere expandir su imperio por ejemplo, necesita armas. Para conseguirlas necesita comprarlas. Para comprarlas necesita oro. Es extremadamente superficial pensar que el Rey demanda oro, pues es obvio que el en realidad demanda los bienes que necesita vía el dinero (oro). Si el Rey quiere pelear una guerra, ¿De que le sirve acumular oro en bóvedas sin usarlo? El “apetito insaciable” es por recursos (riqueza) que necesita, no por oro (dinero).

Como demuestra Daniel Sanchez el concepto praxeológico de utilidad marginal (que no tiene nada que ver con saciedad) no es violable lógicamente. Ni siquiera una aparente situación de utilidad constante o creciente (como el "monstruo de utilidad") puede considerase que la viola. 

Luego dice: 
"Más aún, los “austríacos” post Mises fallaron en desarrollar todas las implicaciones del Principio de Marginalidad, en particular, en la preferencia del tiempo. Y es que ésta sólo tiene sentido cuando se le considera en términos de una preferencia marginal del tiempo."
Esto es dificil de creer. El austriaco “post Mises” Murray Rothbard (1962: 379, 386, 387) dedica casi 100 páginas de su libro a la determinación del interés usando escalas de valores temporales y análisis estrictamente marginal:
"This individual has, of necessity, a diminishing marginal utility of money, so that each additional unit of money acquired ranks lower on his value scale. This is necessarily true. Conversely, and this also follows from the diminishing marginal utility of money, each successive unit of money given up will rank higher on his value scale. The same law of utility applies to future money, i.e., to prospects of future money. To both present money and future money there applies the general rule that more of a good will have greater utility than less of it...
One inevitable characteristic of an individual’s time-preference schedule is that eventually, after a certain amount of present money has been supplied on the market, no conceivable interest rate could persuade him to purchase more future goods. The reason is that as present money dwindles and future money increases in a man’s possession, the marginal utility of the former increases on the man’s value scale, and the marginal utility of the latter decreases. In particular, every man must consume in the present, and this drastically limits his savings regardless of the interest rate...
In some cases, as in that of John Smith above, the person’s marginal utility of money falls too fast, as compared with that of future money, for him to participate as a net demander of present goods at low rates of interest. In other words, Smith’s time-preference ratio is too low in this area for him to become a demander of present goods and a supplier of future goods. On the other hand, Robinson’s higher schedule of time preferences is such that, at low rates of interest, he becomes a supplier of future goods for present goods."
Mises (1949: 476, 477-78) al analizar la acción en el transcurso del tiempo también habla en términos marginales:
"As a rule what separates the actor from the goal of his endeavors is more than one step only. He must make many steps. And every further step to be added to those previously made raises anew the question whether or not he should continue marching toward the goal once chosen. 
Action is not concerned with the future in general, but always with a definite and limited fraction of the future. This fraction is limited, on the one side, by the instant in which the action must take place. Where its other end lies depends on the actor’s decision and choice."
Hasta da un ejemplo (1949: 481) con una escala de valores que refleja la elección marginal temporal:
"Not only the first step toward want-satisfaction, but also any further step is guided by time preference. Once the desire a to which the scale of values assigns the rank 1 is satisfied, one must choose between the desire b to which the rank 2 is assigned and c that desire of tomorrow to which—in the absence of time preference—the rank 1 would have been assigned. If b is preferred to c, the choice clearly involves time preference. Purposive striving after wantsatisfaction must needs be guided by a preference for satisfaction in the nearer future over that in a remoter future."
El método marginal ha estado siempre presente en los análisis temporales de los austriacos. No puede decirse a la ligera que su análisis no está basado en sentido de “términos de una preferencia marginal del tiempo.”

