miércoles, 2 de abril de 2014

El Mito de que Bajar Salarios Agrava la Crisis


Esta falacia, es una de las más repetidas en todos lados. En sus muchas formas, dice básicamente que si el mercado provoca una baja de (la tasa de) salarios, ello no podrá reducir el desempleo ni reactivar la economía. Pues destruirá el poder adquisitivo de los trabajadores dejando sin demanda a las industrias, deteniendo el incentivo a invertir, afectando al consumo y por ende a los que dan empleo. Metiendo a la economía en una caída imparable. Hasta organismos internacionales conocidos como la OIT (financiada con impuestos a los trabajadores, claro) se ven en la necesidad de repetir esta falacia.

Aun cuando el caso histórico de la recesión de 1920-22 demostró que ante una caída drástica de precios, los salarios cayeron (Gallaway y Vedder, 1987) lo necesario y permitieron que, a diferencia de los 30s, el empleo se restaure y que la economía se empiece a recuperar en solo 9 meses sin ninguna crisis de confianza; les mostraré 10 razones por las cuales es falso que una baja de salarios, provocada por el mercado no intervenido, agravaría una crisis y el desempleo en lugar de mitigarlos. 

1) Alcance limitado y arbitrario: La argumentación, en primer lugar, no puede ser llevada a sus últimas consecuencias, tiene un alcance limitado fijado arbitrariamente. Algunos dicen que en una recesión hay que mantener (no dejar caer) los salarios aun si los demás precios caen. El problema es que de esta manera es cierto que los salarios nominales se mantienen, pero los salarios reales crecen. Si esta suba o mantenimiento del "poder de compra" ayuda a mantener el empleo, ¿Por qué no pedir un drástico aumento de los salarios monetarios? ¿Por qué no se pide un salario mínimo 10, 100 o 1000 veces superior al actual? Esta muy, pero muy claro que nadie pediría tal cosa pues eso, lejos de mantener o aumentar el empleo, paralizaría gran parte de la industria y provocaría un desempleo atroz (Rothbard, 1963: 45). El argumento no puede ser llevado a sus últimas conclusiones lógicas y debe ser detenido en un arbitrario y poco científico punto que cambiará dependiendo a quien se le pregunte. Pero hay más arbitrariedad. Dicen que no podemos bajar salarios porque ese es el ingreso de los trabajadores, y si lo bajamos no solo somos "malvados seres despreciables", sino que además estamos reduciendo su "poder de compra" deshaciendo la justificación para más inversión metiendo a la economía en una espiral descendente. El problema con ese argumento es que, lo que tiene de cierto, es perfectamente aplicable a absolutamente todos los demás precios y costos. El costo monetario de todos es el ingreso de alguien más. El precio del acero es el costo del fabricante de autos, pero también (multiplicándolo por el tonelaje) es el ingreso del productor de acero. El precio de la harina es el costo del panadero, pero (multiplicándolo por el tonelaje o kilos) es el ingreso del harinero. Vemos que solo eligiendo arbitrariamente a un grupo particular, los trabajadores, este argumento parece funcionar. Pero no hay absolutamente ninguna razón para no haber elegido a cualquier otro grupo particular (harineros o productores de acero), su poder adquisitivo se reduce al bajar sus precios de exactamente la misma manera en que se reduce el de los trabajadores al reducir su precio (salario) (Hazlitt, 1959: 269). No hay nada científico en este argumento, solo la elección arbitraria de algunos autores que no tiene más validez que la elección arbitraria de otros. 

2) Confusión entre tasa de salario e ingreso total por salario: Pero además se confunde dos cosas muy importantes: Tasa de salario con ingreso total por salarios (Hutt, 1954; Hazlitt, 1959: 267-69; Rothbard, 1963: 45-6; Friedman, 1966). El hecho que la tasa de salario caiga, no significa necesariamente que el ingreso total caiga. Todo dependerá de la sensibilidad ("elasticidad") de "La" demanda de trabajo. Si la tasa salario cae en un cierto porcentaje y la cantidad de trabajadores empleados aumenta en un porcentaje mayor (demanda "elástica"), entonces el ingreso total aumentará y viceversa. Supongamos un salario de $10 al cual se emplean 50 personas, el ingreso total es $500 ($10 multiplicado por 50 personas). Ahora supongamos que el salario baja a $9 (el salario bajó un 10%) y que ello hace que ahora se contraten 60 personas (la cantidad de contratados subió un 20%). Entonces el ingreso total aumentará de $500 a $540 ($9 multiplicado por 60) porque la demanda es "elástica": Una baja de 10% de salario, provocó un aumento de mayor porcentaje (20%) de cantidad de empleados. Pero cambiemos un poco la situación. Si al caer el salario de $10 a $9 (baja 10%) la cantidad de empleados sube de 50 hasta 52 (aumentó solo 4%), entonces el ingreso total caerá de $500 a $468, es decir una demanda "inelástica" (una baja de 10% de salario provocó un aumento de menor porcentaje: 4% de cantidad de empleados). En absoluto se puede argumentar que una baja de salarios necesariamente disminuirá el ingreso total. Si el precio del acero, de la harina o los salarios están muy elevados en relación con otros precios o en relación con la oferta y la demanda, un aumento de los mismos salarios o precios no podrá llevar a un aumento del ingreso total de los trabajadores, de los productores de acero o de los harineros. Sino más bien lo reducirá vía desempleo o baja de ventas (Hazlitt, 1959: 269).  De hecho en un mercado no intervenido por el Estado ni por sindicatos privilegiados, los salarios que tengan que caer, caerán hasta un nivel que absorba a todos los desempleados (involuntarios) (Rothbard, 1963: 46). Por lo tanto es evidente que el caso de la demanda "elástica" de empleo será la regla. No hay ninguna razón para asumir que el ingreso total por salarios disminuiría. 

3) Confusión entre gasto total y consumo: Aun asumiendo que olvidamos la ridiculez del punto 1) y que en el 2) se cumple que la demanda de trabajo es inelástica; el argumento no funciona. Pues confunde consumo con gasto total de la economía. Una caída de tasas de salarios y una caída de ingreso total por salarios no disminuye necesariamente el gasto total de la economía. Las empresas, al gastar menos en factor trabajo, tendrán más fondos disponibles para comprar bienes de capital (Simpson, 2010). La baja de salarios implica una baja de costos y ello hace que muchos proyectos de inversión que antes no se emprendían, porque los salarios no permitían un margen de rentabilidad deseado, ahora sean rentables. Con la baja de salarios habrá menos gasto en consumo pero también habrá más gasto productivo, la economía se volverá más orientada a la producción y menos orientada al consumo.  Habrá un cambio de composición del gasto, pero no una caída del nivel de gasto. 

