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domingo, 12 de abril de 2015

Las ramas de la Escuela Austriaca

Lachmann, Hayek, Block y Rothbard. Fuente.

Ok, este es uno de esos posts muy difíciles, que levantan controversia y que siempre están abiertos al mejoramieto. 

La visión popular de la Escuela Austriaca de Economía, difundida en los últimos años a través de Internet pero que previamente ya existía, pone a muchos de sus principales exponentes como si dijeran y pensaran básicamente lo mismo. Por ejemplo, Mises y Hayek se suelen ver como sinónimos a la hora de explicar la teoría del ciclo económico o la crítica sobre la posibilidad de cálculo económico en una economía socialista. En otras palabras, cuando se habla popularmente sobre la Escuela Austriaca, Mises y Hayek son "homogeneizados" en numerosos temas junto con los demás miembros. Pero cuando se estudia la Escuela más allá de lo popular y los memes, se observa que hay ramas claramente dispares.

Siguiendo a Salerno (1993; 1999), Rothbard (1992), Block (1988; 1999), Klein y Foss (2009) y Hülsmann (2000); debemos distinguir al menos tres ramas principales dentro de la Escuela Austriaca (lo que no descarta que hayan otras menos conocidas). Tan diferenciadas entre sí que uno, a la larga, debe optar por una u otra:

1) La rama Böhm Bawerk-Mises-Rothbard.

2) La rama Wieser-Hayek-Kirzner.

3) La rama (Hayek)-Shackle-Lachmann.

Para simplificar podemos dar un nombre genérico a cada rama. Siendo la 1) la rama "Praxeológica", mientras la 2) es la rama del "Orden espontáneo" y finalmente la 3) sería la rama "Ultra-subjetivista". El siguiente cuadro (descargar la imagen para ver mejor) resume algunas de sus características en diferentes temas:


Ramas de la Escuela Austriaca
Algunas aclaraciones

- Coordinación: No se debe confundir la coordinación de precios (price coordination) de la rama praxeológica con la coordinación de planes (plan coordination) del ala del orden espontáneo (Salerno, 1991; Rothbard, 1992). El paper clásico de Joseph Salerno (1991) es absolutamente fundamental en esta diferenciación. Mientras que la coordinación de planes de Hayek es una construcción de equilibrio destinada a reemplazar la que usan los neoclásicos (basada en la constancia de los datos), la coordinación de precios es la característica de los precios que se ven en el mundo real (los del estado normal de reposo o plain state of rest) (Salerno, 1991). La coordinación de planes no se puede dar hasta el momento en que se alcanza el equilibrio final. Aun asumiendo que los factores que mantienen a la economía en movimiento dejan de cambiar y se congelan, la aparición del equilibrio demoraría un cierto tiempo (analítico, no el calendario) durante el cual la coordinación de planes no ocurriría todavía. Solo una vez alcanzado el estado final, todos los planes estarían necesariamente coordinados; mientras ese momento no llegue no lo estarán. La coordinación de planes solo aparece en el irrealizable e irreal mundo del equilibrio final. Hay que tener en cuenta que Hayek siempre estuvo influido por el análisis del equilibrio (Salerno, 2002b). En contraste, la coordinación de precios es un fenómeno completamente real que ocurre día a día en el mercado. No es una construcción de equilibrio final imaginaria, como sí lo es la coordinación de planes, sino una descripción abstracta (en el sentido de que no se refiere a los detalles de color de pelo, peso, religión, etc. de los agentes, sino es un análisis general sin caer en supuestos irreales) de la realidad. Por otro lado, la coordinación en el mundo del subjetivismo radical es más complicada y no está asegurada. Dado que las expectativas y la forma de interpretar el futuro son muy diferentes según cada persona al planear sus acciones, no hay un proceso de mercado que tienda coordinar los planes de diferentes personas. El impulso a coordinar está presente pero, en su esfuerzo por coordinar, los agentes perturban las expectativas de los otros y descoordinan sus planes. El mercado no coordina expectativas como coordina conocimiento. El surgimiento espontáneo de orden es solo un fenómeno de azar, no una propiedad del sistema económico (Barry, 1982). 