Barba continua:
"Ésta es la del ahorrador marginal, quien es el primero en vender su bono de oro como protesta por las bajas tasas de intereses que recibe del gobierno y de los bancos, que las han empujado por debajo de la tasa de preferencia marginal del tiempo a causa de la abundancia de ahorro. Al hacerlo, recibe sus monedas de oro en propia mano."
Este no es necesariamente un análisis alejado de los austriacos “post Mises”, algo similar es lo que Hazlitt (1946: 168-69) dijo, aunque no referido al oro: 
"To argue, on the basis of an extreme example, that the volume of real savings would not be reduced by a substantial reduction in the interest rate, is like arguing that the total production of sugar would not be reduced by a substantial fall of its price because the efficient, low-cost producers would still raise as much as before. 
The argument overlooks the marginal saver, and even, indeed, the great majority of savers. The effect of keeping interest rates artificially low, in fact, is eventually the same as that of keeping any other price below the natural market. It increases demand and reduces supply."
Barba hace despues esta afirmación: "Mises y sus seguidores fallaron en revelar el nexo inseparable que hay entre el oro y el interés."

¡Es asombroso que diga eso! Porque el economista austriaco "post Mises" Guido Hülsmann (2009) recientemente ha tratado de demostrar precisamente que un cambio de la demanda del dinero mercancía (oro o plata) sí puede provocar cambios de la tasa de interés pura (diferencial de precios), mientras que un cambio de la demanda de dinero fiat no lo haría. Algo que Rothbard (1962: 774-75) había negado y que por tanto también había tratado en su libro.

Independientemente de quien tenga razón (Rothbard o Hülsmann), ese solo hecho revela que los austriacos "post Mises" discutieron, discuten y tienen en cuenta el nexo entre interés y dinero mercancía oro. Que no sea el que los seguidores de Fekete creen que es, no implica para nada que "fallaron en revelar el nexo".

Además el hecho de que mantener dinero (metálico por ejemplo) en los saldos de tesorería requiere el sacrificio de (además de lo que se podría haber adquirido con el) la tasa de interés, es algo tenido totalmente en cuenta por Mises (1949: 426-27). 
"The keeping of cash holding requires sacrifices. To the extent that a man keeps money in his pockets or in his balance with a bank, he forsakes the instantaneous acquisition of goods he could consume or employ for production. In the market economy these sacrifices can be precisely determined by calculation. They are equal to the amount of originary interest he would have earned by investing the sum. The fact that a man takes this falling off into account is proof that he prefers the advantages of cash holding to the loss in interest yield."
Como explica Robert Murphy (2008: 157) en su guía de estudio: 
"Holding cash balances requires a definite sacrifice, as theowner of a specific quantity of money must forego the goods for which it could immediately be traded, and the interest it could earn if lent. This consideration demonstrates that money provides services merely by resting “idle” in one’s cash balance."
La demanda de dinero depende de consideraciones subjetivas, no simplemente de la tasa de interés, la misma solo entra en la escala valorativa que en ultima instancia determina la demanda de dinero. Irónicamente la explicación de Barba acerca a los “nuevos” austriacos a los keynesianos.

Barba por último dice:
"La omisión final de los economistas “austríacos” post Mises, es no haber estudiado la especulación a profundidad, en especial después del embargo al oro impuesto de forma unilateral por Estados Unidos en 1971, y el inicio poco tiempo después del comercio de futuros de oro, con la que el sistema se dotó de la (falsa) capacidad de crear oro de la nada vía el apalancamiento de “oro” papel."
Hay muchos trabajos austriacos actuales que tienen en cuenta la especulación, solo por citar un par que encontré a al azar. Bagus (2007) tiene un paper de cómo la expansión crediticia incrementa y financia proactiva y reactivamente la especulación y burubja de precios de activos, lo que coincide con Huerta de Soto (2004: "[L]a creación monetaria en forma de expansión crediticia permite la financiación inicial de proyectos de inversión... surgirá una grave descoordinación o desajuste intertemporal entre el comportamiento de inversores y consumidores. Este desajuste se manifestará, inicialmente, en una burbuja de inversión especulativa financiada por la inflación fiduciaria que terminará afectando a los precios de los bienes de capital que tenderán a elevarse desproporcionadamente..."). Parnaudeau (2008) muestra que la especulación motivada por la desviación de la tasa de interés de corto con respecto a la “tasa natural”, pudo provocar fluctuaciones de largo plazo en países europeos.