4) El error de enfocarse solo en el consumo: Pero aun el punto 3), que de por sí terminaría de refutar el mito analizado, se queda corto pues supone que el gasto de las empresas es similar al consumo. Sin embargo esto no es así. El gasto en consumo es mucho menor de lo que se cree. Los defensores de mantener los salarios por encima de lo que el mercado determinaría no solo confunden consumo y gasto total, sino que, a veces, solo se enfocan en el consumo. Supongamos que el consumo cae porque la demanda de trabajo es inelástica y ello provoca una caída de ingresos totales por salarios, ¿Es eso un problema? ¿La economía e ingreso total caerán? Claro que no. ¿Por qué? Porque el gasto en consumo, correctamente medido como lo hace Skousen (2010), representa apenas el 30% del gasto total en bienes y servicios de la economía. Las cifras comunes de PBI solo tienen en cuenta el valor del gasto en los bienes y servicios finales en un período, el consumo está muy exagerado, no toman en cuenta el enorme gasto en las etapas intermedias (60% de la economía). Es decir que el PBI no mide el gasto de todos los bienes y servicios de la economía, solo mide el gasto en los bienes finales. Sin entrar a ver si es un error incluir o no el gasto en etapas intermedias en el PBI ("doble contabilización"), el hecho indudable es que es gasto. Y es tan válido como el gasto en bienes de consumo, valga la redundancia. Si el consumo (30% de la economía) cae como consecuencia de que la baja de salarios disminuyó el ingreso total de los asalariados, hay otra parte (el gasto de las empresas) muchísimo mayor (60%) de la economía cuyo gasto puede aumentar para compensar esa caída. Cualquier porcentaje de caída de consumo requerirá un porcentaje mucho de menor de aumento de gasto de las empresas para compensar. Por lo tanto se confirma que si caen las tasas de salarios, el ingreso total por salarios y el consumo y, como consecuencia de ello, las empresas tienen más fondos disponibles para comprar bienes de capital; simplemente ocurrirá un cambio de proporción de gasto: Se gastará más en bienes de capital y menos en consumo. Es un cambio relativo de gasto (más en bienes de capital, menos en consumo), pero el nivel o gasto total no tiene por qué disminuir por la baja de salarios y costos (Simpson, 2010). 

5) Aumento del decaído ímpetu para invertir: En el medio de una recesión o depresión, la baja de salarios hará que las empresas gasten más. Una de las principales razones por las que los empresarios no invierten en una recesión es porque esperan que los costos caigan relativamente a los ingresos que esperan recibir. La baja de salarios induce el ímpetu necesario para que los empresarios vuelvan a gastar. Por lo tanto la salida de la depresión es ayudada por la baja de salarios porque produce a) baja de costos y b) induce a aumentar el gasto de las empresas. Cuando los salarios bajan hasta su nuevo nivel de "equilibrio" (que corresponde a la menor cantidad de dinero y mayor demanda del mismo que ocurren como resultado de la expansión inflacionaria anterior), inversiones previas que no eran rentables y esperaban la necesaria baja de salarios y costos, son llevadas a cabo. Los activos adquiridos a costos artificialmente altos durante el boom pueden, gracias a la baja de salarios, usarse ahora y ser competitivos con las actuales inversiones de bajo costo (Reisman, 1996: 884). Y como consecuencia del empuje al gasto empresario provocado por la baja de salarios, los ingresos totales por salario también aumentarán. Como la baja de salarios hace que bajen los costos y además las empresas gasten más, al contratarse cada vez más empleados el ingreso total por salarios crecerá (recordar que hay razones para pensar que, cuando hay desempleo, la contratación de personal será más que proporcional a la caída de salarios). 

6) Los beneficios no caerán: El mejoramiento de la rentabilidad de los negocios será mayor mientras menor sea la porción de gasto productivo en salarios, es decir que la rentabilidad crecerá mientras menor sea el gasto total en salarios. La razón es que los salarios aparecen muy rápido como costos que se deducen de los ingresos por ventas, mientras que los mismos en las maquinarias no lo hacen tan rápidamente. Es decir, cuando tenemos una empresa que no tiene bienes de capital duradero (a más de un año por ejemplo) los beneficios netos a fin de año son simplemente: ingresos menos gastos. Como explica Rallo, cuando la empresa compra bienes de capital que duran más de un año, supongamos que dura 5 años, ese costo de ese bien de capital la empresa lo podría afrontar en el primer año. Pero como la empresa lo usará por 5 años, lo más lógico es repartir ese costo entre 5 ejercicios (de un año). De ahí viene la amortización.  El gasto en bienes de capital durable no se debe reponer en cada periodo (mientras que ese mismo gasto en salarios sí), sino solo una parte en cada uno durante su vida útil. Si se gasta $1 millón en planta y equipamiento duradero en lugar de gastarlo en salarios, los beneficios aumentarían mucho. Esto se debe a que las ventas totales de todos los negocios permanecerían iguales (la demanda de bienes de capital aumentaría por $1 millón mientras que la demanda por bienes de consumo de los asalariados caería en esa cantidad), pero como el costo de amortización (depreciación) es un porcentaje del millón gastado en comparación a si ese millón se hubiera gastado en salarios, los beneficios en la economía tenderán a crecer. Por lo tanto aun si no creciera el ingreso total en salarios y el gasto en consumo, los beneficios de los negocios crecerían. Las menores ventas de los vendedores de bienes de consumo serían compensadas con las mayores ventas de los bienes de capital (las ventas totales permanecerían igual) mientras los costos deducidos de los ingresos por ventas caerán, por lo que los beneficios totales crecerán (Reisman, 1996: 883-84). 

7) La Falacia de quitar el contexto: Pero supongamos que ignoramos el hecho que los beneficios no caen (punto 6)) y compramos el argumento de los anti-mercado laboral libre. Toda esta rebaja de salarios y costos, y mayor gasto en inversión, ¿No llevaría a una baja de la "eficacia marginal del capital" debida a los menores precios de los bienes de consumo que se ofrecen en mayor cantidad, los mayores costos por demandar más bienes de capital y la ley de los rendimientos decrecientes? El contexto que estamos discutiendo es: ¿Puede una baja de tasas de salarios y precios lograr alcanzar el "pleno empleo" (que todos los que desean trabajar encuentren trabajo) o no? Este contexto implica lógicamente menores costos unitarios de producción, esto es evidente pues eso es precisamente lo que logran las rebajas de salarios ya sea directamente y/o a través de menores precios de los materiales, maquinarias y bienes de capital. Caída precios y costos significa baja de precios de lo que los empresarios producen (incluidos los bienes de capital), los empresarios pueden invertir en más bienes de capital porque los precios son menores y sus costos también. Ello provoca un movimiento a lo largo de la curva de demanda de los bienes de capital, la cantidad demandada de bienes de capital aumenta. Los keynesianos en general confunden este movimiento a lo largo de la curva de demanda con un movimiento de la demanda, es decir, confunden un cambio en la cantidad demandada con un cambio de la demanda entera. Una mayor demanda de bienes de capital sí llevaría a mayores precios (la demanda de bienes de capital se traslada a la derecha), pero lo que ocurre en el contexto analizado es que menores salarios llevan a menores costos unitarios y precios de los bienes de capital y de esa manera a mayor cantidad demandada (movimiento a lo largo de la curva de demanda). Es decir que el discutir una mayor demanda de bienes de capital que llevaría a mayores precios es contradictorio con y evade el contexto que estamos discutiendo: Una baja de salarios y precios que aumenta la cantidad demandada de bienes de capital. Los empresarios pueden aguantar recibir menores precios por su producción aumentada con los adicionales bienes de capital debido a los menores costos (salarios y precios de los bienes de capital más bajos), y de hecho esos menores precios para los productos son consecuencia de la baja de costos y mayor oferta. Con lo cual las ganancias no caerán ni desaparecerán. Todo ello es un aumento de la oferta (la curva de oferta se mueve a la derecha), no un cambio de la demanda (ya sea de los bienes de capital o de los bienes en general). Recuerden que el contexto que es analizado acá es: baja de salarios y precios. Ello inevitablemente lleva a una baja de precios de los bienes, incluidos los bienes de capital. En lugar de eso, los keynesianos hablan de un aumento de la demanda de bienes de capital, que es un contexto diferente y contradictorio al que está siendo analizado. Porque un aumento de la demanda de bienes de capital implica un contexto opuesto (suba de precios de bienes de capital que es posible cuando los costos están constantes o subiendo, pero no bajando) al estudiado cuando analizamos si una rebaja de salarios funciona o no (Reisman, 1996: 879-81). 