- Evolución Social: El término "racionalismo social" es un poco traicionero a simple vista, así que lo primero que hay que aclarar de entrada es que no debe entenderse como una forma de planificación central. Para Mises, así como para los partidarios del ala praxeológica de la Escuela Austriaca, la sociedad es un orden racional, no un orden espontáneo. Las acciones deliberadas de las personas dentro de la división del trabajo solo son posibles con la facultad intelectual para concebir números cardinales y manipularlos en operaciones aritméticas (Salerno, 1990a). Es decir, la función del sistema de precios no es facilitar "el uso del conocimiento en la sociedad" (concepto hayekiano) sino hacer posible "el uso del cálculo en la sociedad" (Salerno, 1990a). La sociedad, por ende, es un fenómeno profundamente racional, producto de la capacidad de calcular (racionalmente) con números cardinales. El problema de la sociedad es, primero y principalmente, calcular el resultado de una acción deliberada dentro de la división social del trabajo. La única manera de, y la única herramienta para, poder calcular, son los precios monetarios (Salerno, 1990a). El problema social es de cálculo económico monetario. Los precios monetarios no solo permiten a la gente utilizar el "conocimiento de particulares circunstancias de tiempo y lugar" (concepto hayekiano) para incrementar la eficiencia con la cual se producen bienes y servicios en la sociedad; sino que fundamentalmente los precios monetarios permiten que la producción en sociedad pueda existir en primer lugar (Salerno, 1990a). El argumento misesiano es previo y más fundamental e importante que el hayekiano. En resumen, hay diferencias entre concebir la sociedad como un "orden espontáneo" (rama de Hayek) o como un "orden racional" (rama de Mises). Mientras tanto, los ultra-subjetivistas ven la sociedad como algo caleidoscópico en un desequilibrio permanente, intercalando momentos de orden con repentinas desintegraciones y cascadas en dirección a un nuevo patrón (Garrison, 1987).

- Cálculo Económico: Esta es, junto con la parte de regímenes monetarios y temas relacionados al dinero, la parte más polémica entre las ramas mostradas. La moderna interpretación sobre el problema del cálculo económico en el socialismo que surgió en los años 30s, llevó a una división entre los seguidores de Mises y Hayek. A tal punto, que el ala praxeológica lanzó lo que se llamó la deshomogeneización a través de un paper clásico de Joseph Salerno (1993). Es decir, demostrar que el argumento del conocimiento disperso de Hayek es diferente, e incluso mucho más débil, que el argumento de cálculo monetario original de Mises. Es la batalla de conocimiento versus cálculo económico. La deshomogeneizacion establece, básicamente, que Mises es diferente de Hayek; que no son "homogéneos". Suele pensarse que la batalla para deshomogeneizar a Mises y Hayek fue lanzado por el bando praxeológico (Salerno, 1990a; 1990b; 1993; 1994; 1996b; 1999; Hoppe, 1989; 1996; Hülsmann, 1997; Herbener, 1991; 1996; Rothbard, 1991; Mises, 1938; Kinsella, 1999) para dividir la Escuela Austriaca. Pero no es así. El debate comienza debido a, y como respuesta a, un artículo de Israel Kirzner (1988). En la conclusión, Kirzner llama a un nuevo round en el debate y eso fue lo que obtuvo. El iniciador de "el debate sobre el debate del cálculo económico" dentro de la Escuela Austriaca fue Kirzner, no Salerno. El argumento de Mises simplemente establece que en una economía industrial, caracterizada por una compleja división del trabajo y bienes de capital heterogéneos; el poder darse cuenta del uso más valioso de los recursos requiere necesariamente un cálculo económico objetivo usando precios monetarios de mercado (Salerno, 1996a). Incluso asumiendo que el planificador socialista dispusiera de todo el conocimiento de los datos de la economía, sobre la tecnología, un ejército de ingenieros le dicen todo, conoce las valoraciones exactas de los consumidores o impone la suyas propias, está informado perfectamente de la calidad y cantidad de trabajadores y de todos los bienes de capital que hay, etc.; aun así no podría realizar cálculo económico alguno. Solo son datos cualitativos, no puede obtener ratios de intercambio cuantitativos de ellos (Salerno, 1996a). Es decir, aun asumiendo que, por algún milagro sobrehumano, se resuelve el problema hayekiano y el planificador tiene todo el conocimiento disperso de la sociedad; el problema fundamental del cálculo económico misesiano sigue intacto. En última instancia, el análisis de Salerno y otros reveló las diferencias sobre la teoría de los precios entre Mises y Hayek. La deshomogeneización, en el fondo, trataba de mucho más que solo el cálculo económico. Era una nueva interpretación sobre la microeconomía austriaca en general y del estudio de los precios en particular.

