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domingo, 23 de noviembre de 2014

Stalin NO fue necesario para el desarrollo de Rusia


"Stalin habrá sido lo que quieras, pero industrializó la URSS". Este es un argumento muy típico de muchos socialistas. Incluso quienes reconocen y condenan los brutales crímenes y el genocidio de Stalin, ceden ante la idea que básicamente dice: "Sin Stalin, Rusia con los zares habría seguido siendo un país agrícola atrasado". El corolario de ello es: "Sin la industrialización, la URSS no podría haber tenido la industria pesada que necesitó para derrotar a Hitler". Es decir, a pesar de ser un genocida, a pesar de ser un dictador; el título de "modernizador" de Stalin pesa bastante todavía para muchos.

Los economistas Anton Cheremukhin, Mikhail Golosov, Sergei Guriev y Aleh Tsyvinski se proponen, en este fantástico paper, analizar esas afirmaciones. Imitando lo que hicieron Cole y Ohanian con la Gran Depresión y también Chari, Kehoe y McGrattan; usan un modelo de crecimiento neoclásico de dos sectores. Para mostrar que unas determinadas políticas pueden ser reflejadas en un conjunto de distorsiones (wedges, en ingles. Lo traduzco como "patrón" en el gráfico para no marear a los no expertos) en un modelo. El cual, por cierto, se usa ampliamente en la literatura científica para analizar la industrialización y cambio estructural en otros contextos. Este es la primer aplicación al caso soviético. Así que los autores no están inventando nada extraño, esto es análisis convencional y probado. Siempre debemos tomar en cuenta que los economistas no toman en cuenta el costo que implicó el terror y el genocidio de Stalin. Es decir, aún asumiendo que Stalin no hubiera sido un genocida y un dictador sanguinario; los resultados de sus políticas, veremos, fueron pésimas incluso en los escenarios más favorable para él

En 1928 el líder soviético Iósiv Stalin abandona la NEP implementada por Lenin y comienza con sus famosos Planes Quinquenales para "industrializar" la URSS. El mito, que la izquierda extiende hasta hoy, es que esto fue fundamental para que la Unión Soviética dejara de ser un país agrícola atrasado y se convirtiera en una potencia industrial. De haber continuado con los zares, se dice, Rusia seguiría siendo un país agrícola en 1940.

Los autores usan el modelo para simular: 

a) Que habría pasado si la economía rusa no hubiera tenido la revolución y seguía con la tendencia de los zares de 1885-1913, extrapolándola hasta 1940. No se toma en cuenta los efectos de la I Guerra Mundial porque los datos de productividad por sector y trabajo no muestran signos de caída significativa en la productividad total de los factores en 1914-17. Además, los autores simulan una caída exógena importante en el stock de capital en 1918 para ver los efectos de la I Guerra Mundial. Su simulación muestra que la economía hubiera vuelto a la tendencia de pre-guerra en 1928. Por lo tanto, acá no sirven argumentos del tipo "ellos no consideran el hecho de hubo una guerra mundial", porque sí lo hacen.

b) Que habría pasado si la economía rusa no hubiera tenido la revolución y seguía con la tendencia de los zares de 1885-1913, extrapolándola luego de 1940. Ello se hace en ausencia de la II Guerra Mundial.

c) Que habría pasado si la industrialización de Stalin hubiera seguido sin que ocurra la II Guerra Mundial, con los niveles de capital y patrones de fines de los años 30s y siendo tan generosos como para suponer que la productividad total de factores crece como antes de 1913.

d) Que habría pasado si Rusia seguía con la NEP. Bajo  dos supuestos de productividad total de factores. Uno correspondiente al periodo de los zares (0,5 %) y otro a Japón (2 %).

e) Que habría pasado si Rusia no tenía la revolución y crecía tomando como patrón a Japón. Al igual que Rusia, Japón llevó a cabo reformas económicas importantes en la segunda mitad del siglo XIX y además tenían aproximadamente el mismo nivel y tasas de crecimiento de PBI per cápita previo a la I Guerra Mundial. Además, muchos patrones se comportan similar en ambos países. Por lo tanto, la comparación está muy justificada.