8) Los salarios bajan aun si caen los precios: Una objeción posible a todo esto es la que popularizo Keynes. Aun si asumiéramos que los trabajadores desempleados están dispuestos a trabajar por un salario (nominal) menor y que los ya empleados también aceptan la rebaja a riesgo de quedar sin empleo, al reducirse los costos (salarios) los empresarios trasladarían esas rebajas a los precios, los cuales bajarían. Si los salarios nominales bajan un 10 %, entonces con esa rebaja de costos los precios caerían 10 %. Por lo tanto todo el aumento de beneficios por la rebaja de salarios los empresarios la perderían en el menor ingreso por ventas debido a que bajaron los precios de los bienes. Asi que los salarios reales (los salarios bajaron 10 % y los precios 10 %) seguirían altos y los trabajadores desempleados. Como demuestra Murphy (2011), este análisis tiene serios problemas: a) Los salarios son gran parte del gasto e ingreso, pero no lo son todo. En Estados Unidos los salarios como porcentaje del ingreso nacional ha variado entre el 60 % y el 52 % desde la Segunda Guerra Mundial. Siguiendo con el ejemplo, significa que si los salarios nominales caen un 10%, los precios bajarán solo un 5 o 6 %. Por lo tanto los salarios reales caerían y el empleo se restauraría pues se contratarían más trabajadores. b) Pero ¿Cuál es el mecanismo por el cual la baja de costos lleva a una baja de precios de los bienes? Supongamos que, por el desempleo masivo, los salarios bajan. Sin bajar los precios, los empresarios están obteniendo más beneficios, entonces ¿Qué los induciría a disminuirlos? El incentivo obvio es que desean capturar una mayor parte del mercado. Quieren vender más cantidad de bienes, ampliar sus clientes para ganar más. Sin embargo no pueden producir más sin antes contratar a más trabajadores, no pueden aumentar la producción con la fuerza laboral antigua. Deben necesariamente contratar más empleados para tener más producción. Luego de bajar el precio, el empresario tendrá menos beneficio por unidad, pero mayor beneficio total (al vender más cantidad). Otras empresas harán lo mismo hasta llegar a una situación de "equilibrio", si todo lo demás no cambia. En el nuevo escenario es cierto que los salarios bajaron y que los precios bajaron, pero también aumentó el empleo: Para producir la mayor cantidad de bien que hizo bajar su precio, se necesitó más mano de obra que antes. c) Algún keynesiano podría decir que como los trabajadores son los clientes de la empresa, al bajarles el sueldo se está bajando la demanda del producto. Por lo que las empresas reducirían sus precios no para vender más cantidad y aumentar sus clientes, sino para evitar perder los antiguos. Pero eso es cometer el error a), es decir, suponer que todos los clientes son los trabajadores. Sin embargo vimos que los trabajadores de post-guerra son el 50 o 60 % del ingreso total. Asique aun suponiendo que es cierto que su demanda caería, también es cierto que i) la demanda no caería uno a uno con los salarios y ii) sería compensada con la demanda de otros grupos que verían subir su ingreso inicialmente. Si los accionistas que tienen mayores beneficios por la baja de salarios compraran lo que los trabajadores dejan de comprar, la demanda no caería. Por supuesto muy probablemente compren cosas diferentes (yates, mansiones, bienes de capital), pero eso solo haría que esas industrias se expandan y las de los bienes que proveían a los trabajadores se contraigan. Sin afectar el nivel de actividad, solo su composición.*

9) Salarios libres no significa que caigan todos: Nadie ha pedido, ni estoy pidiendo, una baja de salarios uniforme y "en bloque" de todos los salarios. Ese es un strawman que hasta economistas premios Nobel usan para defender su argumento de que no se debe permitir la libertad en el mercado de trabajo. El salario promedio del mercado de trabajo no indica para nada la intersección de alguna demanda u oferta agregada de todo el trabajo. ¿Cómo saber exactamente cuales salarios deben bajar, subir o mantenerse en cada situación? Solo el mercado, la interacción entre empleados y empleadores, puede determinarlo en cada caso. Algunos salarios caerán durante una mala situación y bajarán en diferentes proporciones a diferentes momentos, otros podrían mantenerse y otros hasta aumentar. Lo que se reclama es que los salarios sean determinados libremente, sin intervención privilegiada coactiva a empresarios o trabajadores. Lo que se necesita son salarios libres, no salarios bajos. No debe extrañar que los keynesianos usan esta falacia de la baja uniforme contra los liberales desde siempre (Hutt, 1954). E irónicamente es lo que Keynes tenía en mente, según algunos: Una baja uniforme y violenta de salarios reales vía inflación o devaluación manteniendo salarios nominales (Hazlitt, 1959: 279-86. Lo cual es en sí una falacia pues el dinero no es neutral nunca y afecta diferentes precios y salarios en diferentes proporciones a diferentes momentos). Nada más alejado de lo que los liberales que defienden los mercados libres pedirían. 

10) Una falacia basada en parte en otra: Por si todo lo anterior fuera poco, este argumento se también se basa, al menos en parte, en el "argumento del poder adquisitivo". Una teoría tan, pero tan falsa que da risa.


* Nadie acá está haciendo un juicio "ético" del asunto. Simplemente estamos viendo si es cierto que el nivel de gasto y actividad caería ante una baja de salarios. Digo esto porque alguien de izquierda posiblemente salte a juzgar la supuesta "explotación" de la "redistribución", sin demostrar si el nivel de gasto baja o no. 






Friedman, Milton (1966), "Minimum-Wage Rates". Newsweek.

Hazlitt, Henry (1959), The Failure of the 'New Economics'. Princeton, N.J: D. Van Nostrand. 1959. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute. 2007.

Hutt, William H. (1954) "The Significance of Price Flexibility". Journal: South African Journal of Economics. Vol. 22, No. 1, 40-51.

Murphy, Robert P. (2011) "The Critical Flaw in Keynes's System". Mises Daily.   

Reisman, George (1996), Capitalism: A Treatise on Economics. Ottawa, Illinois: Jameson Books.

Rothbard, Murray N. (1963) America’s Great Depression. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute. 2000. 

Simpson, Brian P. (2010) "Keynes’s Theory of Depression: A Critique." National University School of Business and Management. 

Skousen, Mark (2010), "Gross Domestic Expenditures (GDE): the Need for a New National Aggregate Statistic". (Economics Working Papers No. 113). Centre for Comparative Economics, SSEES, UCL: London, UK.

Vedder, Richard K. y Gallaway, Lowell (1987), "Wages, Prices, and Employment: Von Mises and the Progressives". Journal: The Review of Austrian Economics. Vol. 1, No. 1, 33-80.

lunes, 24 de marzo de 2014

La Era Relativamente Liberal Argentina. Algunas Cifras


Una vez más, usando los muy buenos datos de Orlando Ferreres, voy a comparar tres periodos de la historia argentina, como ya hice con Estados Unidos. Esta vez las eras son: 1) El Periodo Liberal que va desde 1880, cuando el estado era relativamente mínimo, hasta 1913. 2) El Intervencionismo Peronista-Militar que va desde el año 1946, en que Juan Domingo Perón asumió la presidencia, hasta 1982 cuando los últimos militares se retiraron con el fracaso de Malvinas. Toda esa era estuvo caracterizada por un intervencionismo enorme y siempre creciente, sin importar si este se llevaba a cabo de manera democrática o de facto, la esencia de intervencionismo no cambia por la forma de gobierno que la lleve a cabo. 3) La era Democrática Continuada que son los 26 años consecutivos de democracia entre 1983 y 2009. La misma también estuvo caracterizada por un intervencionismo feroz.