Salerno (2006) demuestra que la teoría de los precios austriaca desde Mises, tiene en cuenta la especulación en la determinación de los precios por ejemplo:
"It is important to be clear on precisely the sense in which the concept of “market-clearing price” is used in the theory of money prices and what it implies for the formulation of supply and demand schedules. Since the theory of money prices deals with quantities of money that are actually transferred in exchange, i.e., what Mises (1998, p. 327) called “actual market prices” and Marget (1966, vol. 2, p. 222) labeled “realized prices,” the demand and supply curves that are relevant to the determination of money prices are instantaneous curves whose shape and position inevitably embody speculative forecasts and incomplete knowledge of arbitrage opportunities... Prices at any moment are determined by the existing stocks of the various goods and money and existing value scales of buyers and sellers (which incorporate available though imperfect knowledge and speculative and fallible anticipations of future market conditions)."
Pero además hay artículos pre y post 1971 de austriacos y "fellow travelers" sobre qué es la especulación, una entrada de wiki, su función social en la bolsa, en el precio del petróleo, en los mercados de futuros, como trabaja justo a tiempo, sobre las reservas especulativas, como los especuladores previenen pérdidas, como la especulación ayuda a conservar el petróleo y por supuesto Walter Block con su impecable y clásica defensa.

La omisión final de los economistas “austríacos” post Mises, es no haber estudiado la especulación a profundidad, en especial después del embargo al oro impuesto de forma unilateral por Estados Unidos en 1971, y el inicio poco tiempo después del comercio de futuros de oro, con la que el sistema se dotó de la (falsa) capacidad de crear oro de la nada vía el apalancamiento de “oro” papel. - See more at: http://inteligenciafinancieraglobal.blogspot.com.ar/#sthash.tJZfh9iq.dpu
La omisión final de los economistas “austríacos” post Mises, es no haber estudiado la especulación a profundidad, en especial después del embargo al oro impuesto de forma unilateral por Estados Unidos en 1971, y el inicio poco tiempo después del comercio de futuros de oro, con la que el sistema se dotó de la (falsa) capacidad de crear oro de la nada vía el apalancamiento de “oro” papel. - See more at: http://inteligenciafinancieraglobal.blogspot.com.ar/#sthash.tJZfh9iq.dpuf
Muy claro está que Mises no era infalible. Nadie lo ha sido nunca ni lo será jamás en el (¿único?) Universo donde vivimos. Mises cometió numerosas equivocaciones. Sin embargo no podemos achacarle a él y a sus seguidores errores que no cometieron, de hecho no podemos hacerle eso a nadie, ni a nuestros peores enemigos intelectuales. Porque lejos de atacarlos a ellos, nos estaremos atacando nosotros en cuanto alguien demuestre lo que estamos haciendo.




*Hay que notar además que para el avaro Tío Rico el oro no es dinero, pues no lo demanda para intercambiarlo luego por los bienes que desea. El oro para él es un bien de consumo, satisface una necesidad subjetiva directa: El placer de sentir que posee mucho. El obtiene satisfacción acumulándolo, no usándolo para cambios indirectos.

La omisión final de los economistas “austríacos” post Mises, es no haber estudiado la especulación a profundidad, en especial después del embargo al oro impuesto de forma unilateral por Estados Unidos en 1971, y el inicio poco tiempo después del comercio de futuros de oro, con la que el sistema se dotó de la (falsa) capacidad de crear oro de la nada vía el apalancamiento de “oro” papel. - See more at: http://inteligenciafinancieraglobal.blogspot.com.ar/#sthash.tJZfh9iq.dpuf

Bibliografía: 

Bagus, Philipp (2007), "Asset Prices – An Austrian Perspective". Journal: Procesos de Mercado: Revista Europea de Economía Política. Vol. 4, No. 2, 57-93.