- Régimen monetario y defensa: Déjenme aclarar algo que, en general, se suele dar por hecho: la defensa del coeficiente de reserva de 100 % no es solo una defensa basada en el derecho o la ética. La defensa del 100 % puede estar basada en el derecho/legalidad o la ética (Block y Davidson, 2011; Hülsmann, 2003), o puede estar basada puramente en argumentos económicos (Salerno; Hülsmann, 1996). De hecho, muchos defensores del 100 % como Joseph Salerno se basan solo en análisis económico para criticar la reserva fraccionaria. El que vaya a haber contratos voluntarios de reserva fraccionaria o no en un mercado completamente libre o el que la reserva fraccionaria sea un fraude o no, no es el punto. Incluso Huerta de Soto (1998a; 1998b: 525-55), uno de los representantes más claros de la defensa jurídica y ética del 100 %, pone los argumentos económicos primero y luego los legales en su crítica a la reserva fraccionaria. El tema central, para la defensa económica del 100 %, es si los bancos con reserva fraccionaria serían viables en un sistema económico completamente libre. En última instancia, como señala Salerno, ni siquiera es un debate de "reserva fraccionaria versus 100 % de reserva". El debate verdadero es sobre si la creación de medios fiduciarios, fraudulentos o no, causan el ciclo económico. El hecho de que la reserva fraccionaria es inherentemente inflacionaria, inherentemente inestable y que causa el ciclo económico es una conclusión de la Economía; no de la Ética o el Derecho. El principal problema del lado del orden espontáneo de la banca libre con reserva fraccionaria es que su análisis es peligrosamente cercano a la macroeconomía keynesiana y monetarista (Huerta de Soto, 1998b: 527-47). De hecho, en un debate entre Guido Hülsmann (del ala praxeología favorable al 100 % de reserva) y George Selgin, Larry White y Jeffrey Hummel (en el ala del orden espontaneo defensores de la reserva fraccionaria); este último, en una confesión destacable, aclara que la versión de los partidarios de la reserva fraccionaria y la teoría del equilibrio monetario es una "amalgama austriaca-keynesiana-monetarista". La confesión de Hummel permite confirmar las conclusiones de Huerta de Soto (1998b: 527, 536) para quien "Los modernos teóricos de la escuela de banca libre con reserva fraccionaria han desarrollado un análisis económico… utilizando elementos típicos del análisis de la Escuela Monetarista y de la Escuela Keynesiana…" y también "No es de extrañar, por tanto, que los modernos teóricos de la escuela de banca libre… se refugien en un análisis exclusivamente macroeconómico (monetarista o keynesiano, según los casos)…". Por otro lado, Hummel también confiesa que la posición praxeológica a favor del 100 % de Rothbard difiere radicalmente del análisis keynesiano y monetarista.