Aclaración: Debo hacer la misma aclaración que hice acá. Esta es una división periódica, no es una conceptual estricta. La época de 1880-1913 tuvo un grado de intervención estatal y proteccionismo. Pero en términos relativos a lo que vino después, el fin de Siglo XIX y principios del XX fue una época liberal con un estado pequeño (siempre relativo a lo posterior). Lo mismo para el periodo 1946-1982. Me podrán decir que meto en el mismo saco a gobiernos democráticos con militares. Sin embargo ambas formas de gobierno aumentaron la regulación y la intervención del estado, esa característica esencial es compartida. Además hay que tener en cuenta que el intervencionismo venía aumentando desde la Primera Guerra Mundial y en especial desde 1930. Por lo tanto, llamarlo periodo intervencionista es correcto. Asumo que no tendré reproches por usar el periodo 1983-2009 y llamarlo democrático.


El gasto público se compone de 1) El gasto de la administración nacional, 2) El de las provincias, 3) El de los municipios, 4) El gasto en la seguridad social y 5) Del gasto en empresas estatales que, como vimos, casi siempre dieron pérdidas. Para fines del Siglo XIX, y desde 1810, Ferreres nos cuenta que solo disponemos de datos del gasto de la administración nacional, que en realidad era la única importante en aquellos años. Podemos ver que el tamaño del estado en relación a la economía (Gasto Público/PBI) era bastante más pequeño entre 1880 y 1920 que en los años venideros. La intervención y peso del estado entre 1880 y 1913 era mucho menor que en los periodos posteriores.
   

Para obtener los excel con todos los datos de PBI (y otras muchas variables) desde 1810 hasta 2009 de Ferreres, deben comprar el libro. Pero en internet esa información está disponible en la base de datos de la ANAV. El PBI a precios del 93 aumentó 683 % entre 1880 y 1913. ¡¡¡El PBI real se multiplicó casi por 8!!! Una cifra descomunal, sobretodo en comparación con el intervencionismo estatal de post-guerra que apenas lo aumentó un 183 %. La época democrática queda en un lejano tercer lugar con solo 79 %. Sumen esto a la mentira totalmente ridícula del actual gobierno kirchnerista sobre el "mayor crecimiento de la historia".


El PBI real por habitante varió un 163 % en la era liberal. Es decir que el PBI per cápita se multiplicó por 2 y medio. En porcentaje es más del doble que con intervencionismo estatal, el cual solo consiguió subirlo un 53 %. La democracia logró un 31 %. Más abajo está el aumento de la población por periodos y verán que el 163 % tiene aún más mérito.


El sector industria manufacturera del PBI a precios del 93 aumentó como nunca jamás, un impresionante 1193 % entre 1880 y 1913. El componente industrial del PBI real se multiplicó por casi 13. No debería extrañarnos, dado que entonces ocurrió la verdadera industrialización argentina. Dejando en un alejadísimo segundo lugar a la época intervencionista con 202 %. A pesar de la sustitución de importaciones, a pesar del proteccionismo, a pesar del apoyo estatal, etc. el paternalismo estatal no pudo competir con la era clásica. Y peor aún queda la época democrática, tercera con solo un aumento de 44 %. La era peronista "pura" (1946-1955) aumentó la industria solo un 41 %.


La población se triplicó desde fines de Siglo XIX y principios del XX, debido en gran parte a la inmigración. Mucho más que durante las eras de estado "paternalista" siguiente. Aun con ese aumento bestial poblacional, el PBI per cápita pudo duplicarse.



El salario real de los trabajadores aumentó un 82 % entre 1882 y 1913. Ampliamente superior, por lejos, que el intervencionismo estatal peronista-militar de post-guerra. Ni hablar del período democrático donde casi no aumentó. Y si hay algún peronista que lee esto y no desea que un intervencionista como Perón quede dentro del saco de los demás intervencionistas militares-radicales (que querían ser como el general), debe saber que el salario real aumentó entre 1946 y 1955 un 39 %.


La esperanza de vida al nacer pasó de casi 33 años en 1869 a 48 y medio en 1914, aumentó un 47 %. Mientras que en 1947 era 61 años y subió hasta 70 en 1980, un 15%. En la era democrática pasó de 71 años en 1985 a 75 y medio en 2008.


La tasa de analfabetismo total descendió mucho más durante la era liberal que durante las otras dos.


Si calculamos la tasa compuesta de crecimiento anual para las variables más importantes, observamos que la era liberal argentina gana cómodamente en todas

El estatismo, al menos en los números presentados hasta acá, se ve sumamente inferior a la época menos estatista de la historia argentina.

sábado, 22 de marzo de 2014

Las Empresas Públicas dieron pérdidas (casi) siempre


Usando las series de Orlando Ferreres podemos ver, desde 1961 hasta 2006, el resultado financiero (Ingresos menos gastos. Sin tomar en cuenta las contribuciones figurativas) de las empresas públicas argentinas en miles de pesos actuales. Dados los cambios de moneda del país, podrán ver que los primeros números son diminutos. También al final podrán ver un gráfico con la serie completa, y entenderán porque tuve que mostrarles previamente varios periodos por separado… Se observa que, con excepción de 1996 y 2001-2003, las empresas públicas siempre dieron déficit. Pérdidas que luego empeoraron con el tiempo. Lejos de ser un "argumento de la derecha neoliberal privatizadora, etc.", como dicen algunos energúmenos en internet, las pérdidas constantes y la ineficiencia estatal son un hecho totalmente confirmado de la realidad.

1961-1972


1973-1977


1978-1982


1983-1988 
(a partir de 1988, empiezan los mega-déficits)


1989-2006


1961-2006


Pensalo de nuevo antes de volver a pedir, o incluso celebrar, la estatización o nacionalización de algo. Porque tu pedido repercutirá en los bolsillos de todos los demás cuando haya que pagar las pérdidas con inflación.

domingo, 16 de marzo de 2014

Patrón Oro Clásico en Estados Unidos. Algunas Cifras


Dividiendo el periodo histórico de Estados Unidos en tres eras, voy a comparar un par de datos económicos. Las eras son: 1) El Patrón Oro Clásico que va básicamente desde 1870, cuando los americanos deciden desmonetizar la plata y abrazar el oro (monometalismo), hasta 1913 antes de ser interrumpido para siempre por la Primera Guerra Mundial. 2) La Era de Oro del Keynesianismo que va desde 1947, despues de la Segunda Guerra Mundial, hasta 1973 con la crisis del petróleo y la estanflación. 3) La Era de Oro del Monetarismo que empieza con el derrumbe keynesiano en 1974 hasta la actual Gran Recesión desde 2008.

Aclaración: Esta es una división periódica, no es una conceptual estricta. Muchos liberales o austriacos me dirán que el Patrón Oro Clásico en Estados Unidos (1870-1913) tenía muchos defectos, cosa que es muy cierta. Los seguidores de Keynes me dirán que muchas cosas se pudieron hacer mejor en el periodo de manejo keynesiano de la economía post-segunda guerra mundial (1947-1973). Y muchos monetaristas van a decir que se hicieron muchas cosas mal durante la contra-revolución monetarista de los 70s y 80s (1974-2007). Pero seamos simples y solo tomemos esos periodos como representantes aproximados justos de sus respectivos nombres y para tener algo con que comprar. No nos distraigamos con detalles conceptuales exactos, este post no es el lugar. Así que divirtámonos con algunas cifras...


El PBI se empezó a calcular desde 1929 en USA, para antes de eso solo tenemos estimaciones. Las dos mejores series (que existen) de producto bruto nacional (PBN)* real para USA estimadas para fines del Siglo XIX, son las de Balke y Gordon (1989) y Romer (1986). Ambas son consideradas por todos como las mejores y las "estándar". En este caso usaré la de Romer y las de FREDII, pero con ByG se consigue algo similar. El PBN real se incrementó 465% en el periodo liberal clásico.


Como ya vimos acá, con el índice industrial americano de Davis (2004) podemos ver que la producción industrial aumentó 713% entre 1870 y 1913, algo muy superior a los otros dos períodos.