Los resultados son contundentes: 

1) En el largo plazo, la generación de 1928 bajo Stalin perdió 1 % de bienestar (con respecto a los zares) para siempre. Si naciste en la generación de 1928 en la URSS y eras consumidor (una persona normal), tu nivel de vida (el consumo, descontando efectos poblacionales) mientras viviste fue 1 % menor bajo Stalin que si hubieras nacido bajo los zares. 

2) A corto plazo, en el periodo de planes quinquenales 1928-1940, sufrieron una caída brutal de consumo y bienestar de 24,1 %

3) Solo la generación que nació en 1940 obtuvo beneficios de 16,5 % de largo plazo (beneficios sobrevalorados porque no se tienen en cuenta los efectos de la II Guerra Mundial). Las predicciones de largo plazo post-1940 son muy sensibles a los supuestos de que no ocurrió la II Guerra Mundial y demás cosas del punto c)

En otras palabras, según el modelo, Stalin provocó un costo de corto plazo enorme (24.1 %) y unos beneficios de largo moderados (16,5 % de bienestar solo para los que nacieron luego de 1940 y bajo supuestos muy bondadosos). El resultado económico es muy negativo. Además, toda una generación de nacidos en 1928 tuvo que vivir con Stalin un 1 % peor que con los zares durante toda su vida.

Fuente: Cheremukhin, Golosov, Guriev y Tsyvinski (2013)
La situación empeora mucho más cuando se simula como hubiera sido Rusia sin revolución y usando Japón como referencia de crecimiento. La generación de 1928 en una URSS con Stalin perdía 31 % de bienestar que si nacían en Rusia en el mismo periodo sin revolución, suponiendo un patrón de crecimiento japones. La generación de 1940 perdía 22,7 %. Y, durante los planes quinquenales de Stalin en 1928-40, perdieron un brutal 41,3 % del bienestar que pudieron disfrutar con los zares y un crecimiento como el de Japón.

Y el otro contrafactual, sobre como hubiera evolucionado la URSS con la NEP si hubiera continuado luego de 1928; nos da, en el peor escenario usando crecimiento de productividad zarista (0,5 %), prácticamente lo mismo que Stalin. Y en el mejor, con crecimiento de productividad japones (2 %), un aumento significativo con respecto al dictador. Es decir, que con Stalin la generación de 1928 pierde 20,1 % de bienestar y la de 1940 un 27,7 % que con la NEP con crecimiento de productividad japones

Fuente: Cheremukhin, Golosov, Guriev y Tsyvinski (2013)
Sin embargo, no seamos ingenuos. A pesar de que Stalin fue absolutamente innecesario en la historia de Rusia y de la humanidad; luego de la revolución de 1917 no habríamos ganado nada si no hubiera existido o si alguien lo hubiera matado tempranamente. Sin Stalin, habría habido otro nombre como dictador. El socialismo (y sus parientes cercanos, el nacional socialismo y fascismo) tiene tendencia al asesinato en masa a la larga (a veces, a corto plazo también). Lenin y Trotsky ya habían demostrado que podían matar a millones con sus medidas. Por lo tanto, que el último gobernara luego de la muerte del primero en lugar de Stalin difícilmente habría evitado un genocidio.

No podemos retroceder el tiempo, pero sí podemos hacer este tipo de ejercicios contrafácticos rigurosos. Por lo tanto, queda demostrado de una vez por todas que no ha habido nada rescatable del experimento estalinista, nada en absoluto. Rusia se pudo desarrollar sin los planes quinquenales de Stalin, los cuales representaron una pérdida aún en los escenarios más favorables. El último bastión de defensa de los que pretendían sacar "algo positivo" de su dictadura, aún reconociendo sus crímenes, ha quedado en ruinas. Tan en ruinas como el propio imperio soviético y tan en ruinas como la absurda ideología que lo motivó.

viernes, 5 de julio de 2013

"Muera el Capitalismo!"

Ver acá


Alguien me preguntó una vez si en alguna ocasión en la historia se había intentado llevar a cabo el socialismo al 100% sin delirios planificadores quinquenales stalinistas o cosas así. Yo respondí que sí, que solo duró poco más de 3 años y que creó el Apocalipsis. Es el único momento en la historia en que se trató de imponer el socialismo "puro" en una población.