Böhm-Bawerk, Eugen von (1884), Capital and Interest: A Critical History of Economic Theory. NY: MacMillan and Co. 1890. 

Garrison, Roger W. (1990) "Austrian Capital Theory: The Early Controversies". Journal: History of Political Economy. Vol. 22, 133-154.  

Hazlitt, Henry (1946), Economics in One Lesson. Mises Institute. Auburn, Alabama. 2008. 

Huerta de Soto, Jesús (2004), "La Teoría de la Eficiencia Dinámica". Journal: Procesos de Mercado: Revista Europea de Economía Política. Vol. 1, No. 1, 11 a 71.

Hülsmann, Jörg Guido (2009), “The Demand for Money and the Time-Structure of Production”. En Hülsmann, Jörg Guido y Kinsella, Stephan (2009), Property, Freedom, and Society: Essays in Honor of Hans-Hermann Hoppe. Mises Institute. Auburn, Alabama. 2009. 309-24. 

Kirzner, Israel M. (1976) "Ludwig von Mises and The Theory of Capital and Interest". En Moss, Laurence S. (1976) The Economics of Ludwig von Mises: Toward a Critical Reappraisal. Kansas City: Sheed and Ward, Inc. 

Mises, Ludwig von (1949), Human Action. The Scholar's Edition. Mises Institute. Auburn, Alabama. 1998. 

Murphy, Robert P. (2008) Study Guide to Human Action: A Treatise on Economics. Mises Institute. Auburn, Alabama. 2008.  

Parnaudeau, Miia (2008), "European Business Fluctuations in the Austrian Framework". Journal: The Quarterly Journal of Austrian Economics. Vol. 11, No. 2, 94–105. 

Rothbard, Murray N. (1962) Man, Economy, and State, with Power and Market. Mises Institute. Auburn, Alabama. 2004.

Salerno, Joseph T. (2006) “A Simple Model of the Theory of Money Prices”. Journal: The Quarterly Journal of Austrian Economics. Vol. 9, No. 4, 39–55.

lunes, 14 de octubre de 2013

Los Errores de los "Nuevos Austriacos"


Una de las divisiones más importantes dentro de la Escuela Austriaca de Economía es entre Free Bankers (Selgin , White, Schuler, Cwik, Horwitz, etc.) que defienden la libertad bancaria sin Banco Central pero con reserva fraccionaria para los bancos privados y los Full-Reservers (Rothbard, Salerno, Huerta de Soto, Hoppe, Block, Hülsmann, etc.) que defienden la libertad bancaria sin Banco Central y sin reserva fraccionara (un coeficiente de 100%) ya sea por motivos éticos (es un fraude) o por motivos económicos (su inestabilidad inherente provoca ciclos económicos y la necesidad de un Banco Central). Sin embargo hay una tercera rama más pequeña, que podríamos ubicar del lado de los Free Bankers (Hülsmann, 1996) aunque tienen sus diferencias y ambos defienden la reserva fraccionaria, que son los Teóricos de la Liquidez (Fekete, Sproul, Rallo, Capella, Castillo, etc.) que defienden la doctrina de las Letras Reales (Real Bills Doctrine). A esta última adscribe Guillermo Barba, el autor de esta crítica que quiero revisar a continuación, en particular los errores que el autor adjudica a los austriacos. Debo advertir además que mi crítica es al artículo del autor, no al "manifiesto" de Feteke.

Barba comienza por señalar 3 "errores" que los austriacos post-Mises (aunque también lo incluye a el) han cometido. Veamos uno por uno. 