Usando las estadísticas mundiales macro de Angus Maddison, se ve que el PBI per cápita en USA varió un 117% en el período de Patrón Oro Clásico.



El índice de precios al consumidor (IPC) de la Reserva Federal (FED) nos muestra que, en general, ese gran crecimiento se dio con precios bajando. En el período 1870-1913 los precios bajaron 22%. Algunos solo con ver esto creen hubo una especie de "depresión" en momentos de esta época, particularmente entre 1873 y 1879, pero eso es falso como lo demuestra Newman (2012).


En cuanto a la acumulación de capital, Kuznets (1961: 64) muestra que el stock de capital material (a precios de 1929) total bruto aumentó 558 % entre 1869 y 1909. De acuerdo a esta otra medida de FREDII de stock de capital a precios constantes de 2005, que es la mejor que encontré rápidamente, las otras dos Eras no le llegan ni a los talones al Patrón Oro Clásico.


De las tres fuentes de estimación de la tasa de desempleo anual para la época liberal clásica, 1) Romer (1986), 2) Lebergott (1964 -serie incluida en Romer) y 3) Vernon (1994), la de Vernon es la más razonable. Como vemos el desempleo se movió entre un máximo de 8 % y un mínimo 2%, algo bastante bueno dados los ciclos recurrentes deflacionarios (de causa principalmente estatal) de entonces. Pero además del desempleo por esos ciclos, también el enorme progreso tecnológico pudo haber producido desempleo temporal de corto plazo en varios años de la gente cuyo trabajo fue "reemplazado" por el de las nuevas máquinas y no tuvo la habilidad de adaptarse a otros. Lamentablemente el progreso es así, implica necesariamente cambios a los que algunos no se adaptan o no lo hacen lo suficiente como para seguir viviendo como lo hacían. Esta desventaja es solo de corto plazo, a la larga casi todos los trabajadores pueden adaptarse a otros trabajos que no sean el suyo anterior que quedo obsoleto. La única alternativa a eso es dejar de progresar, de innovar, de aumentar la riqueza y de disminuir la pobreza para que así los empleados en los procesos antiguos lo sigan estando.


Si continuamos la serie de Vernon desde 1899 con la de Lebergott, tenemos que la tasa de desempleo de 1870-1913 no fue mucho peor que en las otras eras. El promedio de la época del Patrón Oro (la serie de Vernon continuada con la de Lebergott) fue de 5.1 %, el desempleo la época keynesiana fue 4.8 % y el de la monetarista 6.2 %. En este caso la época intervencionista gana por muy poco, pero ¿Valió la pena el intervencionismo ineficaz solo para justificar una mínima mejora? 

Si calculamos la tasa compuesta de crecimiento anual del PBI per cápita encontramos una sorpresa...


Parece que por fin el keynesianismo y el monetarismo ganaron en algo. Sin embargo hay que matizar esto: Recordemos que el PBI per cápita es afectado por la cantidad de población (en el denominador) ¿Cuánto creció la población en los períodos vistos?



La población durante el Patrón Oro Clásico creció muchísimo (se más que duplicó) y más rápidamente (a mayor tasa) que en las otras eras. Aun así mantuvo un muy decente 1.82 % per cápita de crecimiento anual medio. 

Alguien podría decirme que estoy siendo injusto al comparar, por ejemplo, 43 años de Patrón Oro contra solo 26 de keynesianismo. Con un poco más de tiempo, la época keynesiano-intervencionista de post-guerra podría haberla superado. Pero hay que tener en cuenta que las tasas enormes de la época keynesiana no eran sostenibles. La economía americana no iba a seguir creciendo a esas tasas por siempre. El keynesianismo terminó en la gran inflación de los 70s que muchos anticiparon que terminaría gracias al impulso inflacionario previo que, en parte, hacía posibles esas tasas infladas.




*El PBI y el PBN son dos medidas diferentes para ver la renta nacional. Se calculan diferente, pero no suelen diferenciarse mucho entre ellas para USA.



Bibliografía:


Balke, Nathan S. y Gordon, Robert J. (1989) "The Estimation of Prewar GNP: Methodology and New Evidence". NBER Working Paper No. 2674. 

Davis, Joseph H. (2004) "An Annual Index of U. S. Industrial Production, 1790-1915". Journal: The Quarterly Journal of Economics. Vol. 119, No. 4, 1177-1215. 

Kuznets, Simon (1961), Capital in the American Economy: Its Formation and Financing. Princeton, N. J.: Princeton University Press.

Newman, Patrick (2012), "The Long Depression of 1873-1879: An Austrian Examination". Rutgers University. 

Romer, Christina D. (1986) "The Prewar Business Cycle Reconsidered: New Estimates of Gross NationalProduct, 1869-1918". NBER Working Paper No. 1969.

Romer, Christina D. (1986) "Spurious Volatility in Historical Unemployment Data" Journal: Journal of Political Economy. Vol. 94, No 1, 1–37.

Vernon, J. R. (1994) "Unemployment Rates in Post-Bellum America: 1869–1899" Journal: Journal of Macroeconomics. Vol 16, No. 4, 701–714.

sábado, 1 de marzo de 2014

Como crítico de liberales eres muy buen ingeniero

Hay un documental genial de Amagifilms y el Juan de Mariana que es imprescindible para entender la crisis mundial actual: fraude: por qué la gran recesión.







Pues navegando por ahí encontré esta crítica al mismo por parte de un ingeniero llamado Jesús N. 

A simple vista parece una refutación completa del documental. Sin embargo, como veremos, solo es una gran estafa intelectual, por no decir que todo su post es un completo fraude. Ok, empecemos de una vez.

Primero dice que durante la "Edad de Oro del capitalismo" (1945-73. También conocido como el periodo de manejo "keynesiano" de la economía) se redujo la desigualdad. La verdad es que la mejor evidencia de que disponemos hoy en día (Sala i Martin y Pinkovskiy, 2009) demuestra que la desigualdad mundial (entre países) ha descendido sin parar desde 1970. Ya sea que lo midamos con el coeficiente de Gini, Atkinson o Theil, la desigualdad mundial ha bajado. La pobreza mundial también se ha reducido enormemente debido a la globalización y a pesar del intervencionismo estatal. De hecho, todos esos gritos alarmistas de que en USA "la clase media está desapareciendo", son una gran farsa. Según Bourguignon y Morrisson (2002: 9) la desigualdad no se redujo en el periodo completo de oro del keynesianismo (1945-1973), sino que solo se redujo en los 50s. En los 60s aumentó, precisamente en el periodo de mayor crecimiento del gráfico que muestra el señor ingeniero.

Y en cuanto al gráfico de productividad y salarios reales, hay muchas explicaciones para que estadísticamente sean diferentes. Mankiw da como 4 razones, entre ellas que el resultado varía según el deflactor que elijamos (Sachdev, 2007). Muchas cosas pasaron en el periodo visto, Noah Smith analiza varias razones y una de las dos (la otra es la crisis del petróleo, que tiene raíces monetarias) con la que se queda es la caída de Bretton Woods. En otras palabras, lo más razonable para explicar ese gap es la descoordinación provocada por el abandono (de lo que quedaba) del Patrón Oro, que es precisamente unas de las cosas que denuncia el documental: El inflacionismo a partir de 1971. Como vemos, las cosas son más complejas y explicables que su simple y políticamente correcto "Los beneficios del avance tecnológico están cayendo en un solo bolsillo". 