"El camino al infierno está lleno de buenas intenciones" 

Sabia es esa popular frase. Muchas veces la gente termina creando el peor de los resultados realizando acciones que persiguen fines totalmente buenos y bienintencionados. La razón básica para ello es el desconocimiento de la Ley más ignorada de todas: La Ley de las Consecuencias No Deseadas.  Esta ley dice que las acciones de la gente (en especial las del gobierno que involucran usar la fuerza física o amenaza de la misma) siempre y en todo lugar tienen consecuencias imprevistas o no anticipadas.

En 1917 luego de numerosas derrotas militares en la I Guerra Mundial, el zar Nicolas II de Rusia que tenía menos carisma que Santo Biasatti, incapaz de inspirar a sus hombres en el frente de batalla y sin poder contener la revolución de octubre, fue muerto. Los revolucionarios estaban listos para ejecutar su plan que supuestamente terminaría con la explotación de los trabajadores, las injusticias, las desigualdades, la pobreza, etc. Como es usual, las intenciones son las más nobles y generosas, muy poca gente se animaría a objetarlas. A todas estas medidas y al periodo en que se ejecutaron, desde finales de 1917 hasta principios de 1921, la historia la ha llamado "Comunismo de Guerra".

Prácticamente de la noche a la mañana y de una sola vez toda la Civilización fue declarada ilegal, como describe Richman (1981):
“De un solo golpe el mercado fue declarado ilegal. El intercambio entre privados, contratar trabajadores, alquilar la tierra, y toda empresa y propiedad privada fueron abolidas, al menos en teoría, y sujetas a castigo estatal. La propiedad fue confiscada a las clases altas. Empresas y fábricas fueron nacionalizadas. Los stocks excedentes producidos por los campesinos fueron expropiados por el gobierno para apoyar a las fuerzas bolcheviques en la guerra civil y a los trabajadores en otros pueblos. Los trabajadores fueron reclutados y organizados militarmente. Los bienes de consumo eran racionados a precios artificialmente bajos y luego a ningún precio. Como era de esperar, se hicieron acuerdos para un tratamiento especial a aquellos con poder e influencia.”
También es importante ver el excelente tratamiento del tema de Boettke (1990) donde incluso hay un listado por fecha de todos los decretos expropiatorios. Habiendo nacionalizado casi toda la industria no existían precios para calcular racionalmente la producción ni incentivos para llevarla a cabo. Como resultado la industria se despedazó. Sin producción industrial, los trabajadores industriales en las ciudades no tenían casi nada para ofrecer a los campesinos a cambio de comida.

Al mismo tiempo a los campesinos se les expropiaba cualquier excedente de producción más allá de lo necesario para alimentar a su familia. Al igual que antes, sin cálculo ni incentivos para producir, los campesinos no producían comida adicional. Como no lo hacían, el gobierno les confiscaba todos los stocks que les quedaran desincentivando aún más la producción. La consecuencia de ello era doble: en el corto plazo los campesinos escondían y no ofrecían a nadie cualquier excedente que tuvieran, y por otro en el largo plazo no sembraban más tierra de la necesaria para sus familias. Con lo cual la producción lejos de aumentar, se redujo al mínimo. Los campesinos dejaron de producir para otros como hacian en el mercado y empezaron a producir solo para ellos.
 
Una sorprendente característica de la Ley de las Consecuencias no Deseadas es que se obtiene exactamente lo contrario del objetivo “bienintencionado” que se pretendía. En el mercado la gente tiene una herramienta de cálculo (precios) e incentivos para producir para otros. De esa manera se relacionan con otros y forman de a poco, intercambio tras intercambio, una sociedad. Cuando se la obliga por la fuerza a producir para el “bien común” solo se logra que produzcan lo mínimo para ellos solos, se lo guarden a escondidas y se aíslen de los demás con sus familias, destruyendo la sociedad. Lo graciosamente irónico del asunto es que este tipo de comportamientos “egoístas” son exactamente los que describen los socialistas como "característica del mercado".


Veremos ahora los resultados de ese "maravilloso" plan. Y al mismo tiempo demostraremos que Homero tenía razón...