1) En el primer “error” señalado por Barba hay por los menos dos equivocaciones:  
"Entre ellas está, primero, el haber adoptado la Teoría del Equilibrio General de los precios, a pesar de que Menger mismo fue el primero en desafiar a Aristóteles, señalando que el fenómeno de los precios reside en el desequilibrio." (negritas originales)
Sin embargo Mises (1949: 326), dentro de su mayor obra en el capítulo llamado "Precios", explícita y específicamente dice que su construcción imaginaria ERE (evenly rotating economy, discutiblemente similar al equilibrio general) no sirve para los precios, aunque puede ser útil para comprender los beneficios y perdidas empresariales.   
"The imaginary construction of the evenly rotating economy is a mental tool for comprehension of entrepreneurial profit and loss. It is, to be sure, not a design for comprehension of the pricing process. The final prices corresponding to this imaginary conception are by no means identical with the market prices." (negritas y cursiva mías)
La segunda equivocación está acá:
"Esto quiere decir que los precios son dinámicos, no estáticos, y que por tanto no existe sólo uno, sino que varían entre dos extremos: el más alto (“ask” en inglés) y el más bajo (“bid”)."
Porque una lectura de Mises (1949: 324) demuestra que no ignoraba para nada eso. Primero Mises deja claro que, en un acto de intercambio, hay un margen dentro del cual los precios fluctúan y se terminan determinando: 
"In an occasional act of barter in which men who ordinarily do not resort to trading with other people exchange goods ordinarily not negotiated, the ratio of exchange is determined only within broad margins. Catallactics, the theory of exchange ratios and prices, cannot determine at what point within these margins the concrete ratio will be established." (negritas y cursivas mías)
Esos “márgenes amplios” entre las valoraciones (y lo que están dispuestos a pagar o recibir) de compradores y vendedores, demuestran que Mises no hablaba de "un solo precio". A medida que aumenta la concurrencia al mercado y gracias al uso del dinero, esos márgenes se reducen, pero no desaparecen. 
"The multiplication of the acts of exchange and the increase in the number of people offering or asking for the same commodities narrow the margins between the valuations of the parties. Indirect exchange and its perfection through the use of money divide the transactions into two different parts: sale and purchase. The divisibility of money, unlimited for all practical purposes, makes it possible to determine the exchange ratios with nicety. The exchange ratios are now as a rule money prices. They are determined between extremely narrow margins: the valuations on the one hand of the marginal buyer and those of the marginal offerer who abstains from selling, and the valuations on the other hand of the marginal seller and those of the marginal potential buyer who abstains from buying." (negritas y cursivas mías)
Mises seguía la teoría de los precios de Böhm-Bawerk cuyas parejas marginales tienen perfectamente en cuenta los "dos precios" o "dos extremos" que dice Barba.

Por lo tanto no es cierto que Mises adoptó "la Teoría del Equilibrio General de los precios" ni es cierto que dijo que exista un solo precio en un intercambio.

Alguien me pasó este comentario de Mises (1949: 756-57) para demostrar que era teórico del equilibrio: 
"The characteristic feature of the market price is that it tends to equalize supply and demand. The size of the demand coincides with the size of supply not only in the imaginary construction of the evenly rotating economy. The notion of the plain state of rest as developed by the elementary theory of prices is a faithful description of what comes to pass in the market at every instant. Any deviation of a market price from the height at which supply and demand are equal is—in the unhampered market—self-liquidating." (negritas y cursivas mías)
Sin embargo tampoco es así. Hay que distinguir entre  las construcciones que Mises usa: "Plain state of rest", "final state of rest" y "evenly rotating economy".