- Resurrección de la Escuela Austriaca: Observen que las diferentes ramas de la Escuela Austriaca ni siquiera están de acuerdo en cuándo y cómo se produce la resurrección de la Escuela luego de 30 años de dominio keynesiano a partir de la Segunda Guerra Mundial. La versión más difundida, de hecho para muchos es la única que existe, es la del lado del orden espontáneo. Según la misma, la resurrección del interés por la economía austriaca ocurre en junio de 1974, gracias a la primera conferencia oficial de la historia de la Escuela Austriaca en South Royalton, Vermont. En ella participaron los representantes principales: Israel Kirzner, Ludwig Lachmann y Murray Rothbard. Hasta Milton Friedman, quien justo vivía por ahí, asistió un día a la conferencia. Un par de meses luego, Friedrich von Hayek es premiado con el Nobel de Economía. Ambos sucesos precipitaron el resurgimiento de la Escuela a nivel académico y general. Sin embargo, de acuerdo con el paradigma misesiano, la resurrección no se debe a lo que ocurre luego de la reunión de Vermont de 1974, sino a lo ocurrió previamente. Gracias a que los principales libros de Rothbard (1962; 1963a y 1963b), uno de los mayores avances de la Escuela en los años 60s, inspiraron a muchos jóvenes a redescubrir la Escuela Austriaca; la reunión de Vermont fue el éxito fue. Es decir, ¿De dónde salieron los jóvenes asistentes a la conferencia de Vermont? (Salerno, 1996a; 2002a; esta conferencia). Básicamente, debido a que Rothbard, junto con Mises, mantuvieron mínimamente viva la tradición durante su época de mayor oscuridad; los jóvenes que fueron a la reunión de Vermont sabían los que era la Escuela Austriaca en primer lugar.

- Para no hacer este post excesivamente largo (ya lo es bastante), dejo de lado otras diferencias importantes como por ejemplo la diferencia entre el empresario puro y alerta (alertness) de la rama del orden espontáneo (Hayek, Kirzner y Huerta de Soto son buenos ejemplos de ella) contra el empresario-capitalista que juzga (judgment) la incertidumbre del futuro del lado praxeológico (Knight, Mises, Salerno y Klein). Acá y acá tienen unos excelentes resúmenes de las diferencias. También en Klein y Foss (2009).

- Noten que el caso de Huerta de Soto es especial. A pesar de ser un claro miembro del ala praxeología de la Escuela Austriaca, en temas de evolución social, calculo económico y empresarialidad, él es un hayekiano-kirzneriano. Hay otros autores del cuadro que también pueden estar en ramas diferentes al mismo tiempo. Solo tomé el caso de Huerta de Soto porque es uno de los más evidentes.

- Si quieren saber cual es la posición del creador, editor y único autor de este blog, estoy firmemente en la rama praxeológica de Böhm-Bawerk, Mises y Rothbard.

Otras Ramas

Las anteriores son las tres ramas principales. Veamos ahora, brevemente, las demás:

4) La "Nueva Escuela Austriaca" (New Austrian School)Básicamente sus partidarios, y su creador, parten desde Menger, y únicamente Menger. Como él mismo confiesa, su único fundador es el húngaro matemático Antal Fekete. La principal y más polémica característica de la misma es su defensa e impulso de la doctrina de las letras reales (la versión de Adam Smith) y su insistencia de que ello sigue el "espíritu de Menger". En busca de una analogía, se puede decir que la moderna "Nueva Escuela Austriaca" es a la Escuela Austriaca lo que el moderno "Monetarismo de Mercado" es al Monetarismo: una división cuyo desarrollo y popularidad es de hace relativamente pocos años, principalmente originada de un solo o pocos autores y sus seguidores a través de publicaciones diversas (aunque sin un tratado definitivo sistematizado). Fekete sería el Scott Sumner de la Escuela Austriaca (siempre en el contexto de la comparación, no en términos de doctrinas monetarias). Así como el "apuntar al PBI nominal" (NGDP targeting) no es la única contribución de los Monetaristas de Mercado pero sí la principal por la cual son identificados; la doctrina de las letras reales (de Adam Smith) no es la exclusiva aportación de la Nueva Escuela Austriaca, pero se la reconoce principalmente por ello. La razón por la cual no la incluí en el cuadro es porque es muy reciente y poco reconocida (al menos por ahora. Aunque es cierto que las entrevistas a Fekete son frecuentes en los medios). Sí es conocida particularmente en el mundo de habla española gracias a su mejor y más brillante divulgador: Juan Ramón Rallo. En contraste, las tres visiones ya presentadas están bien delimitadas y conocidas desde, al menos, 1974 en la reunión de Vermont. Y, de hecho, sus claras diferencias continúan incluso hasta hoy, por ejemplo, con los enfrentamientos entre Peter Klein e Israel Kirzner o Joseph Salerno y George Selgin (por ejemplo acá, acá y acá). Hasta donde sé, ninguno de los grandes teóricos monetarios pertenecientes a la Escuela Austriaca posteriores a Menger alguna vez aceptó la doctrina de las letras reales (la versión de Adam Smith) que proponen. De hecho, los economistas monetarios más importantes como Mises, Hayek (White, 2012: 98), Machlup (1931: 170-201, 265-66; 1966: 261-63), Rothbard (1995: 181-84, 201, 470), Salerno, Hülsmann (1996) o Huerta de Soto; la rechazan. Incluyendo también, en el ala del orden espontáneo, a Selgin (1989). Dowd y White la rechazan, pero reconocen una cierta proximidad (Hülsmann, 1996). Debido a que los miembros de la rama radical subjetiva han escrito poco de teoría monetaria pura, no sé cual es su opinión de la doctrina de las letras reales. Pero es presumible que no la acepten, dado que dentro de la "Nueva Escuela Austriaca" no se observan autores estrictamente ultra-subjetivistas. Es decir, todo el cuerpo de estudiosos monetarios que forma lo que conocemos como Escuela Austriaca, aun con las tres divisiones presentadas, no expresó simpatía por la doctrina de las letras reales.