Reparemos en cómo estaban las cosas bajo el mandato de los "demoniacos" zares y luego de los "buenos" Bolcheviques. Lejos de defender a los dictadores zaristas estoy, pero los socialistas dicen que la vida era horrible entonces y luego todo gracias a ellos cambio para mejor. 1913 fue el último año pacífico de dominación zarista. Advertencia: La siguiente gráfica no es apta para cardiacos...

Nove (1969)

La destrucción es increíble (miren la cara de Batman!). Todo el país se contrajo de manera brutal. El fracaso absoluto del socialismo total fue tan grande que el propio Lenin, solo 3 años después de implantado, tuvo que desandar su camino e intentar meter algo de iniciativa privada. Este cambio de política se llamó "Nueva Política Económica" (NEP). Noten que el gráfico de arriba llega hasta 1921. Hay que recordar que la NEP empezó en marzo de 1921 y gracias a la flexibilización que impulsó, todas las actividades se estaban empezando a recuperar. Con lo cual 1921 no es necesariamente el fondo del desastre leninista.


Sangjoon (2010) en base a  Podkolzin (1968). La escala está en millones de rublos

Muchos dirán "Eh pero hubo una guerra mundial en medio de 1913 y 1921 donde Rusia peleó, sabias?" Es verdad que hay que tener en cuenta que Rusia había peleado en la I Guerra Mundial y que eso afectó su capacidad productiva, pero absolutamente nadie (ni siquiera los marxistas) puede negar que lo que siguió la hundió mucho más aún. Pues veamos...

Sangjoon (2010) en base a  Podkolzin (1968)
 
Cliff (1978)

Cliff (1978)

Cliff (1978)

Sinceramente creo que no necesito explicar nada de los gráficos de arriba, todos hablan por sí mismos. Cualquier acotación mía está de más, la caída de todas las actividades importantes año tras año, del número de trabajadores, el consumo de capital, etc. Es verdad que la guerra mundial afectó la capacidad de producción rusa (nadie nunca ha negado eso), pero es obvio que lo que siguió despues fue muchisimo peor y sin ninguna mínima señal de recuperación post-conflicto bélico. La destrucción total está más que evidenciada.

Malle (1985)

La inflación y la destrucción de la moneda fueron sorprendentes, al punto que se tuvo que volver al trueque, desorganizando y aislando aún más a las personas. Muchos todavía discuten si hubo o no un plan deliberado de terminar con el dinero o simplemente se abandonó por la propia contracción de la economía. Sin embargo las palabras de Lenin en febrero de 1919 son muy claras al respecto (traducción mía): 
"El R.C.P se esforzará en introducir lo más rápidamente posible las medidas más radicales para pavimentar el camino hacia la abolición del dinero. Primero y principalmente para reemplazarlo por libretas de ahorro bancarias, cheques, pagares a corto plazo que permitan a los portadores recibir bienes de almacenes públicos, y así sucesivamente; de forma tal de hacer que el dinero sea depositado compulsivamente en los bancos., etc."
Claramente los revolucionarios tenían la intención de crear una economía sin el "explotador" dinero.

Malle (1985)

Malle (1985)

La socialización se llevó a cabo de forma tal que muchas empresas no quedaron solo en manos del estado, también de los trabajadores. Sin embargo eso no cambió el resultado catastrófico debido a que, a las ya dificultosas condiciones de imposibilidad de cálculo racional e incentivos, se añadieron las dificultades adicionales de la gestión de los empleados. No es que las empresas gestionadas por sus trabajadores vayan a fracasar siempre. En una economía de mercado nada impide que surjan voluntariamente. Sin embargo su número siempre ha sido extremadamente pequeño por más que se las ha incentivado.

Malle (1985)

Observen el cuadro de arriba hecho por Malle (1985), es chico pero dice mucho del enorme retroceso social. El aislacionismo provocado por la desintegración de la división del trabajo hizo que se utilizaran en masa las técnicas tradicionales y se recurriera a recursos locales únicamente. La industria pequeña se "desarrolló" mucho más (es decir, cayó menos en términos relativos) que la industria a gran escala. La producción se concentró en industrias pequeñas y la de gran escala se desplomó. La retrogradación social y la vuelta a la producción ineficiente a pequeña escala eran la moneda común.