En esa cita Mises habla del "plain state of rest" (PSR). Un PSR no es un equilibrio general y ¡Ni siquiera es un equilibrio! (Salerno, 1993: "Mises calls the "plain state of rest" (PSR),13 in which no market participant, given his existing marginal-utility rankings of goods and money and knowledge of prevailing prices, can enhance his welfare by participating in further exchange. However, despite their character as market-clearing prices, these are also disequilibrium prices." -negritas y cursivas mías). El mismo es lo que ocurre en la realidad todos los días, es únicamente transitorio y no es una construcción imaginaria. Es lo que pasa al final del día en el mundo real cuando cierra la bolsa por ejemplo o en algún mercado donde los precios son más o menos estables y llega un momento en que no hay más operaciones al final de la jornada. Ocurre cada vez que un comprador y vendedor se ponen de acuerdo en un precio y hacen un intercambio agotando ambos momentáneamente las ganancias (que subjetivamente creen obtuvieron) de ese cambio (Klein, 2010: 135), como cuando uno va a comprar un chicle a un kiosco. Es lo que Menger llamaba “points of rest”, con lo cual Mises nunca se apartó de la tradición de Carl en esto, como dice Barba (Menger, 1871: 188: “But even in this chain of transactions we can, by observing closely, find points of rest at particular times, for particular persons, and with particular kinds of goods. At these points of rest, no exchange of goods takes place because an economic limit to exchange has already been reached.”).

El "final state of rest" (FSR) sí es una construcción imaginaria donde sí hay final prices (de equilibrio). No se debe confundir un "final" (equilibrio general) con un "plain" (real) "state of rest". Los precios del PSR no coinciden en nada con los del FSR ni con los del ERE.

Barba además dice: "El “equilibrio” de oferta y demanda además –explica Fekete, es un concepto espurio por otra razón: no considera en absoluto el rol que juega en la realidad actual, la especulación." (negritas originales)

Es increíble que diga eso, en especial el uso de la frase "en absoluto" si es que se está refiriendo a autores austriacos. Rothbard en su libro por ejemplo ¡Tiene secciones enteras dedicadas a la especulación y la determinación de precios! Una se llama "Speculation and Supply and Demand Schedules" que trata sobre cómo se forman los precios de "equilibrio" en condiciones de trueque (direct exchange). A pesar de analizar precios de "equilibrio" (porque los primeros capítulos de su libro son de análisis elemental "estático"), Rothbard muestra lo importante que es la especulación y como acelera que se alcancen (Rothbard, 1963, 133: "Such unanimously correct forecasts are not likely to take place in human action, but this case points up the fact that, the more this anticipatory, or speculative, element enters into supply and demand, the more quickly will the market price tend toward equilibrium."). Luego hace el análisis con dinero y dinámico después.

Y peor aún, para Mises (1949: 295, 106) las perdidas y las ganancias empresariales son producto del desequilibrio y la especulación es inherente a toda acción siempre.
"Profit and loss are, on the contrary, always a phenomenon of a deviation from “normalcy,” of changes unforeseen by the majority, and of a “disequilibrium.” They have no place in an imaginary world of normalcy and equilibrium... Every action refers to an unknown future. It is in this sense always a risky speculation"
Es precisamente esa especulación de los empresarios lo que revoluciona el mercado y mueve la estructura de los precios (Mises, 1949: 539-40):
"The most provident and enterprising individuals are driven to earn profit by readjusting again and again the arrangement of production activities so as to fill in the best possible way the needs of the consumers, both those needs of which the consumers themselves are already aware and those latent needs of the satisfaction of which they have not yet thought themselves. These speculative ventures of the promoters revolutionize afresh each day the structure of prices and thereby also the height of the gross market rate of interest."
2) El segundo error según Barba es:
"En segundo lugar, los economistas post Mises abrieron sus brazos a la Teoría Cuantitativa del Dinero, a pesar de que Menger nunca lo hizo. De hecho, esa teoría va en contra de su concepto de “marketability”, basado en el principio de la utilidad marginal, con la que de hecho planteó una teoría cualitativa del dinero." (negritas originales)
De más está decir que Mises (desde su primer libro) ha sido posiblemente el principal crítico de la Teoría Cuantitativa y sus errores dentro de la Escuela Austriaca. Barba parece no estar atacándolo a él en este párrafo, sino a sus seguidores.