5) Los Geo-Austriacos: Una especie de síntesis entre la economía de la Escuela Austriaca y las doctrinas de Henry George (georgismo). Por supuesto, al menos el ala praxeológica, ha demostrado su profundo rechazo a las muchas falacias del sistema georgista.

6) Los Clásicos-Austriacos: Principalmente representados por George Reisman y su monumental obra (Reisman, 1996), pretenden tomar muchos más elementos de la Escuela Clásica de los (sanos) que ya incorpora la Escuela Austriaca. Varios de los que, en general, se consideran como incorrectos. Es una síntesis de la Escuela Clásica y la Austriaca.

7) Los Post-Austriacos: Partidarios de la rama Shackle-Lachmann ultra-subjetiva que finalmente expresan abiertamente y sin pudor su familiaridad con la rama más extrema del keynesianismo: los Post keynesianos. Es una síntesis de la Escuela Post keynesiana y la (radical subjetivista) Austriaca. En este nivel de subjetivismo radical, Mises y Rothbard son mala palabra.

8) La "Economía Social de Mercado": Una de las variantes menos austriacas. Solo incluida en esta lista porque algunos de sus miembros, como Wilhelm Röpke o Ludwig Erhard, fueron en algún momento influidos por Mises o Hayek. La variante más intervencionista (junto con los Post-Austriacos) y, por ende, menos austriaca que tiene alguna mínima relación con la Escuela. Es una síntesis entre economía de mercado con intervencionismo estatal de corte "social". Una "tercera posición" que, en esencia, nada se diferencia del intervencionismo normal. Una rama ideal para los candidatos políticos que dicen ser liberales, pues permite hablar de mercado libre pero siempre dando un toque "social" que impida que lo etiqueten como un defensor del "capitalismo salvaje". Enormemente criticada por Mises que la veía simplemente como otra forma de intervencionismo, esta rama es un absurdo completo que, afortunadamente, tiene pocos seguidores.



 







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domingo, 9 de septiembre de 2012

Falacias de M'hija la dotora


La Doctora Ana Lucia Grondona escribió hace un año una nota en Pagina/12 en relación con la reunión de la Mont Pelerin Society. Sin embargo, y sin querer defender a los participantes de dicha reunión, al leerla noté una gran cantidad de errores. Me voy a circunscribir solo a los referidos a Ludwig von Mises, sin embargo en toda la nota hay muchos mas que requerirán posteriores análisis.