Según Trotsky:
“El colapso de las fuerzas productivas sobrepasó cualquier cosa que la historia hubiera visto nunca. El país y su gobierno estaban al borde mismo del abismo.”
Observen la siguiente curiosidad. El fracaso socialista está en un increíble contraste con el éxito capitalista reconocido por el propio Marx! Mientras la revolución hizo colapsar completamente las fuerzas productivas en solo 3 años, el capitalismo las creo como jamás en la historia:
“En el siglo corto que lleva de existencia como clase soberana, la burguesía ha creado energías productivas mucho más grandiosas y colosales que todas las pasadas generaciones juntas.”
Genocidio por Hambruna 

El cataclismo anterior no podía terminar bien. Como consecuencia de la desarticulación social provocada por la prohibición del sistema de precios, ocurrió la Gran Hambruna de 1921 que mató, escuchen bien esto, SEIS MILLONES de personas.

Como en toda buena “sociedad igualitaria”, cuando ocurren los desastres, nunca pagan todos por igual. En los casos de hambruna no mueren de hambre los altos oficiales bolcheviques de la revolución, solo pierde la vida la gente común. Un irónico resabio de “desigualdad” metido en los paraísos igualitarios de los que dicen estar del lado del “pueblo” tomando las medidas igualitarias para hambrearlo.

Robert Conquest (1986) dice que en 1918-1920 murieron 9 millones de personas (sin contar 2 millones de muertos en la I Guerra Mundial y 1 millón de refugiados): 2 millones debido al tifus, disentería y cólera (aunque dentro de los 2 millones se incluyen muchos muertos por la hambruna de 1921), 1 millón por la guerra civil (que es un número muy alto, posiblemente fue menos) y 6 millones por la hambruna. Aún en el mejor de los casos, murieron 6 millones de personas gracias al intento de imponer el sueño marxista de la “no-explotación” en la tierra.

Excusas del Fracaso

La destrucción de la primera guerra y la emergencia. La guerra civil lanzada por los imperialistas y contrarrevolucionarios. 

Ante el evidente fracaso (las cifras no pueden ser negadas ni siquiera por los propios socialistas), hay que encontrar alguna excusa para justificar porque el “sistema” no funcionó. A nadie le gusta admitir que todo en lo que cree llevó a un país enorme y lleno de recursos naturales al caos económico y a un genocidio de los peores de la historia. Con lo cual la última escapatoria del socialista, por más letrado que sea, es que circunstancias exógenos hicieron que el intento socialista sea un fracaso. Cuales circunstancias exógenas? Los malvados capitalistas resistiéndose, la destrucción de la guerra, las medidas de emergencia tomadas por la guerra civil y la revolución que no tuvieron en cuenta en los programas previos a 1918, etc.

Lamentablemente para ellos, Paul Craig Roberts (1970 y 1971) y Thomas Remington (1984) refutaron esta deliberada mala interpretación de la historia. Como explica Raico (1979), el comunismo de guerra no era simplemente “improvisación” que fracasó por el desastre rodante de esos tiempos. No hubo improvisación porque se tomaron los pasos para deliberadamente acabar con el mercado, la producción de bienes para el beneficio, los precios y el dinero. De eso se trataba el socialismo! Acabar con “las injusticias del sistema capitalista donde unos pocos capitalistas monopolistas poseían la propiedad de los medios de producción y los trabajadores no tenían opción mas que trabajar para ellos y bla, bla, bla.” Tanto Lenin como Trotsky impusieron el programa tan ansiado de terminar con la propiedad, no hubo improvisación alguna. Aún si el plan al inicio era comenzar el camino para llegar al socialismo total, es evidente que era una intención totalmente consiente.