Pero aun acá falla. Rothbard (Hazlitt también) siempre ha sido muy  crítico de la Teoría Cuantitativa, aun cuando ha usado el supuesto neutral del dinero en alguno de sus análisis solo de manera heurística pero siempre recordando lo irreal de ese supuesto, incluso desarrolla una de las mejores críticas de la ecuación de Fisher (MV=PQ) jamas hechas. Henry Hazlitt en todos sus escritos siempre enfatizó la calidad del dinero además de su cantidad (Hazlitt, 1946: 151: "The value of money, as we have seen, depends upon the subjective valuations of the people who hold it. And those valuations do not depend solely on the quantity of it that each person holds. They depend also on the quality of the money." y Hazlitt, 1960: 4: "Again, the value of any monetary unit, such as the dollar, depends not merely on the quantity of dollars but on their quality.").

Bagus (2009) explica que debido a que Mises (1949: 398: "Money is the thing which serves as the generally accepted and commonly used medium of exchange. This is its only function. All the other functions which people ascribe to money are merely particular aspects of its primary and sole function, that of a medium of exchange"), al igual que Menger (1871: 280: "But it appears to me to be just as certain that the functions of being a “measure of value” and a “store of value” must not be attributed to money as such, since these functions are of a merely accidental nature and are not an essential part of the concept of money."), mantenía que el "medio de cambio" era la única función del dinero (ellos no consideraban al "depósito de valor" como una función, sino simplemente como un aspecto que se desprendía de la función de intercambio), eso no le permitió desarrollar una teoría cualitativa del dinero. Hayek tambien pensaba como Mises y Menger (Hayek, 1976: 55: "To serve as a widely accepted medium of exchange is the only function which an object must perform to qualify as money, though a generally accepted medium of exchange will generally acquire also the further functions of unit of account, store of value, standard of deferred payment, etc. The definition of money as 'means of payment' is, however, purely circular, since this concept presupposed debts incurred in terms of money. Cf. L. v. Mises [45], pp. 34 ff."). Aun cuando la interpretación de Bagus puede ser discutible, el hecho de que a) la mayoría de los austriacos post Mises rechazaron y rechazan la Teoría Cuantitativa y b) uno de los continuadores más importantes de la Escuela (Hazlitt) siempre enfatizó la calidad de dinero, demuestra que la frase "los economistas post Mises abrieron sus brazos a la Teoría Cuantitativa del Dinero" es, como mínimo, exagerada. 

Una gran ironía de esto es que si Mises cometió el error que Barba le adjudica (el de no haberse fijado en la calidad del dinero al enfocarse en el solo como medio de intercambio y no como depósito de valor), fue precisamente porque Mises continuaba lo que Menger ya había expuesto. Por lo tanto adjudicarle alguna "desviación" de la tradición de Menger a Mises y sus seguidores sería absurdo. Y los que realmente se habrían desviado de Menger fueron los "Nuevos" austriacos. 

Para no explayarme mucho más en este post solo diré que sobre el tema de que el oro o el dinero tiene utilidad marginal "constante" el gran crítico de Fekete, Robert Blumen, se ha encargado de demostrar lo absurdo que sería eso. Desde el punto de vista Austriaco la utilidad marginal jamás puede ser ni constante ni creciente para ningún bien económico. Desde el punto de vista neoclásico es posible hacer una "función" de utilidad constante o creciente, en todo caso esto acerca a los "Nuevos" austriacos al mainstream y los aleja de los austriacos. Mises (1949: 401) refutó esa idea para el dinero y Rothbard (1963: 311-15) también.