En el inicio de la nota habla sobre el acontecimiento de Mises en Argentina y dice:

Las conferencias de Von Mises fueron difundidas y reseñadas ampliamente por el periódico La Prensa. Estas crónicas insistían en el papel que el neoliberalísimo otorgaba al crecimiento de la “inflación” en la economía local, supuestamente causada por la protección social del trabajo y el intervencionismo estatal, obstáculos para el crecimiento económico. Estos beneficios artificiales resultaban distorsivos y debían erradicarse en favor de un marco legal que permitiera una libre competencia de fuerzas naturalmente desiguales.” (las cursivas son mías)

Ahora bien, si uno realmente lee la conferencia que Mises dio sobre inflación notará que el jamás dijo que la inflación esta “supuestamente causada por la protección social del trabajo”:

“cuando un gobierno incrementa la cantidad de papel moneda, el resultado es que el poder de compra de la unidad de moneda comienza a caer, y los precios a subir. Esto es denominado inflación.” (Las cursivas son mías) [1]

Lo que esta diciendo es que la inflación es causada por aumentar la cantidad de dinero, sin absolutamente ninguna alusión a la “protección social del trabajo”, ni acá ni en ninguna de las conferencias.

No solo en todas las 6 lecturas no dice lo que ella supone que dijo, sino que incluso en un momento él supone lo que ella falazmente quiere hacer creer a los lectores que el atribuía como causa de la suba de precios. Es decir, ¿Que pasa cuando se incrementan los salarios por vía coactiva estatal o sindical?

“Los sindicatos establecen salarios y luego hacen una huelga para ponerlos en práctica en la misma manera en que el gobierno puede decretar un nivel de salario mínimo. No discutiré ahora la cuestión de los sindicatos, lo haré después. Sólo deseo dejar establecido que es la política de los sindicatos incrementar los salarios a niveles por encima de los niveles que tendrían en un mercado libre, sin trabas. Como resultado, una parte considerable de la potencial fuerza laboral puede ser empleada solamente por gente o industrias que estén dispuestas a sufrir pérdidas. Y, dado que los negocios no pueden mantenerse sufriendo pérdidas, cierran sus puertas y los empleados se convierten en desempleados. El establecer niveles de salarios por arriba del nivel que tendrían en un mercado libre y sin trabas resulta siempre en el desempleo de una parte considerable de la potencial fuerza laboral.” (Las cursivas son mías) [2]

En otras palabras, la suba de salarios o de la “la protección social del trabajo” (que equivalga a encarecer el empleo) por encima del nivel que se determina en el mercado en esas circunstancias causa desocupación, no inflación. Los sindicatos, afortunadamente, no tienen la máquina de imprimir que tiene el gobierno. Asique no pueden provocar inflación, solo dejaran una cantidad de gente en la calle subiendo los salarios, eso queda muy claro en la explicación.

De hecho si se lee la conferencia en la parte de cómo se desarrolla el proceso inflacionario, se sabría que muchos salarios aumentan porque se aumentó la cantidad de dinero, la suba general de precios es consecuencia de haber incrementado el circulante, no a causa de subir salarios. De hecho uno de los puntos centrales es que en esa época (y también ahora) muchos abogaban por la inflación para combatir el desempleo.

Su ignorancia es notoria dado que Mises y sus seguidores combatieron siempre el mito de la “Inflación de Costos y Salarios”, y no hace falta ir sus textos mas complejos para corroborarlo, sino leer por ejemplo las lecturas sobre inflación y dinero que dio en los 60’s.  

And the government elaborates “guidelines” for those who do not wish to be in wrong with the government. Then, it adds that this is due to “inflationary pressures.” They have invented many other terms also which I cannot remember, such silly terms, to describe this situation—“cost-push inflation,” “inflationary pressures,” and the like. Nobody knows what an “inflationary pressure” is; it has never been defined. What is clear is what inflation is.” [3]

Irónicamente ese mito fue construido por los (posiblemente mucho mejor ponderados por la autora) keynesianos e intervencionistas para exorcizar al gobierno de su responsabilidad inflacionaria, aumentando el dinero/crédito, y culpar a los sindicatos.