Si creen que los errores se detienen acá, se equivocan. Pasemos ahora a las "críticas" al documental propiamente dicho. 
  • Jesús N.: "Negar que se han liberalizado y dejado a la iniciativa privada infinidad de mercados es sencillamente pueril. Además, cuestión importante, se ha creado un mercado mundial de mercancías y de capital, existiendo libertad de cambio de moneda en prácticamente todo el mundo." 
Por supuesto el ingeniero comete un "error" que hace dudar de su honestidad intelectual. La cita completa de Ned Naylor-Leyland es: 
"Pienso que más bien vivimos en una manifestación más moderna y tecnológicamente avanzada de la Unión Soviética. Hoy día la planificación central lo controla todo. Todo el poder se está centralizando tanto en EEUU como en Europa, a nivel federal, por lo que no existen mercados libres sino intervenciones."
Todo lo que está en celeste es lo que Jesús N. omitió (¿deliberadamente?). Claramente Naylor-Leyland se refiere explícita y específicamente a EEUU y a Europa. Habla de las intervenciones en el interior de esos países, no habla del mercado mundial. El ingeniero elude la cuestión al hablar del mundo entero ("mercado mundial"), cuando específicamente Naylor-Leyland se refiere a la situación interna de determinados países. La deshonestidad intelectual de Jesús N. hizo que no citara completamente a quien critica para "refutarlo". Si restringimos el análisis, como lo hace Naylor-Leyland, encontramos que la economía de Estados Unidos está tremendamente regulada por el Estado. Tanto la CANTIDAD de regulaciones como el GASTO real en regulación han aumentado enormemente, en especial antes de la crisis de 2007. De hecho, entre 1980 y 2009 por cada 1 medida desreguladora se tomaron 4 medidas reguladoras del sistema financiero. El tamaño del estado también ha aumentado muchísimo. El gasto público como porcentaje del PBI ha alcanzado el nivel que tenía en la Segunda Guerra Mundial. No mencionar deliberadamente a) La enorme intervención regulatoria del estado de las últimas décadas y b) El crecimiento feroz del estado en EEUU "es sencillamente pueril".

Y en cuanto a "existiendo libertad de cambio de moneda en prácticamente todo el mundo", el señor ingeniero parece desconocer que los controles de capital, desde hace años hasta hoy en día, todavía afectan a países en desarrollo y a los emergentes (según el índice Chinn-Ito). Su "en prácticamente todo el mundo" es o una exageración o una mentira. Pero además la CANTIDAD de medidas endureciendo el control de capital en el mundo ha crecido en la última década.

  • Jesús N.: "El origen del dinero, tal y como muestra Graeber o Stephen Zarlenga se encuentra en el estado, las instituciones religiosas y las ceremonias sociales. No hacía falta remitirse a recientes investigaciones arqueológicas o antropológicas, tan pronto como en 1892 el historiador William Ridgeway ya había puesto esto en evidencia. Parece que efectivamente, hay un fraude masivo en cuanto a la cuestión del origen del dinero ¿por qué?"
Lamentablemente para el señor ingeniero, es falso que Graeber refutó la teoría austriaca del surgimiento del dinero de Menger, como demuestran Murphy (1, 2 y 3), Hummel, Zelmanovitz y Rallo. Le guste o no, el origen del dinero no está en su querido Estado.
  • Jesús N.: "El banco de Inglaterra ejerció de prestamista de última instancia no solo en su país, sino a nivel mundial durante el periodo del patrón oro clásico, entre 1870 y 1913, amortiguando las numerosas crisis financieras globales que se sucedieron. El oro se elimina debido a que contribuyó enormemente a agravar la Gran Depresión y a que el mercado mundial de capital se derrumbó como un castillo de naipes, en gran medida por "la carrera por el oro" que emprendieron los países. "
El señor ingeniero concede lo que Huerta de Soto dijo: Que el Banco Central actúa como prestamista de última instancia.  Por lo tanto no está "refutando" nada ni "demostrando" ningún fraude.

Pero además el Patrón Oro clásico no existía en los 30s, pues terminó prácticamente al iniciar la Primera Guerra Mundial en 1914 (algo que hasta el señor ingeniero menciona). La "vuelta al oro" durante los 20s, fue muy diferente, tal y como explica Salerno ("Unfortunately, the new gold standard of the 1920s was fundamentally different from the classical gold standard."). Para contrarrestar cualquier posible mala interpretación que se pueda desprender de la poco específica forma de contar los hechos que tiene el ingeniero, debo decir que es falso que el Patrón Oro clásico causó o agravó la Gran Depresión. Primero porque la FED no siguió el Patrón Oro clásico durante los 20s, sino la Doctrina de las Letras Reales como demuestra Timberlake. Segundo fueron las intervenciones estatales de Hoover y de la FED (mantener salarios nominales, aumentar el déficit y gasto público, subir impuestos, cerrar la economía, carterizarla, bajar la tasa de interés al mínimo histórico, implementar el primer QE, etc.) las que causaron el hundimiento cataclísmico entre 1930 y 1933.
  • Jesús N.: "Tal y como hemos explicado en otras entradas del blog, en la actualidad, no hay vínculo en las economías desarrolladas entre deuda e inflación. Así se recoge en el estudio empírico "Growth in a time of debt". Hay un intento desesperado de relacionar la creación de dinero y el gasto del gobierno, así que se hecha mano de la inflación, que desde los años 80 ha desaparecido de los países ricos."
Primero, corrijamos el horror ortográfico: "echa" va sin la "h" porque se refiere a echar, no a algo que estaba "hecho". Un error de tipeo, un acento ausente, una coma faltante se perdona. Pero algo deliberado como esto, no. 

¿Perdón? ¿Acaso dijo "en la actualidad, no hay vínculo en las economías desarrolladas entre deuda e inflación"? ¿No lo hay?