Cuan deliberado era el objetivo de llegar al comunismo total? Veamos lo que decía Trotsky en 1936 recordando ese periodo cuando se topó con la cosa que los socialistas odian tanto, eso llamado realidad:
"La vida económica se subordinó por completo a las necesidades del frente… Hay que reconocer, sin embargo, que sus intenciones primitivas fueron más amplias. El Gobierno de los soviets intentó y trató de obtener de la reglamentación una economía dirigida, tanto en el terreno del consumo como en el de la producción. En otras palabras, pensó en pasar poco a poco, sin modificación, del sistema de comunismo de guerra, al verdadero comunismo… Pero el conflicto se señalaba cada vez más entre la realidad y el programa del comunismo de guerra: la producción no cesaba de bajar y esto no se debía solamente a las consecuencias funestas de las hostilidades, sino también a la desaparición del estímulo del interés individual entre los productores."
Para Trotsky, intentar acabar con el sistema de precios, expropiar a gente de sus cosas y creer que seguirían produciendo como antes luego de eso, etc. era toparse en conflicto con la realidad. No es de extrañar una afirmación tan "ingenua" viniendo de alguien que en su vida estuvo metido en algo que tenga que ver con la dirección de la producción o empresa y solo fue un revolucionario intelectual toda su vida. Querer cambiar algo que se desconoce totalmente debe ser realmente frustrante.

Y Lenin también confiesa en 1922 lo intencional de las medidas mientras trata de justificar los nuevos cambios de la NEP:
[E]ntonces era una idea muy vaga todavía; pero en 1921, después de haber superado la etapa más importante de la guerra civil, y de haberla superado victoriosamente, nos enfrentamos con una gran crisis política interna…. Fue la primera vez, y confío en que será la última en la historia de la Rusia Soviética, que grandes masas de campesinos estaban contra nosotros, no de modo consciente, sino instintivo, por su estado de ánimo. ¿A qué se debía esta situación tan original y, claro es, tan desagradable para nosotros? La causa consistía en que habíamos avanzado demasiado en nuestra ofensiva económica, en que no nos habíamos asegurado una base suficiente, en que las masas sentían lo que nosotros aún no supimos entonces formular de manera consciente, pero que muy pronto, unas semanas después, reconocimos: que el paso directo a formas puramente socialistas, a la distribución puramente socialista, era superior a las fuerzas que teníamos y que si no estábamos en condiciones de replegarnos, para limitarnos a tareas más fáciles, nos amenazaría la bancarrota. La crisis comenzó, a mi parecer, en febrero de 1921. Ya en la primavera del mismo año decidimos unánimemente - en esta cuestión no he observado grandes discrepancias entre nosotros- pasar a la nueva política económica.
Queda entonces demostrado que las medidas no eran "improvisadas de emergencia" u "obligadas por las circunstancias fuera de nuestro control". Sino que eran medidas deliberadamente tomadas para llevar a cabo el "sueño" socialista. Usar la excusa de la improvisación para justificar el desastre, es negar la realidad.

 Comunismo, pero de guerra eh! 

El mal término “comunismo de guerra” se acuñó luego del periodo 1918-1920. Durante el tiempo en que se implementaron las reformas, se las llamaba simplemente comunismo. Con posterioridad al desastre le agregaron el “de guerra” para poder justificar su fracaso. Pero claramente era un programa socialista, no “de emergencia”. Solo luego de fracasado el plan, los justificadores (algunos se hacen llamar “historiadores”) decidieron llamar al periodo “comunismo de guerra” para enfatizar que no era comunismo “puro”, sino enmarcado en una “guerra” (civil) que sirva de excusa del poco éxito de las medidas. Esa fue la forma de racionalizar a posteriori el fracaso. Como bien explica Richard Pipes (traducción mía):
"La noción de que el Comunismo de Guerra fue “dictado” por las circunstancias viola los registros históricos, como demuestra la propia etimología del término. El primer uso oficial del término “Comunismo de Guerra” viene de la primavera de 1921, es decir, al momento en que las políticas así etiquetadas estaban siendo abandonadas a favor de la más liberal Nueva Política Económica. Fue entonces cuando las autoridades comunistas, para poder justificar su repentino giro de 180 grados, decidieron culpar de los desastres del pasado inmediato a circunstancias más allá de su control."
Acaso Lenin veía a su revolución tomando medidas de emergencia por la guerra civil? Claro que no! Para Lenin, Rusia era una sociedad socialista. Acá está él mismo en 1919:
"El trabajo está mancomunado en Rusia a la manera comunista por cuanto, primero, está abolida la propiedad privada sobre los medios de producción y, segundo, porque el Poder proletario del Estado organiza en escala nacional la gran producción en las tierras y empresas estatales, distribuye la mano de obra entre las diferentes ramas de la economía y entre las empresas, distribuye entre los trabajadores inmensas cantidades de artículos de consumo pertenecientes al Estado."
Claramente no está hablando de “medidas de emergencia condicionadas por las circunstancias”, sino del establecimiento consiente del socialismo en Rusia. Hasta tiene el descaro de decir que están teniendo un “mejoramiento” a pesar de la guerra civil:
"Estas cifras revelan claramente un lento pero constante mejoramiento en el sentido de la victoria del comunismo sobre el capitalismo. Se obtiene este mejoramiento a pesar de las inauditas dificultades motivadas por la guerra civil, que los capitalistas rusos y extranjeros organizan poniendo en tensión todas las fuerzas de las potencias más poderosas del mundo."
Es evidente que: 1) Lenin decía que el comunismo estaba triunfando a pesar de la guerra civil. Con lo cual culparla del posterior fracaso es absurdo. 2) Si el mejoramiento era una “victoria del comunismo sobre el capitalismo”, por que tuvo que dar marcha atrás luego con la NEP? Si era un éxito, por que cambiar todo luego?