3) Llegamos así al tercer error:
"Asimismo, el tercer error de Mises es haber desestimado la Doctrina de las Letras Reales de Adam Smith como “inflacionaria”. Al hacerlo, ignoró de nuevo a Menger que en su ensayo “Geld”, sugirió que un completo sistema de pagos requeriría de la utilización de una cámara de compensación de letras reales de corto plazo (máximo 91 días). Menger las consideró como “muy benéficas para la economía”."
Aquí Barba tiene razón en que Mises rechazó la doctrina de las letras reales como inflacionaria. ¿Por qué lo hizo? ¡Porque de verdad lo es! (ver acá, acá, acá y acá)

Y como inflacionaria que es, puede provocar ciclos expandiendo el crédito sin respaldo de ahorro real. Hayek mostró como la doctrina fue una de las principales causas de la Gran Depresión (White, 2012: 98: "Policy based on the real bills doctrine was, for Hayek, not just a minor error. It was a principal source of the great Depression the world was experiencing." y Hayek, 1929: 96-98 de la edición 2008).

El free banker Richard Timberlake ha demostrado también que el abandono del (verdadero) Patron Oro y su reemplazo con la Doctrina de las Letras Reales (Real Bills Doctrine) por parte de la FED, contribuyó al cataclismo de la Gran Depresión (Timberlake, 2007: “After Strong’s death, with real bills central bankers in charge, the Great Contraction devastated both the monetary and the economic systems... The gold standard did not succeed; neither did it fail. The issue is not even moot, because the gold standard was not functional. What failed was the theory—the real bills doctrine—that U.S. central bankers used in its place to guide monetary policy into the monetary disequilibrium that never ended.”).

El rechazo por parte de la Escuela Austriaca a la doctrina de las Letras Reales está bien justificado.  Vale la pena ver este video de Huerta de Soto desde el minuto 5:45 hasta el 22:53 donde no solo muestra lo inflacionaria que es la "Teoría de la Liquidez" y como puede causar ciclos, sino que además "ataca" muy sutilmente a Fekete.



Bibliografía  

Bagus, Philipp (2009), "The Quality of Money". Journal: The Quarterly Journal of Austrian Economics. Vo1. 12, No. 4, 22-45.

Hayek, Friedrich von (1929), "Monetary Theory and the Trade Cycle". Se encuentra en Salerno, Joseph T. (2008) Prices and Production and Other Works. Mises Institute. Auburn, Alabama. 2008. 
 
Hayek, Friedrich von (1976), Denationalisation of Money -The Argument Refined. Institute of Economic Affairs. 1990.

Hazlitt, Henry (1946), Economics in One Lesson. Mises Institute. Auburn, Alabama. 2008.

Hazlitt, Henry (1960), What You Should Know About Inflation. Van Nostrand Co. Inc. 1960, 1965.

Hülsmann, Jörg Guido (1996), "Free Banking and the Free Bankers" Journal: The Review of Austrian Economics. Vol. 9, No. 1, 3-53.

Klein, Peter G. (2010) The Capitalist and the Entrepreneur: Essays on Organizations and Markets. Mises Institute. Auburn, Alabama. 

Menger, Carl (1871) Principles of Economics. Mises Institute. Auburn, Alabama. 2007.

Mises, Ludwig von (1949), Human Action. The Scholar's Edition. Mises Institute. Auburn, Alabama. 1998.
   
Rothbard, Murray N. (1963) Man, Economy, and State, with Power and Market. Mises Institute. Auburn, Alabama. 2004.
  
Salerno, Joseph T. (1993) "Mises and Hayek Dehomogenized" Journal: The Review of Austrian Economics. Vo1. 6, No. 2, 113-46.

Timberlake, Richard H. Jr. (2007) "Gold Standards and the Real Bills Doctrine in U.S.  Monetary Policy". Journal: The Independent Review. Vol. 11, No. 3, 325–354.

White, Lawrence H. (2012) The Clash of Economic Ideas: The Great Policy Debates and Experiments of the Last Hundred Years. Cambridge University Press.