Davig y Leeper (2011): 
"Temporarily explosive debt has no effect on inflation if households expect all adjustments to occur through entitlements reform, but if households believe it is possible that in the future monetary policy will shift from targeting inflation to stabilizing debt, then debt feeds directly into the path of inflation and monetary policy can no longer control inflation. News that reduces expected primary surpluses can bring future inflation into the present, well before the news shows up in fiscal measures... Debt can assume an explosive trajectory in periods when taxes are unable to move higher for political reasons and central banks continue to fight inflation aggressively. Explosive debt dynamics push countries toward their fiscal limits and can have powerful effects on inflation that depend on expectations of future monetary and fiscal policies. In most countries, political institutions do not anchor fiscal expectations on policies that would prevent inflation... In 2010, despite the long-term fiscal shortfalls that advanced economies face, expectations of future inflation are stable and low. Some observers have inferred from this that fiscal imbalances are not a concern for monetary policy. There is little doubt, however, that in the absence of long-term fiscal reforms, many countries will hit their fiscal limits, so why are we not seeing evidence that inflation is on the rise?"
 Aizenman y Marion (2009):
"This paper lays out an analytical framework for determining the impact of a large nominal debt overhang on the temptation to inflate. It suggests that when economic growth is stalled, the U.S. debt overhang may trigger an increase in inflation of about 5 percent for several years. This additional inflation would significantly reduce the debt ratio, even with some shortening of debt maturities... The model predicts that a moderate inflation of 6 percent could reduce the debt/GDP ratio by 20 percent within 4 years. That inflation rate is only slightly higher than the average observed after World War II. Of course, inflation projections would be much higher than 6 percent if the share of publicly-held debt in the U.S. were to approach the 100 percent range observed at the end of World War II. Hence, while moderate inflation may help reduce today's debt burden, it is a much less powerful tool for addressing long-term fiscal challenges. The current period shares two features with the immediate post-war period. It starts with a large debt overhang and low inflation. Both factors increase the temptation to erode the debt burden through inflation."
Hay más similares, pero no voy a aburrir al lector. Nótese que son papers previos al post del ingeniero, asique debería haberlos conocido para no hacer una aseveración tan exagerada. Matizando un poco su dicho podría haber evitado este desvarío. Por lo tanto o es un ignorante o miente deliberadamente.
  • Jesús N.: [Sobre la inflación afectando a los pobres -GS] "¿Es preciso comentar esto? La inflación perjudica a quien tiene ahorro y beneficia a los endeudados ¿Quién suele tener ahorro? ¿Quién deudas?"
Mr. ingeniero parece ignorar que la gente muy pobre muchas veces solo puede ahorrar el efectivo que tiene en el bolsillo o lo que guarda en su colchón. No tiene cuentas bancarias o invierte en activos ajustados por inflación, el "patrimonio" de mucha gente a veces es solo el dinero en sus bolsillos. Los ricos pueden escapar a esto con mucha más facilidad invirtiendo en activos ajustables, tienen asesoría financiera y otras alternativas que el pobre no dispone. Por lo tanto la inflación afectará principalmente sus ahorros y su nivel de vida, como bien explica María Blanco. Es asombroso que tenga que explicar estos casos tan elementales a quien tiene a la diosa de la sabiduría en su blog. Alguien tan "progresista", tan supuestamente "preocupado" por los pobres como el señor ingeniero, objeciona una de las formas en que el gobierno más los daña. Cayendo así en los mismos errores que Noah Smith sobre inflación.
  • Jesús N.: "¿Cómo qué el ahorro de la sociedad no ha aumentado? El ahorro de la sociedad que utiliza nuestro sistema financiero es el del planeta –por cierto, en cumplimiento de sus teorías- y tal y como hemos explicado en otras entradas del blog, aumentó de forma considerable, se multiplicó por 10 en tan solo 10 años. Resulta que los chinos, rusos, árabes, a pesar de ser pobres ahorran como hormiguitas."
Tal y como revela la entrada a la que linkea, Jesús N. parece adscribir a la mentira ("savings glut") orquestada por la FED para sacarse de encima su responsabilidad. No debería extrañar que un estatista como el señor ingeniero necesite adherir a la justificación de los líderes de los organismos responsables de la actual crisis.
  • Jesús N.: "Es bochornoso como está tergiversado este momento en el documental. Conviene recordar que Greenspan ha sido un ferviente seguidor de teorías parecidas a las expuestas en él, de hecho colaboró con Ayn Rand –una filósofa seguidora de esta escuela económica- en el libro "Capitalismo: El ideal desconocido". Greenspan evidentemente se refiere a su decisión de no realizar ningún tipo de regulación sobre el mercado de derivados financieros. Afirmó que cualquier tipo regulación provocaría un rendimiento peor que el laissez faire. Conviene recordar que hasta Hayek –uno de los miembros más famosos de esta escuela de pensamiento- afirma en "Camino de servidumbre" que mercado libre no es laissez faire. Se nos quiere mostrar este momento como si Greenspan mostrase arrepentimiento por su política monetaria, y no por su labor en la supervisión financiera."
Que Greenspan es un miserable, chanta y traidor a sus propias ideas que merecería el peor castigo imaginable, es algo que todos sabemos. Casi ningún libertario lo respeta, y saben que es el principal responsable de la crisis actual. Pasó de defender el Patrón Oro a ser el inflacionista-expansionista jefe de la FED sin problemas. Su traición a sus propios "principios" fue tan evidente que hasta lo han comparado con Darth Vader. Cualquier libertario o austriaco coherente cerraría la FED antes de implementar una política inflacionaria similar a la de Alan. Por ejemplo Walter Block aplicaría su propio "quantitative easing": Despedir (easing out) a todos los empleados de la FED y cerrarla en un solo día. Si Greenspan no es liberal y ha traicionado su ideario, eso no afecta en nada al documental, precisamente se lo muestra como el estatista que es. Por lo tanto lo de "tergiversar" es una mentira.
  • Jesús N.: "La flexibilidad es, evidentemente, un eufemismo. Algo flexible es algo adaptable. Lo que pide Carlos es que los asalariados, en particular los que no gozan del beneficio de la impunidad que otorga en esta sociedad la riqueza, se adapten a las nuevas circunstancias, es decir, a las exigencias de los empresarios. En ningún momento eso puede ser al contrario, es decir, que los empresarios sean flexibles y se adapten a los asalariados. Flexibilidad, pero no homogénea."
Por supuesto eso ni siquiera merece el calificativo de "argumento", solo es plétora políticamente correcta que apela al sentimiento del lector. El argumento es solo aparente. Si los precios de los bienes que ofrecen los empresarios están bajando durante una mala situación, significa precisamente que los "empresarios son flexibles" (estoy tratando de imitar la torpe diatriba del señor ingeniero). Ellos están bajando lo que piden por lo que ofrecen. Ahora bien, el señor ingeniero, con su retórica barata manifestada en términos como "impunidad", al parecer desea que los salarios no sean libres mientras los precios de los bienes bajan. Por supuesto la gran mayoría de nosotros, excepto Jesús N., sabemos lo que ocurre cuando no se permite que salarios sean libres  mientras bajan los precios: Se llama desempleo en masa. El señor ingeniero, al parecer, prefiere que millones permanezcan desempleados antes que permitir libertad de salarios. De hecho ni siquiera entiende que cualquier liberal pide la flexibilidad más "homogénea" concebible: Que los salarios sean libres de privilegios estatales legales para los trabajadores y de privilegios estatales legales para los empresarios. Salarios que sean artificialmente (es decir, que no sean salarios de mercado) bajos o salarios que sean artificialmente altos perjudican a ambas partes: empleadores y empleados. El señor ingeniero acusa a los liberales de no pedir la flexibilidad "homogénea" que los liberales precisamente piden. Una vez más: O ignora completamente a los que critica o miente a sus lectores. 

Y aun asumiendo que el señor ingeniero tiene razón y los trabajadores no tienen riqueza (¿impunidad?), ello solo se debe al estado de bienestar cuya financiación impidió a los trabajadores acumularla. Podemos ver que aun otorgándole sus propios "argumentos", el señor ingeniero falla al no considerar el estatismo (que el pregona).
  • Jesús N.: "Respecto a bajar los impuestos, no tiene ningún sentido en una crisis provocada por restricciones externas,- es decir, del mercado mundial- de financiación. Hay una evidencia empírica abrumadora que indica que esas restricciones pasarán cuando haya superávits en la balanza de pagos corriente. Para lograr eso se debe exportar o reducir gasto público y privado. Una forma de reducir el gasto privado es subiendo impuestos."
Para Mr. ingeniero lo que causó la crisis fue que el malvado mercado mundial dejó de financiar el endeudamiento español. Que no es otra cosa que el argumento que usaría un jefe de familia irresponsable que, habiendo vivido y hecho vivir a su familia por encima de sus posibilidades durante años a base de endeudarse, le explica al hogar que la actual crisis y recortes que sufren se debe a que la gente que le prestaba dejó de hacerlo. Fue precisamente la expansión crediticia orquestada por Estados extranjeros lo que hizo que se sobre-endeudaran los privados y causó la crisis que España todavía sufre. Y mientras el sector privado correctamente y con mucho esfuerzo se desapalancaba, el Estado arruinaba ese esfuerzo endeudándose.
  • Jesús N.: "Dejando ideologías a un lado es realmente espeluznante que haya personas de este nivel intelectual enseñando en la universidad ¿o se trata de un “tonto útil”, alguien que han dejado que aparezca en el documental para decir cosas que gente de cierto “prestigio” no debe decir? Su explicación del efecto de la inflación en los pobres es vergonzante, como colofón se “corona” pensando que en una sociedad libre y plural su verdad es la única, y el resto de gente está “embaucada por el poder político”. La cuestión es ¿Qué poder te embauca a ti?" 
"Es realmente espeluznante" pensar que el estatismo tiene este tipo de "argumentos" para desacreditar a sus adversarios. Es espeluznante que la violencia ejercida por el estado sobre trabajadores, capitalistas y demás personas honestas este respaldado por este vacío conceptual. El post del señor ingeniero y su "crítica" es lo vergonzante.