Incluso los que son, según dicen todos, marxistas leídos e inteligentes recurren a esta falacia para tratar de salvar su desastroso sistema. Solo pueden justificar el desastre basándose en que la burguesía "hizo mucho daño" sin siquiera pensar en si lo que hicieron los revolucionarios no traería consecuencias indeseadas. 

La guerra civil no era algo inesperado para los bolcheviques, sino la esperada respuesta de la “burguesía”. De hecho por eso era una dictadura del proletariado! Esta vez era la dictadura de "la mayoría sobre la minoría", había que obligarlos por la fuerza. Si viene a robarte tu casa un grupo de matones, es muy probable que te defendas, por lo que te someterán por la fuerza. El objetivo (de implementar el socialismo) jamás cambió, pero el cómo hacerlo, las medidas, provocaron el enfrentamiento civil. Nadie puede negar que el surgimiento de la guerra civil coincidió con la intensificación y sistematización de la nacionalización de las industrias, y con el intervencionismo extremo.

Por lo tanto aun asumiendo que el socialismo fracasó "debido a" la guerra civil. No se puede decir que sin ella el mismo hubiera triunfado, pues fueron las propias medidas orientadas a crear el socialismo las que causaron la guerra.

El periodo 1918-1921 fue un intento intencional y calculado de medidas para, de inmediato, llevar a cabo el sueño del socialismo marxista "científico".

Conclusión

Dos cosas deben quedar totalmente claras.

1) Eliminar los derechos de propiedad, el mercado, los precios y el dinero siempre provocará el caos social, desintegración de la división del trabajo y de la sociedad, la vuelta al aislacionismo en la finca familiar, conflictos entre la población, consumo a gran escala de capital y un genocidio masivo en cualquier sociedad donde se implemente. Algo que Ludwig von Mises había demostrado en 1920

Tengan mucho cuidado con los ignorantes que hablan bonito y culpan al mercado de todos los males, y que dicen que "hay solución sin el mercado", porque ustedes mismos podrían ser las victimas mortales de su plan.

2) Los "grandes líderes" Lenin y Trotsky no tuvieron el más mínimo reparo en realizar políticas orientadas hacia el socialismo que provocaron primero una cruenta (y esperada) guerra civil con 1 millón de muertos y segundo una hambruna, de las formas mas tortuosas y crueles de morir, que mató a 6 millones de inocentes. Lo irónico es que hay muchisimos intelectuales marxistas suficientemente deshonestos como para separar a estos dos personajes del genocida de Stalin, como si ellos no hubieran matado a nadie. Tratan a los dos primeros como inocentes intelectuales revolucionarios y a Stalin como un bruto burócrata asesino. La realidad, sin embargo, es que la diferencia entre ellos es solo de número de muertos.  

Ya es hora de que llamemos a la gente por lo que es y decir que Lenin y Trotsky fueron genocidas de la misma calaña de Stalin.