Volviendo a la nota además dice:

Pocos días después de la visita de Von Mises y de su repercusión en La Prensa asumía como ministro de Economía uno de sus admiradores confesos, Alvaro Alsogaray…”

Eso no es verdad. Acá hay una confesión de admiración por parte del político:

“Nosotros defendemos una Teoría que se llama Economía Social de Mercado. Cuyo líder mas conocido en el mundo, que salvo a la civilización Occidental, que salvo a Alemania, se llama Ludwig Erhard.”   


En todo caso Alsogaray “confesó” admirar a Ludwig Erhard (no a Ludwig von Mises) y su “Economía Social de Mercado”

Las medidas que “salvaron a Alemania y a la Civilización Occidental” fueron puestas en práctica el domingo 20 de Junio de 1948. ¿Por qué un domingo? Porque ese era el día de descanso de los militares y autoridades que habían ocupado Alemania luego de la Segunda Guerra Mundial y que se oponían totalmente a liberalizar la economía (asesorados por el keynesiano J. K. Galbraith, ¿Cuándo no?), mientras estuvieran en sus casas de fin de semana no se opondrían. De hecho Erhard (que era el director de la administración económica de las fuerzas ocupantes Británico-Estadounidenses) tomo la decisión sin consultarlos en nada. Las medidas simplemente abolían los controles de precios, eliminaban el (curso forzoso del) antiguo Marco (Reichsmark) y se insertaba el nuevo (Deutsche Mark) que duraría hasta el Euro. Desde entonces comenzó a regir en Alemania la Economía Social de Mercado.

¿Estaba Mises de acuerdo con la “Economía Social de Mercado”? Categóricamente no. Posiblemente él hubiera estado de acuerdo con la liberalización que se impulso al principio y que era absolutamente necesaria, pero no con la filosofía intervencionista que vendría luego.

The interventionist doctrinaires repeat again and again that they do not plan the abolition of private ownership of the means of production, of entrepreneurial activities, and of market exchange. Also the supporters of the most recent variety of interventionism, the German soziale Marktwirtschaft [Economía Social de Mercado], stress that they consider the market economy to be the best possible and most desirable system of society’s economic organization, and that they are opposed to the government omnipotence of socialism. But, of course, all these advocates of a middle-of-the-road policy emphasize with the same vigor that they reject Manchesterism and laissez-faire liberalism. It is necessary, they say, that the state interfere with the market phenomena whenever and wherever the “free play of the economic forces” results in conditions that appear as “socially” undesirable If it is in the jurisdiction of the government to decide whether or not definite conditions of the economy justify its intervention, no sphere of operation is left to the market. Then it is no longer the consumers who ultimately determine what should be produced, in what quantity, of what quality, by whom, where, and how—but it is the government... That means the market is free as long as it does precisely what the government wants it to do.” [4]

Esta es la opinión de Mises en la edición revisada de 1963 de su mayor libro Human Action. En la edición de 1949 esto no aparece debido, obviamente, a que las medidas se acababan de implementar en Alemania en 1948 por Erhard. Además Mises todavía no conocía a Erhard lo suficiente. [5]

Claramente Mises no estaba de acuerdo con la “Economía Social de Mercado” de Erhard. Alsogaray si lo estaba. Con lo cual es absurdo decir que Alsogaray era admirador de Mises, cuando claramente no lo era, y si de Ludwig Erhard. Posiblemente (seguramente) haya tomado algunas ideas de Mises y estaba muy de acuerdo con el, sin embargo no he visto una “confesión de admiración” que lo pruebe.

La facilidad con la que pueden ser reconocidos estos errores demuestra que, según mi humilde opinión, la Doctora ha sido deshonesta intelectualmente. Por no decir que directamente les mintió a sus lectores. Simplemente escribió lo que ella supuso que diría un autor que ella califica como “neoliberal” sobre un tema en cuestión, y lo puso en boca de Mises.

Su Tesis de Doctorado también tiene enormes errores sobre este tema, que cualquier investigación no sesgada por el prejuicio revelaría, sin embargo su análisis quedara para otra ocasión.

Leer esta nota me hizo siempre acordar las sabias palabras de Discépolo: "¡Qué falta de respetoqué atropello a la razón! ¡Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón..."