Este post es ya suficientemente largo. Ponerme a corregir los tremendos errores e ignorancia manifiesta sobre el Patrón Oro que el inflacionista señor ingeniero demuestra, sería una pérdida de tiempo. Una cosa es ver sus falacias puntuales y otra es tener que enseñarle de cero cosas elementales de como funcionó todo un sistema monetario internacional. Todo este post ha demostrado lo falsos que son muchos de sus argumentos, no le debería extrañar al lector que a un inflacionista como Jesús N., el oro le parezca "un ancla" para sus fantasías planificadoras. Solo me limitaré a un par de puntos.
  • Jesús N.: "Lo que ocurrió es que la oferta monetaria era tan precaria que existieron ciclos de deflación bastante pronunciados a pesar de que como digo, el dinero que se podía respaldar por oro disminuyó paulatinamente. En definitiva, la oferta de dinero era insuficiente para el crecimiento de la economía, a pesar de la “ingeniería financiera”realizada por los bancos, creando más del que podían convertir por oro."
Esto es falso. La deflación por crecimiento ("Growth Deflation") no tiene por qué causar ningún problema. Como demuestra Salerno (2003) y también Bagus (2008) con el caso histórico de 1865-96: Los negocios no quebraron, el PBN real y la calidad del dinero aumentaron. Hasta Friedman y Schwartz se asombran de como el PBN real aumentó al 6.8 % anual mientras los precios caían al 3.8 % anual entre 1869 y 1879. La producción industrial de USA aumentó con el Patrón Oro muchísimo más que durante el período de oro del keynesianismo y monetarismo. Pero además la evidencia empírica muestra que en general no hay relación entre deflación y depresión:

Atkeson y Kehoe (2004): 
"The data suggest that deflation is not closely related to depression. A broad historical look finds many more periods of deflation with reasonable growth than with depression and many more periods of depression with inflation than with deflation. Overall, the data show virtually no link between deflation and depression."
Bordo; Lane y Redish (2004):
"Our results show that the deflation in the late nineteenth century gold standard era in three key countries reflected both positive aggregate supply and negative money supply shocks. Yet the negative money shock had only a minor effect on output. This we posit is because the aggregate supply curve was very steep in the short run. Thus our empirical evidence suggests that deflation in the late nineteenth century was primarily good."
Aun los autores en otro paper, Bordo y Redish (2004), deben reconocer que con deflación hubo crecimiento, aunque sea (cuestionablemente) lento:
"In the 1870s the gold standard became virtually universal, raising monetary gold demand with no significant increases in supply. Unsurprisingly the world price level fell. Gold discoveries in the 1890s caused the world gold stock to rise, and so did prices. In the US, and more so in Canada, the deflation was contemporaneous with slow economic growth, and the inflation with a booming economy... The money supply shocks were large and explain most of the variation in the price level. Yet, in both the United States and Canada, they do not explain the behaviour of output. That behaviour was driven primarily by supply shocks."
La economía creció aun cuando supuestamente "la oferta de dinero era insuficiente para el crecimiento de la economía". Por supuesto que el periodo no estuvo exento de fluctuaciones cíclicas producidas por la reserva fraccionaria y la regulación bancaria estatal de la época, pero estos defectos de origen estatal en el sistema monetario y financiero es precisamente lo que se critica en el documental.

Toda su discusión restante sobre Patrón Oro demuestra lo poco que sabe del tema. El oro no termina "acaparado en pocas manos" ni necesita para absolutamente nada un banco central o similar que "manipule la oferta monetaria". Precisamente el Patrón Oro sirve para que la oferta monetaria quede librada a las fuerzas del mercado, sin manipulación centralizada de nadie. Salerno (2000):
"To begin with, a gold standard functions much better without a central bank, because these institutions, as creatures of politics, are inherently inflationary and tend to promote rather than restrain the inflationary propensities of the fractional-reserve commercial banks.
But, second, under a genuine gold coin standard, the choices of private households and firms effectively control the money supply. As I explained above, if the residents of one nation demand to hold more money for whatever reason, they can obtain the precise quantity of gold coin they require through the balance of payments by temporarily selling more exports and buying fewer imports...
In this way, a nation's money supply would be completely subject to market forces. By the way, this is precisely how the distribution of the supply of dollars between the different states of the United States is determined today. There is no government agency charged with monitoring and controlling New Jersey's or Alabama's money supply."
Es decir que aun siendo un país que no tiene ninguna mina de oro, se puede obtener oro si la demanda de dinero aumenta. ¿Cómo lo hace? Exportando más bienes a cambio de oro a los países que sí tienen minas, e importando menos. Y aun si el oro se agotara, se puede producir plata u otros bienes que evolutivamente surjan como dinero. De la misma forma que nosotros individualmente tampoco producimos (en el sentido de crearlo o extraerlo) dinero y para obtenerlo, si decidimos aumentar nuestra demanda del mismo, debemos incrementar lo que ofrecemos (lo que "exportamos" a otros, ya sea trabajar más, vender bienes o servicios, etc.) y disminuir lo que gastamos (lo que "importamos" de otros); los países sin minas obtienen el dinero internacional. Así la demanda de dinero puede ser satisfecha y se demuestra que la acusación del ingeniero es falsa. 

Lo que sigue por parte de Jesús N. es una gran cantidad de aseveraciones sin prueba que suenan bien, malos razonamientos y falacias sobre el coeficiente de caja del 100%, la historia del dinero, los depósitos a la vista, el sistema financiero mundial, la supuesta creación "privada" de dinero, el dinero como "bien común" y otras cosas. Dado que este post es ya más largo de lo que pretendía, y como los errores principales ya han sido expuestos, el lector puede basarse en todas las falacias anteriores dadas por el señor ingeniero para creerme que sus "argumentos" no son mucho mejores que los ya expuestos.

Pero no me quiero ir sin antes mostrar un error más de Jesús N.
  • Jesús N.: "Ahora mismo reconozco que desconozco cual es el sentido de “libertad” para los liberales. Para mi lo que es la libertad es muy evidente, es ausencia de limitaciones para hacer lo que quieres. Una violación, por ejemplo, es un acto de libertad ¿Es malo o es bueno? Evidentemente es malo, porque supone un suplicio para otro ser humano, pero es un acto de libertad para el que lo ejecuta."
El ingeniero hace bien en reconocer su ignorancia porque ningún liberal/libertario jamás daría ni ha dado una definición así. Tal vez este reconocimiento de ignorancia sea una buena pista de por qué sus "críticas" son tan falsas. Al menos podría haber googleado para no dar una definición tan mala. Podría haber encontrado, por ejemplo, esto: "La libertad es un estado en el cual los derechos de propiedad de una persona sobre su propio cuerpo y su legítima propiedad material no son invadidos ni agredidos. Un hombre que roba la propiedad de otro está invadiendo y restringiendo la libertad de la víctima, tanto como el que golpea a otro en la cabeza... para el libertario el "crimen" es un acto de agresión contra el derecho de propiedad de un hombre, sea sobre su propia persona o sobre sus posesiones materiales. El crimen es una invasión, mediante el uso de la violencia, contra la propiedad de un hombre, y por lo tanto contra su libertad."

Lejos de ser "ideas de ruptura", las del ingeniero Jesús N. no son más que una repetición, bastante mala, de las viejas y falaces ideas inflacionistas y estatistas de siglos atrás. El estatismo y el inflacionismo siempre se visten de "nuevos" y "revolucionarios" en épocas de crisis provocadas por ellos mismos. Pero sus rostros son viejos y con muchos fracasos a cuestas que los hacen usar argumentaciones tan cuestionables que la única palabra para describirlas es que son un fraude.